Brote de IAAP H5N1 en granjas lecheras de California: impacto clínico y experiencia de los productores

Alexandre Rico1, Rubia Branco Lopes2, Alfonso Lago3, Daniela Bruno4, Noelia Silva del Río1

(1)-Veterinary Medicine Teaching and Research Center, School of Veterinary Medicine, University of California Davis, Tulare, CA, United States, Department of Population Health and Reproduction, School of Veterinary Medicine, University of California Davis, CA, United States (2)-University of California Agriculture and Natural Resources, Cooperative Extension, Tulare, CA, United States (3)-DairyExperts Inc.; 17721 Rd 112, Tulare, CA 93274
(4)-University of California Agricultural and Natural Resources, Cooperative Extension, Fresno, CA, United States

El
objetivo de este estudio fue describir la dinámica del brote, el impacto
clínico y las respuestas de manejo frente al brote de Influenza Aviar Altamente
Patógena (IAAP) H5N1 en granjas lecheras de California. Para ello, se
distribuyó una encuesta en versión web (Qualtrics, UT), accesible mediante
código QR, y una versión en papel por correo postal. Se recibieron un total de
54 respuestas, de las cuales 51 granjas reportaron haber resultado positivas a
IAAP H5N1 tras la realización de PCR en muestras procedentes del tanque de
leche entre septiembre de 2024 y octubre de 2025. Los rebaños encuestados eran
predominantemente Holstein (70,4% exclusivamente y 18,5% combinados con Jersey
y/o cruces), con un tamaño medio de 2.800 vacas (rango: 480–11.000). Todas las
granjas estaban ubicadas en el Valle de San Joaquín, en el centro de California
(Estados Unidos).

Entre los
rebaños que confirmaron infección (n = 51), la duración entre el primer y el
último caso clínico osciló entre 0 y 13 semanas, siendo más frecuente una
duración de 1 a 4 semanas (72,6%). El período total durante el cual el tanque
de leche permaneció positivo varió entre 4 y 32 semanas, predominando un
intervalo de 8 a 12 semanas (48,8%). Todos los encuestados informaron signos
clínicos en vacas en lactación (100%). Los signos más frecuentemente reportados
fueron reducción de la ingesta (100%), disminución de la producción de leche
(100%), fiebre (94,0%), secreción nasal (92,0%), deshidratación (88,0%), apatía
(88,0%), leche anormal (88,0%), aumento del recuento de células somáticas (RCS)
(88,0%), abortos (88,0%), baja fertilidad (82,0%) y disnea (76,0%). Además, el
74,0% de los encuestados informó observar signos clínicos en vacas secas,
siendo los más comunes los abortos (94,6%), reducción de la ingesta (91,9%),
secreción nasal (78,4%) y fiebre (75,7%). También se informaron signos clínicos
en recría por el 21,6% de los encuestados, observándose principalmente en
novillas gestantes (50,0%).

Las
estrategias de tratamiento estuvieron guiadas principalmente por veterinarios
(86,0%), nutricionistas (54,0%) y otros ganaderos (54,0%). La mayoría de los
rebaños (73,7%) informó tratar a todas las vacas con signos clínicos, mientras
que el 24,5% trató solo los casos graves y el 2,1% no trató a las vacas
afectadas. En consecuencia, la proporción de vacas tratadas por rebaño osciló
entre el 10% y el 100%, siendo el rango más frecuente entre el 20% y el 50%
(45,7%). En promedio, cada vaca fue tratada durante 2–3 días (73,1%). Los
tratamientos incluyeron la administración de vitaminas (86,0%), medicamentos
antipiréticos (84,0%) y probióticos (74,0%). El 28% de los rebaños encuestados reportaron uso
de antibióticos. Algunos rebaños también administraron
electrolitos por vía oral (62,0%), con volúmenes de 19–23 litros por vaca
(75,0%), aunque se reportaron importantes dificultades, como tiempos
prolongados de inmovilización de las vacas (61,3%) y escasez de mano de obra
(58,1%).

Las consecuencias a largo plazo, tras remitir el
brote clínico, fueron frecuentes (88,0%)
,
siendo las más comunes la reducción de la producción de leche (86,8%) y los
abortos (73,7%). En cuanto a los indicadores productivos, las
eliminaciones/bajas (n = 19) fueron 2,0 veces mayores (DE = 1,3) un mes después
del brote en comparación con el mes previo. La producción de leche (n = 19)
disminuyó un 18,0% (DE = 9,0%) en el mes siguiente, y el RCS (n = 17) fue 1,8
veces mayor (DE = 0,8). Estos indicadores retornaron a niveles previos al brote
tras 3–4 meses. El rendimiento reproductivo también se vio afectado: la tasa de
concepción (n = 23) disminuyó un 18,9%, recuperándose tras 3–4 meses y
mostrando un ligero repunte respecto a los niveles previos al brote. En contraste,
los abortos (n = 19) aumentaron 2,3 veces (DE = 1,6) y 2,6 veces (DE = 2,8)
durante los meses 1 y 2 posteriores al brote, respectivamente, y permanecieron
elevados cuatro meses después del brote (1,5 veces más; DE = 2,1).

Como
preparación para futuros brotes, los ganaderos recomendaron estar preparados
para tratar a un gran número de vacas (76,0%), mantener la calma y una actitud
positiva (70,0%), formar a los empleados en la administración oral de
tratamientos (66,0%), tratar tanto los casos leves como los graves (64,0%) y
mantener buenos registros de tratamiento (62,0%). La bioseguridad fue otro tema
clave tras el brote, ya que el 87,8% de los encuestados informó que las medidas
estándar de bioseguridad del sector no ayudaron a reducir la propagación del
virus.

El
conocimiento de las recomendaciones de vacunación del Centro para el Control y
la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) para trabajadores de
granjas lecheras fue limitado, y el interés en clínicas de vacunación en la
propia granja fue bajo (n = 36). Más de la mitad de los encuestados (52,7%) no
estaba familiarizada con las recomendaciones del CDC, y el 47,1% no mostró
interés en colaborar con los programas de vacunación.

Circulación emergente de blaCTX-M-65 en E. coli de origen bovino en España mediada por plásmidos multirresistentes IncHI2

Medelin Ocejo1, Beatriz Oporto1, Ana Hurtado1

(1)-Departamento de Ciencia Animal, NEIKER – Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario. Basque Research and Technology Alliance (BRTA)

Los animales de producción constituyen un reservorio relevante de bacterias resistentes que pueden transmitirse a los humanos a través del contacto directo, la cadena alimentaria o el medio ambiente. En bovino, el uso de antimicrobianos genera presión selectiva que puede favorecer la persistencia y diseminación de bacterias portadoras de genes de resistencia a antimicrobianos (ARGs) clínicamente relevantes. Entre ellos, la resistencia a cefalosporinas de tercera y cuarta generación, mediada principalmente por β‑lactamasas de espectro extendido (ESBL) y AmpC, es motivo de preocupación, ya que estos antibióticos en ocasiones representan la única opción terapeútica disponible.

En este estudio, se llevó a cabo la caracterización genómica completa de una selección de E. coli resistentes a cefalosporinas de tercera generación aislados de ganado bovino sano (n=12) y enfermo (n=26). Los genomas completos obtenidos mediante secuenciación con tecnología de lecturas largas Oxford Nanopore (ONT) se sometieron a un análisis genómico de alta resolución para investigar su diversidad genómica, relaciones filogenéticas, resistoma (conjunto de genes de resistencia) y el entorno genético de los ARGs, con especial atención a los plásmidos implicados en su diseminación.

El análisis del resistoma de los 38 aislados identificó 71 determinantes genéticos de resistencia distintos (51 ARGs y 10 SNPs) asociados con resistencia a nueve clases de antimicrobianos. Los mecanismos más frecuentes y diversos fueron los relacionados con β-lactámicos, aminoglucósidos y antagonistas de la vía del folato, lo que refleja la presencia habitual de perfiles multirresistentes. La resistencia a β-lactámicos estuvo mediada principalmente por variantes de los genes blaTEM, blaCTX-M y blaOXA, además de hallazgos puntuales de blaCMY-2 (n=1), blaSHV-12 (n=1) y una mutación puntual en el promotor de ampC (n=5).

Los genes que codifican enzimas CTX-M fueron el tipo de ESBL más prevalente, detectándose seis variantes diferentes. Un hallazgo clave fue la alta frecuencia del gen blaCTX-M-65 (n=13), detectado en aislados bovinos pertenecientes a múltiples filogrupos (A, B1, C, D, G) y tipos MLST (11 ST), tanto en ganado sano como enfermo. Esta variante ESBL no había sido descrita previamente en otros estudios realizados en España y sigue siendo relativamente poco reportada a nivel mundial, lo que sugiere una introducción y expansión recientes.

El gen blaCTX-M-65 se localizó siempre en grandes plásmidos conjugativos del grupo IncHI2 (tamaño medio ca. 250 kb), que además portaban entre 8 y 20 ARGs adicionales, codificando resistencia simultánea a 6-9 clases de antimicrobianos. Entre ellos se incluían determinantes de resistencia frente a tetraciclinas, fenicoles, sulfonamidas/trimetoprim, aminoglucósidos y fluoroquinolonas, además de otros β-lactámicos. Estos plásmidos IncHI2 portadores gen blaCTX-M-65 mostraron una alta similitud estructural entre sí, y contenían regiones de multirresistencia (MDRI) asociadas a integrones, transposones y secuencias de inserción, elementos que facilitan la captura y reorganización de genes de resistencia. En conjunto, estos plásmidos actúan como verdaderos “paquetes de multirresistencia”. Esto implica que el uso de cualquiera de estas familias de antimicrobianos podría favorecer indirectamente la persistencia y diseminación del plásmido, incluso en ausencia de uso de cefalosporinas.

El patrón de distribución de blaCTX-M-65 en un mismo tipo de plásmido presente en cepas de E. coli pertenecientes a múltiples genotipos sugiere que la propagación de este gen no se debe a la expansión de un único clon bacteriano dominante, sino a la diseminación de plásmidos multirresistentes con gran capacidad de transferencia horizontal entre clones distintos. Por otra parte, la presencia de blaCTX-M-65 en E. coli pertenecientes a clones descritos previamente en infecciones humanas (como ST10, ST69, ST88, ST101 y ST117) refuerza su posible relevancia zoonótica. Además, su detección tanto en animales clínicamente enfermos como en portadores sanos sugiere que estos plásmidos pueden mantenerse de forma silenciosa en las explotaciones y diseminarse independientemente de la presencia de enfermedad.

En conclusión, este estudio revela la circulación emergente de blaCTX-M-65 en E. coli de origen bovino en España, asociado a plásmidos IncHI2 altamente móviles y multirresistentes. Su presencia en clones potencialmente zoonóticos, junto con la transferibilidad de los plásmidos IncHI2 entre especies bacterianas y hospedadores, incrementa su relevancia para la salud pública, especialmente al considerar el uso de antimicrobianos en el ganado y el riesgo de transmisión a través de la cadena alimentaria.

Financiación: Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco (Proyecto URAGAN 25-00032).

Eficacia comparativa de dos métodos de detección de celo tras presincronización con prostaglandinas en vacuno de carne.

Luis Quevedo Sánchez1, Carlos C. Pérez Marín2, Luis Quevedo Neyra1

(1)-JANDAVET S.L. (2)-Departamento de Medicina Animal y Cirugía, Facultad de Veterinaria, Universidad de Córdoba, JANDAVET S.L.

El objetivo del presente estudio fue evaluar y comparar la eficacia de dos métodos de detección de celo, mediante parches de fricción y la valoración de moco vaginal utilizando el dispositivo Metricheck, tras una presincronización con prostaglandina Fâ‚‚α (PGFâ‚‚α) en ganado bovino de carne.

El estudio se llevó a cabo en 437 hembras bovinas pertenecientes a ocho explotaciones comerciales localizadas en las provincias de Cádiz y Cáceres. La población experimental estuvo compuesta por 97 novillas (22,2%), 270 vacas lactantes (61,8%) y 70 vacas secas (16,0%). La condición corporal media fue de 5,8 puntos (escala de 1 a 9).

La presincronización consistió en la administración de dos dosis de PGFâ‚‚α separadas 12 días (días 0 y 12). En el día 12 se colocaron parches de fricción en la base de la cola para la detección de actividad de monta. En el día 15 se realizó la evaluación del celo mediante la lectura de los parches y la valoración de la presencia de moco vaginal (no sanguinolento ni purulento) utilizando el dispositivo Metricheck en todos los animales incluidos en el estudio, siendo valorado por dos veterinarios.

Todas las hembras que mostraron signos de celo detectado mediante uno o ambos métodos fueron inseminadas artificialmente en el momento de la evaluación y recibieron una dosis de GnRH junto a la inseminación. Aquellos animales en los que no se detectó celo, el día 15 se administró GnRH y se introdujo un dispositivo intravaginal de progesterona, que permaneció colocado hasta el día 20. En el momento de la retirada del dispositivo se administró eCG (400 UI en novillas y 500 UI en vacas lactantes y secas) junto con una doble dosis de PGFâ‚‚α. La inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) se realizó en el día 23, administrándose simultáneamente una nueva dosis de GnRH.

Quince días después de la inseminación se introdujeron sementales de repaso en cada lote con el objetivo de cubrir las hembras que no hubieran quedado gestantes tras la inseminación. El diagnóstico de gestación se realizó mediante ecografía transrectal entre los días 35 y 45 posteriores a la inseminación.

Todos los resultados fueron analizados estadísticamente con IBM SPSS Statistics v.29 realizando análisis estadístico descriptivo, calculando los valores medios relativos a la tasa de salida a celo y tasa de concepción. Para comparar los resultados obtenidos en los diferentes métodos de detección de celo, se realizó una prueba de Chi cuadrado.

La activación de los parches de fricción se observó en 72 animales, lo que representó una tasa de detección de celo del 16,5%. Por otro lado, la evaluación de moco vaginal mediante Metricheck permitió identificar signos de estro en 200 hembras, alcanzando una tasa de detección del 45,8%. Además, se registró la pérdida de parches en 40 animales, lo que supuso un 9,2% del total.

En función de los resultados obtenidos mediante ambos métodos se establecieron cuatro grupos experimentales: a) animales con parche activado y presencia de moco vaginal (68/437; 15,6%); b) animales con parche no activado y presencia de moco vaginal (111/437; 25,4%); c) animales con parche activado sin presencia de moco vaginal (4/437; 0,9%); y d) animales con pérdida de parche y presencia de moco vaginal (21/437; 4,8%).

La tasa global de preñez por inseminación (P/IA) en los animales inseminados tras la detección de celo fue del 52,9% (108/204), mientras que las hembras inseminadas mediante IATF alcanzaron una P/IA del 47,6% (111/233). Analizando los resultados por grupos, las tasas de gestación fueron del 60,0% (41/68) en el grupo con parche activado y moco vaginal, del 48,7% (54/111) en el grupo con parche no activado y moco vaginal, del 25,0% (1/4) en los animales con parche activado sin presencia de moco y del 57,1% (12/21) en los animales con pérdida de parche y presencia de moco vaginal.

Los resultados obtenidos indican que ambos sistemas de detección permiten alcanzar tasas de gestación similares tras la inseminación. Sin embargo, la valoración de moco vaginal mediante Metricheck mostró una mayor sensibilidad para la detección del estro, permitiendo identificar aproximadamente tres veces más animales en celo en comparación con los parches de fricción.

Este hallazgo sugiere que la utilización del Metricheck puede incrementar el número de hembras inseminadas tras detección del celo, reduciendo la necesidad de aplicar protocolos hormonales completos de sincronización, aunque el moco vaginal derivado del celo puede ser confundido con otras secrecreciones vaginales.

Desde el punto de vista del manejo reproductivo, la aplicación de este protocolo en lotes con condición corporal igual o superior a 5 sobre 9 permite mejorar la eficiencia del programa reproductivo. La detección temprana de celo tras la presincronización facilita la reducción del uso de hormonas en aquellos animales que ya se encuentran en estro y contribuye a distribuir los retornos a celo en distinto momento, permitiendo optimizar el uso de sementales de repaso y mejorando la organización del manejo reproductivo en explotaciones de vacuno de carne.

El empleo del dispositivo Metricheck, tradicionalmente utilizado para la detección de infecciones uterinas posparto, representa una herramienta sencilla, económica y fácilmente aplicable en condiciones de campo para la valoración del estro. No obstante, sería conveniente desarrollar estudios adicionales que permitan evaluar con mayor precisión su especificidad y su utilidad en diferentes sistemas productivos.

En conclusión, la detección de celo mediante la valoración de moco vaginal con Metricheck, combinada con la presincronización mediante PGFâ‚‚α, constituye una estrategia eficaz para mejorar la detección del estro en vacuno de carne. Este sistema permite obtener tasas de gestación similares o superiores a las alcanzadas mediante inseminación a tiempo fijo, al tiempo que reduce el uso de tratamientos hormonales y optimiza el manejo reproductivo en explotaciones comerciales.

Inmunoterapia oral pasiva con IgY para el control de Escherichia coli, Eimeria spp. y Cryptosporidium parvum en rumiantes neonatos

Shofiqur Rahman1, Juan Antonio Mesonero Escuredo2

(1)-Immunology Research Institute (IRIG), Gifu, Japan (2)-EW Nutrition

La diarrea neonatal es una causa importante de morbilidad, mortalidad y uso de antimicrobianos en terneros, corderos y cabritos. Patógenos como Cryptosporidium parvum, rotavirus, coronavirus y Escherichia coli enterotoxigénica F5 (K99) son frecuentes durante las primeras 2–3 semanas de vida, etapa en la cual la inmunidad mucosal es limitada (Ikemori et al., 1992; Kuroki et al., 1994). Eimeria spp. también contribuye al daño intestinal (Vega et al., 2011).

Debido a la ausencia de transferencia transplacentaria de inmunoglobulinas en bovinos, la prevención depende del consumo de calostro, cuya calidad disminuye de forma rápida tras el parto (McGuire et al., 1988). Este estudio evaluó la inmunoterapia oral pasiva mediante IgY de yema de huevo como herramienta complementaria frente a patógenos entéricos.

Materiales y Métodos

Se utilizó una formulación de IgY con anticuerpos contra ocho patógenos relevantes: E. coli F5, Salmonella Dublin, S. Typhimurium, Clostridium perfringens, rotavirus bovino (G6, G10), coronavirus bovino y C. parvum (antígeno P23).

Terneros Japanese Black privados de calostro materno fueron distribuidos en tres grupos:

  • 5 g × 12: 5 g de IgY dos veces al día durante 6 días (n = 125).
  • 60 g × 1: dosis única de 60 g con la primera toma de sustituto de calostro (n = 10).
  • Control: 100 mL de suero de calostro bovino en la primera alimentación (n = 4).

Se recogieron muestras sanguíneas entre los días 1 y 5. Las heces se recolectaron durante los primeros 5 días y nuevamente a las 2 y 4 semanas. Se determinó IgY total, IgY fecal e IgY anti‑P23 mediante ELISA. Se evaluó la presencia de rotavirus, E. coli F5, Salmonella spp. y C. parvum. La consistencia fecal se calificó mediante un sistema de puntuación clínica.

Resultados

No se observaron casos de diarrea acuosa ni deshidratación severa. Solo se registraron heces anormales leves (blandas o mucosas).

A las dos semanas, el grupo control presentó una frecuencia significativamente mayor de heces anormales que el grupo 60 g × 1, siendo C. parvum el patógeno predominante.

Resultados microbiológicos:

  • Rotavirus: detectado únicamente en un ternero del grupo 60 g × 1.
  • ETEC F5 y Salmonella spp.: no detectados en ningún grupo.
  • C. parvum: detectado en todos los grupos a las 2 y 4 semanas, aunque con cargas significativamente menores en los grupos tratados con IgY, especialmente en 60 g × 1.

Farmacocinética:

  • El grupo 60 g × 1 alcanzó concentraciones séricas más altas entre los días 1–5, sugiriendo absorción temprana durante la fase de permeabilidad intestinal neonatal.
  • El grupo 5 g × 12 presentó mayores concentraciones fecales, indicando un aporte luminal sostenido.
  • Los niveles de IgY anti‑P23 siguieron las mismas tendencias.
  • En el grupo control no se detectó IgY en suero ni en heces.

Discusión

Los resultados evidencian que C. parvum fue el principal agente asociado a los episodios diarreicos leves, coincidiendo con su elevada prevalencia y las escasas alternativas terapéuticas disponibles (Koiwa et al., 2003; Matsubayashi, 2015). La detección de IgY anti‑P23 tanto en suero como en heces indica un efecto protector simultáneo a nivel sistémico y luminal. Estudios previos respaldan la capacidad de IgY anti‑P23 para inhibir la adhesión e invasión del parásito en células intestinales (Kodama et al., 2014; Omidian et al., 2014).

Las dos estrategias de administración mostraron mecanismos complementarios:

  • Dosis alta única (60 g): proporcionó una absorción rápida con redistribución intestinal posterior, similar a la inmunidad pasiva aportada por el calostro.
  • Dosis múltiples bajas (5 g × 12): aseguraron una presencia luminal constante, favoreciendo la exclusión inmune y neutralización patógena.

Estos hallazgos son coherentes con estudios previos sobre IgY contra ETEC F5, Salmonella, rotavirus y C. parvum (Ikemori et al., 1992; Yokoyama et al., 1998; Vega et al., 2011).

Conclusiones

La administración oral de IgY específica redujo la carga de Cryptosporidium parvum y ayudó a prevenir diarrea clínica en terneros neonatales. Las formulaciones multivalentes de IgY constituyen una herramienta prometedora para reforzar los programas de manejo del calostro y las estrategias de prevención de enfermedades entéricas en rumiantes jóvenes.

Ikemori et al. (1992). American Journal of Veterinary Research, 53(11), 2005–2008.

Kodama et al. (2014). Clinical and Vaccine Immunology, 21(4), 530–537.

Koiwa et al. (2003). Journal of Veterinary Medical Science, 65(7), 859–863.

Kuroki et al. (1994). Archives of Virology, 138, 143–148.

Matsubayashi et al. (2015). Veterinary Parasitology, 213(1–2), 36–42.

McGuire (1988). Journal of Virology, 62(7), 2230–2234.

Omidian et al. (2014). Parasitology Research, 113, 3671–3677.

Vega et al. (2011). Veterinary Immunology and Immunopathology, 142(1–2), 1–10.

Yokoyama et al. (1998). American Journal of Veterinary Research, 59(4), 416–420.

Niveles de Grelina en Terneros Lactantes: Influencia de la Separación Postnatal de la Madre en Granjas de Leche

Silvia Rojo Montejo1, Cynthia López-Novo1, Nicolás Mejuto-Vázquez1, Margarita Rico1, Ruth Rodríguez-Bermúdez1, Francisco Javier Diéguez1, Ramiro Fouz1

(1)-Departamento de Anatomía, Producción Animal e Ciencias Clínicas Veterinarias. Facultad de Veterinaria, Universidade de Santiago de Compostela.

La grelina es una hormona que desempeña un papel fundamental en la regulación del apetito, el equilibrio energético y el metabolismo en mamíferos. En terneros lactantes, adquiere especial importancia en la estimulación de la ingesta, en la liberación de la hormona del crecimiento y en la regulación de las reservas energéticas (1, 2). Las recientes directrices de la EFSA recomiendan prolongar el contacto vaca-ternero tras el parto. Sin embargo, se desconoce cómo influye esta práctica en la secreción de grelina. Por ello, el objetivo de este estudio fue evaluar las concentraciones séricas de grelina en terneros lactantes manejados bajo dos sistemas diferentes: (1) separación de la madre inmediatamente después del nacimiento (CONV) y (2) contacto madre-cría durante al menos 24 horas posparto (CMC).

Se seleccionaron cuatro granjas de vacuno lechero Holstein con sistema CMC mediante muestreo dirigido por conveniencia. Cada una de estas granjas se emparejó con una granja del sistema CONV, de características similares en tamaño, producción y manejo, permitiendo comparar ambos sistemas minimizando factores de confusión. En las granjas CMC, se tomaron muestras séricas de 24 terneras Holstein en tres momentos: justo antes de separarlas de la madre (T1), dos días después de la separación (T2) y siete días después de la separación (T3). En este grupo, la edad media de las terneras en el momento de la separación fue de 3,65 días (IC 95 %: 3,32–3,99), con una mediana de 3 días (RI: 3; rango: 1–8 días). En las granjas CONV, se recogieron muestras de 24 terneras Holstein en los mismos momentos tras la separación. La ingesta de calostro en las granjas CMC fue monitorizada por el ganadero mediante observación directa. Los terneros tuvieron contacto completo con sus madres hasta el momento de la separación. En las granjas CONV, los terneros recibieron calostro durante las primeras horas de vida. Tras la separación, en ambos sistemas de manejo, a los terneros se les administró lactoreemplazante dos veces al día, y tuvieron acceso ilimitado a agua y pienso. Las concentraciones de grelina se determinaron mediante un kit ELISA comercial para grelina sérica bovina, siguiendo las instrucciones del fabricante. Para evaluar los cambios en las concentraciones de grelina a lo largo del tiempo (de T1 a T3), por separado en las granjas CMC y en las granjas CONV (comparaciones intragrupo), se utilizaron t‑tests pareados en un enfoque univariante. Además, para las comparaciones intragrupo mediante un enfoque multivariante, se emplearon modelos lineales mixtos para medidas repetidas, analizando por separado los datos procedentes de las granjas CONV y de las CMC.

Las comparaciones intragrupo no mostraron diferencias en las concentraciones de grelina tras el parto (de T1 a T3) en ninguno de los tipos de granja (CONV o CMC), tanto en los análisis univariantes. Sin embargo, las comparaciones entre grupos revelaron concentraciones de grelina significativamente menores en las granjas CMC en comparación con las granjas CONV. Estas diferencias fueron significativas en los tres momentos de muestreo (p = 0,013; 0,006; y 0,014 para T1, T2 y T3, respectivamente), según el análisis univariante ANOVA. El modelo lineal de efectos mixtos mostró un efecto principal significativo del sistema de manejo sobre las concentraciones plasmáticas de grelina (p = 0.005). Los terneros del sistema CMC presentaron niveles de grelina significativamente más bajos en comparación con los del sistema CONV, con una reducción estimada global de -59.40 pg/mL (IC 95%: -100.89 a -17.91). En este estudio, las concentraciones de grelina en los terneros del grupo CMC fueron más bajas que las observadas en los terneros del grupo CONV, y también más bajas que las descritas previamente en la literatura en terneros Holstein lactantes (60,09–70 pg/ml) (3, 4). Estas concentraciones reducidas de grelina pueden explicarse por el acceso ilimitado al calostro y a la leche que proporciona el contacto con la madre, lo que probablemente aumenta la saciedad y reduce la necesidad fisiológica de señales de hambre inducidas por la grelina. En este sentido, se sabe que los niveles de grelina aumentan durante el ayuno y disminuyen tras la ingesta de alimento (5). En la misma línea, se han observado concentraciones más altas de grelina en rumiantes mantenidos en planos nutricionales bajos o sometidos a ingestas restringidas (6, 7). Por tanto, el aumento de la ingesta de leche facilitado por la presencia materna probablemente suprime la secreción de grelina en estos terneros a lo largo de los tres momentos evaluados en el estudio, en contraste con los terneros separados inmediatamente después del nacimiento. Las implicaciones de estos hallazgos son importantes tanto para el bienestar del ternero como para la eficiencia productiva. Los niveles más bajos de grelina en los terneros con contacto materno sugieren que estos animales pueden experimentar menor estrés relacionado con el hambre y una mejor saciedad, lo que podría traducirse en mejores resultados de bienestar.

1)Alhojaily, 2014. All Graduate Theses and Dissertations, Spring 1920 to Summer 2023 4470.

2)Delhanty & Van Der Lely, 2011. Peptides 32, 2309–2318.

3)Heredia et al., 2015. Revista CES Medicina Veterinaria y Zootecnia 10, 45–56.

4)Itoh et al., 2005. Domestic Animal Endocrinology 28, 34–45.

5)Hayashi et al., 2020. Journal of Veterinary Medical Science 82, 475–478.

6)Bohan et al., 2007. Iowa State University Animal Industry Report.

7)Sugino et al., 2002. Biochemical and Biophysical Research Communications 298, 785–788.

Influencia del genotipo de ?-caseína en la coagulación y el rendimiento quesero de leche A2

Iker Urdaniz Moreno1, Lucía Jiménez Montenegro2, Miren Sagarzazu3, Jorge Eseverri4, Borja Apellaniz4, José Antonio Mendizabal 1, Irache Echeverría1, Beatriz Soret1, Olaia Urrutia1

(1)-IS-FOOD. Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria. Universidad Pública de Navarra (UPNA) (2)-Centre for Genetic Improvement of Livestock, Department of Animal Biosciences, University of Guelph, N1G 2W1, Guelph, ON, Canada (3)-Albaitaritza Genetics S.L. Polígono Akaborro, S/N, 31860, Irurtzun, Navarra
(4)-Albaikide S.A. Polígono Akaborro, S/N, 31860, Irurtzun, Navarra

En los últimos años se ha observado un aumento progresivo de la frecuencia del genotipo A2A2 para la β-caseína en las granjas lecheras en relación con la producción de leche A2 (1, 2). En este nuevo contexto productivo, se planteó un estudio piloto a pequeña escala en condiciones reales de quesería para evaluar el comportamiento tecnológico de leches procedentes exclusivamente de vacas A2A2, diferenciadas por el genotipo de κ-caseína.

La κ-caseína desempeña un papel importante en la coagulación enzimática y en la formación de la matriz del queso. El genotipo BB de esta proteína ha sido descrito en la bibliografía como más favorable que el AA, estando el primero asociado a un mayor contenido proteico, un menor tiempo de coagulación y una cuajada más firme, lo que mejora el rendimiento quesero (3, 4, 5, 6, 7). El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto del genotipo de κ-caseína (AA vs BB) sobre la coagulación y el rendimiento quesero en leche A2.

Para ello, se seleccionaron 18 vacas con genotipo A2A2 para la β-caseína, agrupadas según su genotipo de κ-caseína (9 AA y 9 BB). Además, se equilibró el genotipo de la β-lactoglobulina (5 AA, 3 AB y 1 BB por grupo), evitando posibles efectos de confusión asociados a esta variante proteica.

La leche de cada grupo se mezcló y se procesó en una quesería artesanal, realizándose dos elaboraciones independientes por genotipo en días distintos, bajo condiciones similares y estandarizadas (pasteurización, tipo de queso, temperatura y pH de cuajado, dosis de cloruro cálcico, fermento iniciador y cuajo). El volumen medio de leche procesado por elaboración fue de 240 L.

La leche cruda y pasteurizada se analizó mediante análisis instrumental y la leche pasteurizada, el suero y el queso a las 24 h y 7 d se analizaron mediante métodos convencionales para su caracterización físico-química (proteína, grasa, extracto seco y pH) en un laboratorio acreditado (ALVO, Navarra). El tiempo de coagulación se registró por el quesero mediante el corte visual en cuba durante la elaboración.

El rendimiento quesero se calculó a partir de los litros de leche procesados y los kilogramos de queso obtenidos a 0 h, 24 h y 7 días, expresándose como litros de leche por kg de queso, kg de queso por 100 L de leche, así como en materia seca, normalizado por el contenido de grasa y proteína para minimizar el efecto de diferencias en la composición de partida. Asimismo, se calculó la recuperación de proteína y grasa en el queso (g proteína o grasa en queso / g proteína o grasa en leche).

Dada la naturaleza piloto del estudio, los resultados se presentan como medias por grupo y el tamaño del efecto entre genotipos (A2A2-BB − A2A2-AA) con intervalos de confianza del 80% (8, 9).

Los resultados obtenidos, bajo condiciones de elaboración quesera comparables, indican que la leche del grupo con genotipo κ-caseína BB presentó un menor tiempo de coagulación, con una reducción media de aproximadamente 20 minutos respecto al grupo AA (IC 80%: −38,0 a −1,1).

En relación al rendimiento quesero a las 24 h, el grupo A2A2-AA presentó un mayor rendimiento medio (14,6 kg de queso/100 L de leche) que el grupo A2A2-BB (12,6 kg de queso/100 L de leche). De forma consistente, la recuperación de proteína y grasa en el queso mostró una tendencia a valores superiores en el grupo A2A2-AA respecto al A2A2-BB (78,46% vs 74,15% y 89,67% vs 87,99%, respectivamente), a pesar de una mayor pérdida relativa de sólidos en el suero, con una diferencia media de −0,29% (IC 80%: −0,39 a 0,19).

No obstante, tras la normalización del rendimiento por el contenido inicial de proteína y grasa, el rendimiento en materia seca a las 24 h fue similar entre genotipos, con valores de 6,82 y 6,45 kg de queso MS/100 L de leche para los grupos AA y BB, respectivamente.

A pesar de mostrar un comportamiento de coagulación menos favorable, el grupo A2A2-AA presentó un rendimiento quesero (no normalizado) superior a 0 h, 24 h y 7 días, lo que se asoció a una mayor suma de sólidos útiles en la leche de partida (0,7% de proteína más grasa).

Estos resultados indican que, en este ensayo realizado en condiciones reales de quesería, el rendimiento quesero estuvo principalmente condicionado por la composición inicial de la leche, más que por el genotipo de κ-caseína, y no se confirmó la hipótesis inicial de un mayor rendimiento asociado al genotipo A2A2-BB, a pesar de que este presentó un menor tiempo de coagulación.

Bibliografía
 

      1)      Godoy et al., 2023. Frisona Española 259:48-51
 

      2)      Scott et al., 2023. Doi:10.3389/fanim.2023.1142673
 

      3)      Hallén et al., 2008. Doi:10.1111/j.1439-0388.2007.00706.x
 

      4)      Caroli et al., 2009. Doi:10.3168/jds.2009-2461
 

      5)      Daniloski et al., 2022. Doi:10.1016/j.crfs.2022.09.026
 

      6)      Lavon et al., 2024. Doi:10.3390/ani14010054
 

      7)      Guggisberg et al., 2024. Doi:10.1016/j.idairyj.2024.105973
 

      8)      Lee et al., 2014. Doi:10.1186/1471-2288-14-41
 

      9)      Kunselman, 2024. Doi:10.1016/j.fertnstert.2024.01.040
  

Asociación entre niveles altos de interferón-? en respuesta a la tuberculina aviar y bovina en plasmas estimulados de toros y la genética del huésped

Gerard Badia Bringué1, Arrate Prado-López1, José Antonio Jiménez2, Marta Alonso-Hearn1

(1)-NEIKER – Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Departamento de Ciencia Animal (2)-CONAFE – Confederación de Asociaciones de Frisona Española

Mycobacterium bovis (Mb) y Mycobacterium avium subsp. paratuberculosis (MAP) son patógenos intracelulares responsables de la tuberculosis (TB) bovina y la paratuberculosis (PTB) bovina, respectivamente. Ambas enfermedades provocan importantes pérdidas económicas a nivel mundial en la industria ganadera. En las fases tempranas de la infección por ambos patógenos, los linfocitos Th1 producen interferón gamma (IFNÉ£), que participa en la activación y el reclutamiento de nuevos macrófagos hacia el sitio de la infección

La selección genética orientada a identificar animales menos susceptibles a estas enfermedades se ha propuesto como una estrategia complementaria para su control. Sin embargo, los fenotipos individuales basados en la producción de IFNÉ£ no se han incorporado aún en programas de selección bovina. Además, los estudios de asociación de genoma completo (genome-wide association study, GWAS) de estos caracteres en toros son escasos, a pesar de su elevado valor genético, dado que un solo toro puede generar cientos o miles de descendientes mediante inseminación artificial. Asimismo, pueden existir diferencias en la respuesta inmunitaria asociadas al sexo.

El objetivo de este estudio fue identificar las regiones genómicas asociadas a la producción de IFNÉ£ tras la estimulación con derivado proteico purificado bovino (PPDb) o aviar (PPDa) en 109 toros frisones, Limousin y Pardo Alpino. El ADN aislado a partir de muestras de sangre periférica se genotipó con el EuroG MD BeadChip de Illumina, y los genotipos se imputaron a genoma completo utilizando una población de referencia compuesta por 1842 toros del Run8 del proyecto “1000 bull genome”.

Con los datos de la cuantificación de IFNÉ£ de muestras estimuladas con aPPD y bPPD y los genotipos de los animales se realizó un estudio de asociación genética a genoma completo (genome-wide assoiation study; GWAS) empleando el software GCTA v1.93.2. El GWAS reveló una asociación significativa entre niveles elevados de IFNÉ£ en respuesta a PPDa y 115 polimorfismos de un solo nucleótido (single nucleotide polymorphism; SNP) (FDR < 0.05) localizados en una única región (quantitative trait locus; QTL) en el cromosoma 9 que contenía 47 genes candidatos. Entre ellos se identificaron genes implicados en la respuesta inmunitaria, como MAP3K7, BACH2 y ANKRD6, relacionados con la regulación de NF-kB, la diferenciación de las células T y B y la señalización de la ruta JNK. Otros genes con funciones inmunes incluyeron CASP8AP2 y RNGTT, asociados a la apoptosis y a la regulación de la vía mTOR, respectivamente. Se observó también que la QTL identificada se solapaba con una QTL previamente asociada a la enfermedad respiratoria bovina (QTL ID: 57628).

Por otro lado, niveles elevados de IFNÉ£ en respuesta a PPDb se asociaron con 143 SNPs (FDR < 0.05) distribuidos en dos QTLs en los cromosomas 6 y 28, que incluían 163 genes candidatos. Entre ellos destacaron MAPK8, ALOX5, CXCL12, TNIP2 y PTPN20, implicados en la regulación inmunitaria, la inflamación y la señalización de las células inmunitarias. La QTL localizada en el cromosoma 28 se solapaba con regiones previamente asociadas a la susceptibilidad a la enfermedad respiratoria bovina (QTL ID: 57579; QTL ID: 160385) y a la tuberculosis bovina (QTL ID: 96578), mientras que la QTL del cromosoma 6 coincidía con regiones previamente asociadas a susceptibilidad a MAP (QTL ID: 113153938). Todos los SNPs identificados mostraron efectos positivos, lo que sugiere una asociación con mayor producción de IFNÉ£ en respuesta a antígenos de MAP y Mb. No se observó solapamiento entre los SNPs, QTLs ni genes candidatos entre ambos análisis.

En conjunto, estos resultados definen un perfil inmunogenético hereditario distintivo asociado a una elevada producción de IFNÉ£ frente a antígenos de Mb y MAP, lo que podría favorecer una respuesta inmune innata temprana eficaz. Dado que estudios anteriores han demostrado la heredabilidad de estos rasgos, los SNPs identificados podrían usarse para clasificar animales según su capacidad de producir IFN y transmitir estos rasgos a la descendencia.

IMPACTO A CORTO Y LARGO PLAZO DEL USO DE UN SISTEMA DE MONITORIZACIÓN AUTOMÁTICO EN LA SALUD, SUPERVIVENCIA Y PRODUCCIÓN DE TERNERAS HOLSTEIN

Carolina Tejero Gallego1, Luz Sales2, Clara Rial2, Juan Muiña2, Lorenzo Fraile3, André Preto4, Laura Elvira5

(1)-MSD A.H. (2)-Granja San José (3)-Departamento de producción animal universidad de Lleida
(4)-MSD Animal Health, Lda (5)-MSD Animal Health S.L.

Introducción

La recría de novillas representa uno de los mayores costes en la explotación lechera, siendo la salud pulmonar un factor determinante de la productividad futura. Los sistemas de monitorización automática son una herramienta recientemente disponible para la identificación temprana de terneras que requieren atención (1, 2, 3). Las tecnologías de precisión basadas en sensores y acelerómetros están emergiendo como herramientas validadas para la evaluación de la salud en bovino lechero (4). La enfermedad respiratoria tiene consecuencias conocidas sobre la supervivencia y la productividad a largo plazo (5, 6).

Objetivo

El objetivo de este estudio fue evaluar si un sistema de monitorización automático (SMA) permite igualar o superar los resultados de monitorización intensiva por parte de veterinarios y personal cualificado en terneras Holstein, analizando indicadores sanitarios y productivos a corto plazo (salud y crecimiento) y a largo plazo (reproducción, supervivencia y producción lechera).

Materiales y Métodos

Se incluyeron 805 terneras Holstein asignadas de forma aleatoria estratificada a: 1) Grupo SHY (n=397): uso del sistema automatizado de monitorización del comportamiento SenseHub® Dairy Youngstock (MSD Animal Health), revisando las terneras con índice de salud HI<86 según el SOP de la granja; o 2) Grupo Control (n=408): revisión diaria por parte de la veterinaria mediante el SOP de la granja, dos veces al día en lactantes y una vez al día posteriormente. El seguimiento se realizó desde el nacimiento hasta completar la primera lactación.

Se registraron parámetros de salud (morbilidad por neumonía, diarrea y puntuación ecográfica pulmonar), crecimiento (peso al nacimiento, destete y 8 meses), supervivencia (bajas y eliminación), reproducción (fecha de IA e IA fecundante) y producción lechera. La comparación entre grupos se realizó mediante pruebas paramétricas (t de Student) y no paramétricas (chi-cuadrado) según la distribución de los datos, y un modelo multivariante para la producción de leche.

Resultados

1) Salud y Crecimiento:

El grupo SHY demostró una mejora significativa en la salud pulmonar ecográfica al destete (p<0,001), con menor prevalencia de lesiones pulmonares (11,9% vs. 20,9%; p=0,0007) y mejor puntuación de salud (p=0,0005). El patrón de tratamientos indicó que SHY detecta los problemas de salud en estadios más tempranos. No se observaron diferencias significativas en el crecimiento: peso al destete (84,7 vs. 85,5 kg; p=0,23), GMD (0,95 kg/día en ambos grupos) ni peso a los 8 meses ajustado.

2) Supervivencia:

El grupo SHY logró una reducción significativa del 38% en el riesgo de baja o descarte durante la primera lactación (10,3% vs. 15,9%; p=0,03). La no supervivencia desde el nacimiento mostró una tendencia favorable pero no significativa (15,1% vs. 18,9%; p=0,19), concentrándose el beneficio en la lactación, periodo de mayor impacto económico. El análisis por causa de baja reveló que la principal diferencia se localizó en las bajas de origen reproductivo (aborto, infertilidad, parto distócico), con mayor proporción en el grupo control (29,6% vs. 17,1%), aunque sin alcanzar significancia estadística, probablemente por baja potencia estadística.

3) Parámetros Reproductivos:

No se encontraron diferencias significativas entre grupos durante la recría. Al final de la primera lactación, el grupo SHY presentó mayor tasa de preñez (90,8% vs. 88,0%; p=0,21) y menor eliminación por causa reproductiva. El éxito reproductivo —definido como vacas preñadas que permanecen en el rebaño— fue superior en el grupo SHY (80,5% vs. 72,1%).

4) Producción Lechera:

Las novillas SHY tendieron a producir más leche en su primera lactación: +278 kg a 305 días (10.515 vs. 10.237 kg; p=0,17) y +262 kg en producción total ECM (13.253 vs. 12.991 kg; p=0,23). El efecto de SHY sobre la producción parece ser principalmente indirecto: cada día adicional en lactación supone un incremento de 17,33 kg ECM, lo que se traduce en mayor producción total por animal.

Conclusiones

El uso del sistema SHY permitió a corto plazo focalizar el trabajo de revisión de terneras y la detección precoz de enfermedad, especialmente respiratorias, lo que se reflejó en una menor incidencia de problemas de neumonías y menor coste asociado a tratamientos. A largo plazo, se observó un impacto positivo claro en la supervivencia durante la primera lactación, periodo de especial repercusión económica. Las novillas del grupo SHY mostraron además mayor éxito reproductivo, mayor persistencia en el rebaño y tendencia a mayor producción lechera, derivada principalmente de un mayor número de días en lactación. En conjunto, SHY se muestra como una herramienta eficaz para mejorar la salud temprana, la supervivencia y la productividad incluso en granjas con elevados estándares de control sanitario, donde la mejora adicional es especialmente difícil de conseguir.

Referencias bibliográficas

1) Friedman y col., 2022. World Buiatrics Congress, comunicación.

2) Tejero y col., 2024. ANEMBE 2024, comunicación.

3) Tejero y col., 2025. ANEMBE 2025, comunicación.

4) Stygar y col., 2021. DOI: 10.3389/fvets.2021.634338

5) Abuelo y col., 2021.DOI: 10.3168/jds.2020-19791

6) Sáadatnia y col., 2023. DOI: 10.3168/jds.2023-23296

Utilidad de la ecografía y la termografía en la detección de subfertilidad en toros infectados por Besnoitia besnoiti

Silvia Ruiz Caballero1, Michela Tatiana Re1, Carlos Críspulo Coronel Araújo2, Nerea Ramos Pérez 1, Francisco Javier Blanco Murcia1

(1)-Facultad de Veterinaria Universidad Complutense de Madrid (2)-Clínica grandes animales Los Molinos

Introducción y objetivo. 

La besnoitiosis bovina es una enfermedad parasitaria emergente en Europa y de forma particular en España, que afecta principalmente al ganado bovino de carne. En los toros, la infección por Besnoitia besnoiti puede provocar lesiones testiculares progresivas que comprometen la espermatogénesis y la aptitud reproductiva del semental (European Food Safety Authority [EFSA], 2010). Estas alteraciones suelen cursar de forma subclínica en fases crónicas, dificultando su detección mediante exploración clínica y suponiendo un riesgo en sistemas de monta natural (Álvarez-García et al., 2013). En este contexto, la identificación temprana de toros subfértiles resulta fundamental para minimizar pérdidas reproductivas y económicas.

El objetivo de este estudio fue identificar patrones de alteración testicular mediante ecografía y termografía infrarroja en sementales infectados por Besnoitia
besnoiti
, y relacionarlos con cambios en la calidad seminal, evaluando su utilidad como herramientas diagnósticas complementarias en condiciones de campo.

Material y métodos. 

Se realizó un estudio analítico retrospectivo donde se analizaron cinco toros de distintas razas de aptitud cárnica (tres charoleses, un limusín y un berrendo colorado), de tres explotaciones distintas de la Comunidad de Madrid, seleccionados entre 90 sementales evaluados en programas de aptitud reproductiva. Todos los animales presentaban serología positiva (Western Blot o ELISA) frente a Besnoitia
besnoiti
(García-Lunar et al., 2013) y alteraciones testiculares compatibles con la enfermedad. Se realizó ecografía testicular bilateral siguiendo la guía VART para evaluar cambios degenerativos (fibrosis, mineralizaciones o engrosamiento de membranas basales) en las distintas estructuras testiculares (Álvarez-García et al., 2013; Gnemmi et al., 2021), y termografía escrotal para analizar la distribución térmica y simetría entre ambos testículos (Kastelic et al., 1997). Además, se extrajo semen mediante electroeyaculación para evaluar la concentración y motilidad progresiva, indicadores clave en monta natural, clasificando la calidad como “muy bueno”, “bueno”, “regular” o “pobre” (Gómez y Migliorisi, s.f.).

Resultados.

La ecografía testicular evidenció un patrón degenerativo en todos los sementales, caracterizado por fibrosis focal y difusa del parénquima y áreas de mineralización. Adicionalmente, en dos animales se observó engrosamiento de las envolturas testiculares. Las lesiones se manifestaron de forma bilateral, con distinto grado de afectación entre testículos en ciertos casos. 

Las imágenes termográficas mostraron una pérdida de la termorregulación fisiológica; en todos los toros se detectó asimetría térmica, desaparición del gradiente escrotal (pérdida de bandas isotermas) y aumento anormal de la temperatura superficial, indicando compromiso funcional del tejido (degeneración). 

Respecto a los espermiogramas, todos los animales fueron clasificados como oligospérmicos (cuatro graves y uno leve). La motilidad progresiva se encontró disminuida en cuatro toros, situándose en rangos de calidad “pobre”. La coincidencia de lesiones estructurales (ecografía) y funcionales (termografía) se asoció consistentemente con el deterioro de los parámetros seminales.

Conclusiones.

Los resultados de este estudio, a pesar del limitado tamaño de muestra analizado (n=5), indican que la besnoitiosis bovina se asocia a un patrón característico de degeneración testicular detectable mediante ecografía y termografía, acompañado de una alteración significativa de la calidad seminal. La combinación de ambas técnicas permite una evaluación integral, aportando información estructural y funcional. Su aplicación conjunta facilita la detección de sementales subfértiles en campo, incluso sin signos clínicos evidentes, siendo especialmente relevante en sistemas de monta natural. Estas herramientas pueden contribuir a optimizar los protocolos de valoración de aptitud reproductiva y mejorar la toma de decisiones en programas de selección de sementales, reduciendo el impacto de la enfermedad en explotaciones de vacuno de carne.

Bibliografía.

Alvarez-García, G., Frey, C. F., Mora, L. M., & Schares, G. (2013). A century of bovine besnoitiosis: an unknown disease re-emerging in Europe. Trends in
parasitology
, 29(8), 407–415. 
https://doi.org/10.1016/j.pt.2013.06.002

European
Food Safety Authority. (2010). Scientific statement on bovine besnoitiosis. EFSA
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, 8(2), 1499.
https://doi.org/10.2903/j.efsa.2010.1499

García-Lunar, P., Ortega-Mora, L. M., Schares, G., Gollnick, N. S., Jacquiet, P., Grisez, C., Prevot, F., Frey, C. F., Gottstein, B., & Álvarez-García, G. (2013). An Inter-Laboratory Comparative Study of Serological Tools Employed in the Diagnosis of Besnoitia besnoiti Infection in Bovines. Transboundary
and Emerging Diseases
, 60(1), 59-68.
https://doi.org/10.1111/j.1865-1682.2012.01318.x

Gnemmi, G., Maraboli, C., Muñoz, I., Escartin, N. y Echegaray, A. (2021). La guía VART: Propuesta para estandarizar la valoración de la aptitud reproductiva de toros en España. Parte 2: Valoración reproductiva del toro por ultrasonografía. Producción Animal, (325), 36-49.

Gómez, M. V. y Migliorisi, A. L. (s.f.). Protocolo para la evaluación de semen en rumiantes. Cátedra de Reproducción Animal, Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Sitio Argentino de Producción Animal. https://www.produccion-animal.com.ar/informacion_tecnica/cria_toros/49-ProtocoloEvalSemen.pdf

Kastelic, J. P., Cook,
R. B., & Coulter, G. H. (1997). Scrotal/testicular thermoregulation and the
effects of increased testicular temperature in the bull. The Veterinary
Clinics of North America: Food Animal Practice
, 13(2), 271–282. 
https://doi.org/10.1016/s0749-0720(15)30340-6

CARACTERIZACIÓN DEL INFILTRADO INFLAMATORIO EN LA INFECCIÓN NATURAL POR MYCOPLASMA BOVIS: ESTUDIO PRELIMINAR

Ester Párraga-Ros1, Ana García-Galán1, Christian De la Fe1, Joaquín Amores-Iniesta1, Juan Carlos Corrales-Romero1, Xochitl Hernández Martínez1, Carlos Manuel Martínez-Cáceres1, Elena Goyena1, Juan Seva1

(1)-Facultad de Veterinaria. Universidad de Murcia

Mycoplasma bovis (MB) está presente en los cebaderos de ganado bovino, donde participa junto con otros agentes víricos y bacterianos en el complejo respiratorio bovino (CRB). La elevada variabilidad genética y antigénica de MB explica la diversidad de situaciones clínico-epidemiológicas asociadas a la infección y contribuye a la capacidad del patógeno de evadir una respuesta inmune eficaz del hospedador. MB produce neumonía en bovinos jóvenes, causando lesiones histopatológicas diversas que van desde una neumonía broncointersticial e hiperplasia del tejido linfoide asociado a los bronquios (BALT), a una bronconeumonía supurativa y neumonía necrotizante o caseoneocrótica, asociadas fundamentalmente a una respuesta inmune de base celular. Sin embargo, los mecanismos que inducen un tipo de infiltración celular u otro, así como las distintas lesiones, no están suficientemente estudiados. Por ello, el objetivo de este trabajo fue caracterizar la respuesta inmune celular a nivel respiratorio en terneros de cebo infectados de forma natural con MB considerando distintos momentos de infección.

Para la realización de este estudio se utilizaron animales que pertenecían a 3 cebaderos nacionales (n= 42). Se monitorizaron clínicamente durante un mes, contemplando 5 tiempos (T) en períodos de 7 días, desde su entrada al cebadero (T1) con 6-9 meses de edad hasta los 28 días de cebo (T5). En cada tiempo se tomaron muestras de hisopos nasales para cultivo y PCR frente a MB. También se obtuvo suero para el estudio serológico con el fin de detectar la presencia de otros agentes virales como el virus sincitial, diarrea vírica bovina, rinotraqueitis bovina, parainfluenza y coronavirus. Al finalizar el período de engorde, se llevó a cabo un último muestreo post mortem en matadero donde, además de hisopos traqueobronquiales para PCR, se tomaron muestras de pulmón para el estudio histopatológico e inmunohistoquímico. Se diagnosticó el tipo de neumonía y se usó un anticuerpo frente a CD3 para la detección de linfocitos T (Polyclonal Rabbit Anti-Human CD3, DAKO A0452). Las muestras se digitalizaron a una resolución de 0,172 píxeles/mm (Pannoramic MIDI II scanner3D Histech®) para el análisis de imagen con el software Qupath®. El número de células T CD3+ se contabilizó evaluando 5 unidades bronquiales y bronquiolares completas por animal, determinando el porcentaje de infiltrado T-CD3+ en 3 regiones distintas de cada vía respiratoria (epitelio, lámina propia, BALT).

El 69% de los animales fueron positivos a MB por PCR. En ellos se observó un predominio de neumonías intersticiales y/o patrones broncointersticiales a nivel histopatológico, siendo menos frecuentes los CRB. El 6.8% mostraron lesiones caseonecróticas propias de MB en combinación con una respuesta broncointersticial moderada-grave. Todos los animales, incluidos los negativos a MB, fueron positivos también a alguno de los otros agentes virales respiratorios analizados (sincitial/parainfluenza/coronavirus). En relación con el infiltrado linfocitario, los resultados preliminares sugieren una respuesta distinta en función del tiempo en que se infectan con MB. Así, los animales positivos a MB en T1 presentaron mayor porcentaje de linfocitos T-CD3+, particularmente en las regiones de BALT. Sin embargo, en los animales infectados en tiempos posteriores (de T2 en adelante) se evidenció un porcentaje menor de T-CD3+, obteniendo resultados similares a los hallados en los
animales negativos a MB.

En conclusión, la neumonía intersticial y/o broncointersticial es la patología respiratoria que afecta a la mayoría de los terneros de cebo en condiciones de campo a su llegada a matadero. El agente etiológico implicado y el momento de la infección parece condicionar la inmunidad celular local que se desarrolla, pues la presencia de MB en origen incrementa la inflamación peribronquial mediante una respuesta tipo celular T-CD3+ .

Productividad laboral en empresas de buiatras

Sergio Santos López1, Nadia Valdés Martínez2, Marta Mellado García2, Mª Paz Montone Romanelli 2

(1)-UCM / Bovitecnia (2)-Bovitecnia Veterinarios

Introducción

Para conocer el coste del minuto veterinario facturable, debemos conocer la totalidad de costes indirectos, esto es, todos los costes que se van a incluir en el “servicio veterinario”. Los más importantes son los laborales: salario, seguridad social y resto de costes de personal. Y a ellos hay que añadir los vehículos (si no se cobra kilometraje como coste directo), las labores de administración y gerencia, la gestoría, seguros, cuotas de asociaciones, cursos de formación, suministros, etc. 

El resto de costes directos, aparecen especificados en la factura: analíticas, medicamentos, semen, material, etc.

Una vez que se conoce el total de costes indirectos se divide entre las horas trabajadas por cada veterinarios (1780 h según convenio) y se multiplica por la productividad, es decir, el porcentaje del total de horas que se va a facturar a los clientes.

En las clínicas de pequeños animales, la bibliografía indica que el óptimo es una productividad del 70-75%, lo que supone atender a mascotas 28 horas de las 38 que trabaja un veterinario. No existen publicaciones sobre productividad en empresas de buiatras en el ámbito nacional.

Objetivos

Conocer la productividad de los veterinarios de un equipo de buiatras, y específicamente el porcentaje del tiempo fuera de las granjas dedicado al coche y a trabajos de oficina para estimar el minuto veterinario y el precio de los servicios.

Material y métodos

El análisis se ha realizado en una empresa de la Comunidad de Madrid. Los datos son desde 2019 hasta 2025. La empresa la forman 3 veterinarias en el campo que no realizan labores de gestión empresarial. 

El trabajo de las veterinarias incluye tareas de medicina y cirugía, reproducción, medicina preventiva y trabajos de ADS -incluyendo parte de los saneamientos, las vacunaciones obligatorias y los planes voluntarios de erradicación (IBR y BVD) lo que implica horas de oficina rellenando expedientes-.

Se utilizó el programa de fichaje en el que las veterinarias separan el tiempo en: “campo”, “oficina” y “coche”. El análisis se ha realizado por veterinaria, por año y por trimestre. 

Actualmente el equipo veterinario atiende 170 explotaciones, de las que 5 son de ganado lechero, 5 cebaderos y el resto vacas nodrizas. No obstante, las vacas lecheras suponen el 18 % del censo de hembras que atendió el equipo en 2025.

En cuanto a la distribución de clientes el 40% están a menos de 10 km de la oficina, el 27% a entre 10 y 20 km, el 10% entre 20 y 30 km, el 16% entre 30 y 50 km y el 8% a más de 50 km, siendo solo 3 a más de 100 km. El equipo también realiza labores de asesoramiento y de reproducción en granjas en las provincias limítrofes, pero con una frecuencia de entre 2 y 5 visitas mensuales entre todo el equipo.

En cuanto a la organización del trabajo, la agenda se coordina para intentar minimizar el desplazamiento entre explotaciones, es decir, no es una veterinaria la que atiende a la misma explotación, sino que el trabajo se organiza intentando optimizar las rutas. Existe también una semiexpecialización en el equipo: reproducción, medicina y ADS. Aunque las tres veterinarias están capacitadas para hacer todas las labores por lo que el trabajo se organiza con ambos criterios: tarea y distancia. Los costes indirectos distintos a los laborales (salarios, SS y otros costes laborales) fueron de unos 50.000 € en 2025.

Resultados

Del total del trabajo realizado, el que corresponde a oficina supone entre el 28% y el 35 % en función de la veterinaria y el trimestre analizado, siendo el promedio global del 33,9 %. 

El tiempo de campo, es decir, el tiempo facturable, es entre el 40 y el 48,5% del tiempo de trabajo total. El promedio es del 44,8%.

El tiempo de coche oscila entre el 21 y el 25,8 %. Si comparamos ese tiempo para un mismo periodo y veterinaria con el tiempo de campo, es decir, horas coche / horas campo, los valores oscilan entre el 46,8% en los trimestres más eficientes y el 70% en los menos eficientes. El promedio global es del 56,7 %, es decir, cada hora de campo implica 34 minutos de desplazamiento en coche. 

Si este equipo veterinario cobrara 1 € por minuto (1 hora de trabajo 60 € sin cobrar a parte el desplazamiento), debería tener unos costes indirectos inferiores a 143.500 € para obtener beneficio empresarial: 1.780 h/vet (convenio) x 3 vet x 0,448 (produc) x 60 €/hora facturable. En el caso de estudio quedarían 93.500 € para destinar a los costes laborales, siendo este según convenio 22.780 €, lo que implica un coste empresarial de unos 31.000 € por empleada (incluyendo SS y otros costes como gestoría o prevención de riesgos).

 Discusión y conclusiones.

Conocer el coste por minuto facturable es determinante para poder fijar precios que generen beneficio empresarial. Todas las empresas -y por extensión las de buiatría- necesitan conocer la productividad laboral para poder realizar este cálculo, o de lo contrario se arriesgan a realizar trabajos perdiendo dinero. 

1. Del total del tiempo trabajado, menos de la mitad puede facturarse a los clientes.

2. La organización para optimizar los tiempos de desplazamiento entre granjas es determinante en el coste por minuto veterinario, por lo que mejoras en este sentido tienen el potencial de aumentar significativamente el beneficio empresarial.

3. El tiempo de oficina del estudio puede presentar el sesgo de las labores documentales de una ADS, quizás no sea aplicable a otros equipos buiatras que no tienen que preparar la misma cantidad de documentación.

4. En el caso de estudio, cobrar 60 € por hora trabajada permite pagar sueldos a las empleadas con el salario mínimo del convenio, sin beneficio empresarial ni margen de mejora en salarios.

Análisis transcriptómico de sangre periférica de vacas frisonas subclínicas naturalmente infectadas con Mycobacterium avium subsp. paratuberculosis identifica respuestas inmunitarias innatas sistémicas e inhibición de traducción

Arrate Prado López1, Gerard Badia-Bringué1, Rosana Torremocha2, Alejandra Isabel Navarro-León3, Rosa Casais3, Marta Alonso-Hearn1

(1)-Departamento de Ciencia Animal, NEIKER-Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Derio, Bizkaia, España (2)-Parque Científico de Madrid, Unidad Genómica, Campus de Cantoblanco, Madrid, España (3)-Centro de Biotecnología Animal, Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agrario (SERIDA), Deva, Asturias, España

La paratuberculosis bovina (PTB), causada por Mycobacterium avium subsp. paratuberculosis (MAP), es una enfermedad intestinal granulomatosa crónica que provoca importantes pérdidas económicas en la industria láctea a nivel mundial. Las pruebas diagnósticas disponibles presentan una sensibilidad limitada, ya que permiten detectar de forma fiable únicamente a los animales en fases avanzadas de la enfermedad, pero no a aquellos que se encuentran en estadios tempranas o subclínicas, caracterizados por la presencia de lesiones focales o multifocales en los tejidos intestinales. Estudios previos han sugerido que los granulomas multifocales podrían limitar la progresión de las lesiones intestinales; sin embargo, los mecanismos moleculares implicados en el establecimiento y mantenimiento de la infección crónica por MAP no se conocen completamente. El objetivo de este estudio fue comparar los perfiles transcriptómicos globales de muestras de sangre periféricas (PB) de vacas frisonas con lesiones multifocales y de animales sin lesiones en tejidos intestinales, con el fin de identificar biomarcadores que permitan el desarrollo de nuevos métodos diagnósticos más sensibles para la detección de vacas con lesiones multifocales y en estadios subclínicos de PTB.

Se extrajo RNA total a partir de muestras de PB de 11 vacas con lesiones multifocales y 4 animales sin lesiones visibles en tejido intestinal. Las librerías de ARN se prepararon utilizando el kit Illumina NEBNext® Ultra y se secuenciaron mediante secuenciación single-end (1x100bp) en un secuenciador Illumina NextSeq. Las lecturas brutas se filtraron utilizando Prinseq-lite 0.20.4 y se alinearon con el genoma de referencia Bos taurus (ARS_UCD2.0) utilizando STAR 2.7.0a. La anotación de las lecturas se realizó con el paquete Rsubread, mientras que la normalización de los datos y el análisis de expresión diferencial se llevaron a cabo utilizando DESeq2. El análisis funcional para la identificación de ontologías génicas y rutas metabólicas enriquecidas se realizó con ClusterProfiler. El análisis de interacción proteína-proteína (IPP) se realizó empleando los genes diferencialmente expresados con un cambio en la expresión (fold change) ≥ 2 o ≤ 2, con STRING 12.0 y Cytoscape 3.10.3. Dado que el gen estimulado por interferón (ISG15) estaba significativamente sobreexpresado (fold change = 2,42) en vacas con lesiones multifocales frente a los controles, y que en la red IPP interaccionaba con distintos clústeres, lo que sugiere un papel regulador clave en los cambios transcripcionales observados, se evaluó su potencial como biomarcador. La validación de la sobreexpresión del mRNA del ISG15 se realizó mediante RT-qPCR, empleando el gen endógeno Gliceraldehído-3-fosfato deshidrogenasa (GAPDH) como control. La cuantificación de ISG15 en muestras de plasma de animales con lesiones multifocales (N=25) y animales sin lesiones y con resultados negativos en las pruebas diagnósticas (N=18) se realizó mediante un ELISA sándwich competitivo.
Resultados
De media se obtuvieron 34,08 millones de lecturas brutas en las muestras de PB. Al comparar vacas con lesiones multifocales frente a los controles, se identificaron un total de 1.272 genes diferencialmente expresados, asociados principalmente a procesos biológicos relacionados con la traducción, el splicing, el procesamiento de mRNA, la biogénesis de complejos ribonucleoproteicos y el catabolismo de proteínas. El análisis de rutas metabólicas reveló el enriquecimiento de cuatro rutas en las muestras de PB de vacas con lesiones multifocales en comparación con los controles: ribosomas, COVID-19, termogénesis y la enfermedad de Parkinson. El análisis IPP identificó una red compuesta por 17 genes infraexpresados que codifican proteínas ribosomales (ribosomal proteins, RPs) asociadas a procesos de traducción. Esta red interaccionaba funcionalmente con la ribonucleoproteína nuclear pequeña F (SNRPF), implicada en el ensamblaje del snRNP del espliceosoma, lo que sugiere una inhibición coordinada de los procesos de traducción y splicing en los animales con lesiones multifocales. Se observaron asociaciones funcionales entre cuatro genes sobreexpresados implicados en la activación de la respuesta inmunitaria innata: ISG15; un activador dependiente del ADN de los factores reguladores del IFN (ZBP1); la helicasa DExH-Box 58 (DHX58) y la 2′-5′-oligoadenilato sintetasa 1 (OAS1Y). Los resultados de RT-qPCR confirmaron la sobreexpresión del ARNm del gen ISG15 en vacas con lesiones multifocales frente a los controles (fold change = 1.93; P-valor = 0.03), observándose una clara correlación entre los resultados obtenidos mediante RT-qPCR y RNA-Seq (r Pearson = 0,98; P-valor =1,67 × 10⁻¹¹). Los resultados del ELISA sándwich cuantitativo mostraron que las vacas con lesiones multifocales presentaban niveles medios de proteína ISG15 superiores a los observados en los animales control (656,85 pmol/μl frente a 575,29 pmol/μl, respectivamente); sin embargo, esta diferencia no alcanzó significación estadística (P-valor = 0,69)

Este estudio ofrece la primera comparación transcriptómica de la sangre periférica de ganado bovino infectado naturalmente por MAP con lesiones multifocales vs. controles. Los resultados sugieren la existencia de un complejo equilibrio entre la activación y regulación de la inmunidad innata del huésped, la reprogramación de la traducción y la adaptación metabólica en vacas con lesiones multifocales. Se identificaron posibles biomarcadores para desarrollar nuevos métodos de detección de animales con lesiones multifocales en estadios subclínicos de la PTB.

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