Monitorización serológica de la respuesta inmune frente al virus de la diarrea vírica bovina (BVDV) tras la vacunación en terneros lactantes destinados a cebo

Iván Mato Iglesias1, Pere Ordis Pla1, Margarita Barreto Jiménez1, César Abruña Coomonte2, Martijn Seelie1, Wojciech Ptak1

(1)-Hipra (2)-Veterinario

Introducción.

La diarrea vírica bovina es una enfermedad infecciosa con un impacto importante sobre la producción. En los terneros, su acción inmunosupresora los predispone a padecer las enfermedades propias del ganado joven, principalmente diarreas y síndrome respiratorio.

El principal factor de riesgo para su introducción en un cebadero es la incorporación de animales con estatus sanitario desconocido, que resulta proporcional al número de orígenes de los que proceden.

El objetivo de este trabajo es evaluar el estatus serológico de los terneros en el momento de la entrada y monitorizarlo durante la lactancia: presencia de anticuerpos maternales, seroconversión por infección natural y respuesta inducida por vacunación.

Materiales y métodos.

El estudio se realizó durante 2025, en cuatro granjas del noroeste de España, que compran terneros lactantes procedentes de explotaciones lecheras. Las granjas donde se desarrolló el trabajo se identificaron como: granja A, granja B, granja C y granja D. Se incluyeron 970 animales, nacidos en más de 200 granjas de España, Portugal e Irlanda, que tenían inicialmente entre 16 y 31 días de vida.

Se seleccionaron aleatoriamente un 10% de los animales, de los que se tomó una muestra de suero sanguíneo en los cuatro primeros días de estancia y una segunda muestra entre cinco y seis semanas más tarde. Se realizaron dos pruebas serológicas: ELISA anticuerpos p80 y ELISA anticuerpos totales. El laboratorio emitió un resultado en forma de valor numérico y estableció el punto de corte para clasificarlas como positivas.

Cuando se observaron casos de síndrome respiratorio, se realizó un diagnóstico etiológico directo mediante RT-PCR múltiple, sobre hisopos nasales tomados de terneros en fase clínica.

El protocolo de vacunación prescrito por el veterinario de las granjas, incluye dos dosis de una vacuna vírica pentavalente, que incorpora las proteínas E2 del BVDV tipo 1 y del BVDV tipo 2. La primera se aplicó el día dos de estancia y la segunda entre los días 20 y 24.

En el primer muestreo, se asume que los anticuerpos son principalmente maternales. Los terneros positivos a ELISA BVD p80 serían hijos de vacas que han superado la infección y/o vacunadas con vacunas vivas. Los positivos a ELISA Ac totales y negativos a ELISA BVD p80 procederían de madres no infectadas, que podrían haber sido vacunadas con una vacuna no viva.

En el segundo muestreo, los Ac maternales se habrán reducido, aunque en algunos animales pueden mantenerse en niveles positivos. Los animales infectados desde su llegada a la granja serán positivos a ambas pruebas (BVD Ac totales y BVD Ac p80). La vacunación inducirá positividad en el ELISA Ac totales, pero no interferirá en el ELISA Ac p80.

Resultados y discusión.

Completaron el estudio 82 terneros, con las siguientes seroprevalencias:

  • ELISA BVD p80: 18% en el primer muestreo y 26% en el segundo.
  • ELISA Ac totales: 45% en el primer muestreo y 93% en el segundo.

En las granjas A, C y D, la prevalencia del ELISA Ac p80 en el segundo muestreo fue inferior a la del primero, confirmando la pérdida de inmunidad maternal e indicando que no se produjeron infecciones naturales. Sin embargo, la prevalencia total de esta prueba se vio incrementada, debido a la seroconversión generalizada que se produjo en la granja B.

En el segundo muestreo, la prevalencia del ELISA Ac totales supera el 93%, lo que significa que respondieron serológicamente a la vacunación. No hay diferencias en el valor del ELISA Ac totales entre los que eran positivos y lo que eran negativos en la primera analítica. Entre los positivos a ELISA Ac totales, el 68% resultaron negativos a BVD p80, indicando que no sufrieron infección natural.

Un 20% de los individuos, todos de la granja B, resultaron positivos a ambas pruebas en la segunda analítica, cuando habían sido negativos a BVD p80 en la primera. La causa de esta seroconversión es la infección por el virus de campo.

Seis terneros (7%) se mantienen negativos a ambas pruebas en el segundo análisis. No se infectaron ni mostrando respuesta serológica a la vacunación.

Los cuatro animales restantes (5%) eran positivos a ambas pruebas en la primera analítica. Tres de ellos se mantienen positivos también a las dos en la segunda, lo que imposibilita evaluar si se han infectado durante el estudio y si han respondido a la vacunación. El cuarto ternero, en la segunda muestra, resultó positivo a Ac totales, pero negativo a BVD p80, deduciéndose que no se infectó.

Se tomaron 32 muestras para RT-PCR múltiple, entre 4 y 12 en cada granja. En las granjas A, C y D, se obtuvieron únicamente resultados negativos a BVD. En la granja B, cuatro animales resultaron positivos.

Conclusiones.

Este estudio confirma el riesgo de infección por BVDV en granjas que se abastecen de terneros de procedencias múltiples.

La vacunación precoz con una vacuna vírica pentavalente estimuló una respuesta serológica uniforme frente a la enfermedad, que no se vio afectada por los niveles iniciales de anticuerpos maternales.

La aplicación de la vacuna no interfirió con la prueba ELISA Ac p80, permitiendo la monitorización serológica de los animales y la interpretación de los resultados desde el punto de vista epidemiológico.

Variación de la probabilidad de padecer SRB en un sistema de cebo tras la implantación de la normativa de uso sostenible de antibióticos.

Rubén Prieto Moreno1, Jesús Balas Dávila2, Sergio José Marqués Prendes2, Manuel Cerviño López3, Susana Astiz Blanco4

(1)-Boehringer Ingelheim Animal Health España/ Facultad de Veterinaria Universidad Complutense de Madrid (2)-Soluciones Agropecuarias del Norte SLU (SOLAGRONOR) (3)-Boehringer Ingelheim Animal Health España
(4)-Dpto. Reproducción Animal (INIA-CSIC)

La entrada en vigor de los RD 992/2022 y 666/2023 ha marcado un hito en la gestión sanitaria del cebo de terneros en España. Esta normativa, acorde a la europea, restringe y racionaliza el uso de antimicrobianos. El propósito de este estudio fue objetivar el impacto de este cambio legislativo sobre la incidencia del Síndrome Respiratorio Bovino (SRB) y los índices productivos en un cebadero comercial. Para ello diseñamos un estudio observacional, retrospectivo sobre 3301 terneros, en un cebadero comercial situado en el norte de España, durante 2021-2025, comparando datos 20 meses previos a la ley (ANTES) frente a 20 meses posteriores (DESPUÉS), recogidos de los archivos del veterinario de la empresa.

Las variables analizadas incluyeron: incidencia del síndrome respiratorio bovino (SRB), tratamientos aplicados, pesos (entrada/sacrificio) e índice de conversión (IC). El análisis incluyó factores críticos como el origen, clasificado según la distancia de transporte sufrida por los animales (<100 km, 101-125 km y >125 km); si pasaban por tratante o venía directamente de la granja de nodrizas; y según el tratamiento metafiláctico que recibieron a la entrada en el cebadero.

Para analizar este último factor consideramos los animales MetT que habían recibido metafilaxia total con tulatromicina (2,5 mg/kg P.V.; exclusivamente en los meses previos a la normativa), terneros que recibieron metafilaxia en un sistema de metafilaxia parcial con el mismo antibiótico (MetP), en función de la temperatura rectal (≥39,7 °C), durante los meses posteriores a la norma, y los que no recibieron nada a la entrada (NoMet), porque fueron los terneros con temperatura rectal <39,7 °C, durante el periodo posterior a la norma.

El análisis estadístico se realizó con IBM SPSS® Statistics (v. 30), empleando χ² para variables cualitativas, Kruskal-Wallis o U de Mann-Whitney para cuantitativas y regresión logística para la probabilidad de padecer SRB.

La incidencia de SRB fue del 83,8% de los terneros con, al menos, un cuadro de SRB en el periodo de cebo, y mostró variaciones críticas en función de los factores estudiados, observándose que el provenir de un tratante casi triplicaba el riesgo (Odds Ratio, OR=16,16; IC95%: 1,65-24,67; P<0,001), con 92,1% de animales con al menos un proceso de SRB si provenían de un tratante, respecto al 83,2% si no.

Los terneros que habían recibido metafilaxia total presentaban más probabilidad de padecer SRB durante la fase de cebo comparados con los que no habían recibido antibiótico metafiláctico (MetT: OR=16,16; IC95%: 1,95-2133,7; P=0,010, respecto de los NoMet) y los terneros que en el segundo periodo (aplicándose metafilaxia parcial), recibían metafilaxia (MetP; así que tenían ≥39,7 °C) presentaban una probabilidad máxima de padecer SRB (OR=121,253; IC95%: 15,1-2972,2; P<0,001) comparados con los NoMet.

El origen de los animales, según distancia kilométrica, no influyó en este riesgo (P=0,277), mientras que el riesgo de padecer SRB en el periodo tras la implantación de la ley versus antes, multiplicaba por 30 la probabilidad (OR=30,04; IC95%: 3,65-2247,0; P=0,002), aunque la diferencia numérica no era muy marcada (periodo ANTES: 1,60±0,73 procesos de SRB/ternero y 79,4% de animales con al menos un proceso de SRB durante el cebo vs. periodo DESPUÉS: 1,92±1,10 y 88,5%).

A pesar de esta mayor incidencia, se logró una reducción en el consumo global de antibióticos (1,75±1,02 vs. 1,56±1,46 de tratamientos antibióticos completos aplicados por animal/ciclo de cebo; P<0,001) y, aunque no observamos diferencias estadísticamente significativas en el peso final de los terneros (546,30±105,97 vs. 541,89±108,18 kg para los periodos ANTES y DESPUÉS, respectivamente; P=0,193), ni en la ganancia media diaria (1,19±0,36 vs. 1,17±0,54 kg/d; P=0,169), sí obtuvimos diferencias significativas en el índice de conversión (6,54±4,02 vs. 6,14±3,90 kg pienso consumido/kg P.V.; P<0,001), siendo éste mejor en el periodo “DESPUÉS”.

Debemos ser cautos en la interpretación de estos resultados ya que son datos de un único cebadero, en una región concreta española, que los datos se han recogido retrospectivamente y que la comparativa supone comparar años diferentes, con lo que la posibilidad de que otras circunstancias hayan cambiado es clara. En contraposición, contamos con gran cantidad de animales y restringido los años a los de menos variación de manejo general.

En este contexto, hemos comprobado que, aunque el nuevo marco legislativo ha conllevado un leve aumento en el riesgo de SRB, este incremento no ha penalizado los rendimientos productivos finales (peso e IC), lo que sugiere que una mayor vigilancia clínica y tratamientos selectivos pueden compensar esta modificación. Asimismo, se confirma que la metafilaxia parcial en base a la temperatura (≥39,7 °C) detecta precisamente los animales más tendientes a padecer SRB y que el que los terneros pasen por un procesador intermedio (tratante) eleva claramente el riesgo de SRB.

Estos resultados resaltan medidas a tener en cuenta para mejorar la sanidad en nuestros cebaderos, a la vez que continuamos comprometidos con el proyecto de reducir el consumo de antibióticos críticos, cumpliendo con los objetivos de salud pública y sostenibilidad.

¿Sabemos reconocer el dolor en las vacas? Efecto de una escala basada en expresiones faciales en la formación veterinaria.

Teresa Fernández Jiménez1, Yousra Lahrach1, Alejandra Villaescusa Fernández1, Michela Tatiana Re1

(1)-Hospital Clínico Veterinario Complutense

Introducción

La identificación precisa del dolor en bovinos constituye un pilar fundamental del bienestar animal y un elemento clave en la práctica clínica, ya que influye directamente en la instauración de tratamientos analgésicos, la evolución clínica y la rentabilidad de las explotaciones. No obstante, su valoración continúa siendo compleja debido a la limitada expresión conductual de los bovinos propia de los animales presa y a la ausencia de herramientas objetivas de uso rutinario en condiciones de campo. En este contexto, las escalas basadas en expresiones faciales han emergido como instrumentos prometedores para la evaluación del dolor en distintas especies, aunque su aplicación clínica específica en bovinos sigue siendo limitada.

Objetivo

Evaluar la utilidad clínica de una escala de dolor basada exclusivamente en expresiones faciales en bovinos, así como analizar el impacto de una formación breve en su aplicación por estudiantes de veterinaria, considerando la influencia del curso académico y la experiencia previa. 

Material y métodos

Se desarrolló una escala facial para bovinos basada en cuatro parámetros: posición de las orejas, expresión ocular, conformación del hocico y tensión de los músculos faciales, puntuados de 0 a 2 (ausencia de dolor, dolor leve o dolor intenso). Participaron 122 estudiantes del Grado en Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid: 68 de primer ciclo (1º, 2º o 3º curso) y 54 del segundo (4º o 5º curso). Asimismo, según su experiencia previa: 62 habían tenido contacto con bovino, 63 con ovino y 51 con ambas especies; no obstante, no se dispone de información más detallada sobre las características de dicho contacto. De estos últimos, 19 colaboraron en el servicio de Rumiantes del HCVC. Además, 9 estudiantes contaban con experiencia en la evaluación del dolor, al haber participado en el servicio de Anestesia y Analgesia de pequeños y grandes animales del HCVC.

Los participantes evaluaron el grado de dolor, a partir de imágenes, de cuatro vacas frisonas con diferentes condiciones clínicas: una vaca con úlceras abomasales, una con cojera asociada a lesiones podales, una con enfermedad hemorrágica epizoótica y una clínicamente sana. La evaluación se realizó antes y después de una sesión formativa teórica de 30 minutos sobre el uso de la escala desarrollada utilizando un mismo formulario cumplimentado por cada participante antes y después de la explicación, lo que garantizó que las respuestas pre y post correspondieran a la misma persona. Posteriormente, se llevó a cabo un análisis estadístico descriptivo y comparativo de las puntuaciones obtenidas y de los porcentajes de acierto en relación con una valoración de referencia realizada por veterinarios con experiencia en bovino.

Resultados y discusión

Los resultados evidenciaron un conocimiento previo limitado sobre la evaluación del dolor en bovinos y dificultad para identificar signos faciales de dolor antes de la formación. En términos cuantitativos, se observó una mejora global en las puntuaciones de dolor tras la formación en los cuatro casos clínicos evaluados, aunque con diferencias según la patología. En la vaca con cojera, la puntuación media de dolor aumentó de 0,63 ± 0,55 a 1,20 ± 0,57 tras la formación, aproximándose al valor de referencia y reflejando una mejora significativa en la identificación del dolor localizado. En la vaca con úlceras abomasales, la puntuación media pasó de 1,39 ± 0,69 a 1,47 ± 0,61, mostrando ligera mejoría en la precisión diagnóstica. En el caso de la enfermedad hemorrágica epizoótica, las puntuaciones fueron elevadas tanto antes como después de la formación (1,74 ± 0,54 y 1,66 ± 0,52, respectivamente), lo que evidencia la dificultad para interpretar las expresiones faciales en procesos sistémicos complejos. En el animal sano, se mantuvieron valores bajos (0,31 ± 0,52 antes y 0,35 ± 0,51 después), aunque con tendencia a la sobreestimación del dolor tras la formación.

Asimismo, se identificaron diferencias en función de las características de los estudiantes. Los de cursos académicos avanzados y aquellos con experiencia previa con bovinos presentaron mayores porcentajes de acierto antes de la formación y menor variabilidad en las puntuaciones tras la misma, en comparación con los estudiantes de cursos iniciales. No obstante, estos últimos mostraron mayor mejora relativa tras la formación, lo que destaca la importancia de introducir estas herramientas en etapas tempranas de la formación veterinaria.

Conclusión

El uso de una escala de dolor basada en expresiones faciales puede mejorar la identificación del dolor en bovinos, especialmente en procesos dolorosos localizados como las cojeras. Esta herramienta podría constituir un apoyo clínico útil en la práctica buiátrica favoreciendo una detección más temprana del dolor y la instauración más adecuada de medidas analgésicas, contribuyendo así a la mejora del bienestar animal. No obstante, debería emplearse de forma complementaria a la evaluación clínica general y comportamental del animal, especialmente en patologías sistémicas o en animales clínicamente sanos.

Patógenos asociados a mamitis bovina en leche de tanque: detección en rebaños del País Vasco y Navarra mediante PCR a tiempo real

Medelin Ocejo1, Beatriz Oporto1, Nekane Kortabarria1, Gorka Aduriz1, Ana Hurtado1

(1)-Departamento de Ciencia Animal, NEIKER – Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario. Basque Research and Technology Alliance (BRTA)

La mamitis bovina sigue siendo una de las enfermedades más comunes y costosas en la industria láctea. Compromete el bienestar de las vacas, la productividad, la calidad de la leche y la rentabilidad de las explotaciones; además, su tratamiento representa una gran parte de los antimicrobianos administrados al ganado lechero adulto. Los estafilococos, estreptococos y enterobacterias son los patógenos más importantes, pero muchas otras especies bacterianas se asocian también con casos de mamitis. El análisis de la leche de tanque bovina es un método práctico y económico para monitorizar la calidad de la leche y la presencia de patógenos, y los procedimientos de PCR a tiempo real ofrecen alta sensibilidad y capacidad de multiplexación para detectar simultáneamente varios patógenos.

Para investigar la presencia y la distribución de los principales patógenos asociados a la mamitis en ganado bovino de leche en el País Vasco y Navarra, se ha llevado a cabo un estudio transversal en 219 explotaciones. Se recogió una muestra de leche de tanque en cada explotación y se analizó mediante una PCR múltiple a tiempo real (RealPCR MilQ-ID, IDEXX) que detecta los principales patógenos de mamitis en cuatro reacciones 4plex. Los resultados se clasificaron como positivo fuerte (+++), positivo moderado (++), positivo débil (+) o negativo, en función de los valores de ciclo umbral (Ct) indicados por el fabricante (valores Ct bajos corresponden a una mayor cantidad de ADN bacteriano).

La proporción de rebaños positivos varió según los patógenos. Considerando todos los resultados positivos (+/++/+++) independientemente del valor Ct, Streptococcus uberis fue el patógeno detectado con mayor frecuencia (71,2%), seguido de Streptococcus dysgalactiae (47,5%) y E. coli (40,2%). Corynebacterium bovis (30,6%) y Enterococcus spp. (29,7%) se detectaron en una proporción similar de muestras, mientras que el 25,1% de las muestras fueron positivas para Staphylococcus aureus. Otras detecciones menos comunes incluyeron Trueperella pyogenes (16,4%), Klebsiella spp. (11,9%), Pseudomonas aeruginosa (7,3%) y Prototheca spp. (6,4%). Solo unas pocas explotaciones fueron positivas en leche de tanque a Streptococcus agalactiae (9/219) y Mycoplasma bovis (2/219). La mayoría de las detecciones se asociaron a resultados de positividad débil, con solo unas pocas muestras con positividad fuerte. La coexistencia de más de un patógeno por muestra de leche de tanque (generalmente dos o tres) fue frecuente. Entre las combinaciones más comunes se encontraron S. uberis con S. dysgalactiae, y S. uberis con E. coli. Los análisis preliminares mostraron diferencias entre provincias tanto en positividad como en valores Ct para varios patógenos. Los estudios de asociación entre cada uno de los patógenos detectados (presencia y valores Ct) y el recuento de células somáticas en leche de tanque están en curso.

Los resultados de este estudio subrayan la utilidad del análisis de leche de tanque como método de cribado para obtener una imagen global de la situación de la mamitis a nivel de rebaño. Cuando se utiliza dentro de programas de muestreo repetido, la PCR en leche de tanque puede ser una herramienta valiosa para monitorizar tendencias en la presencia de patógenos asociados a mamitis, ayudar en la interpretación de riesgos utilizando los valores Ct y priorizar el seguimiento de rebaños específicos.

Financiación: Proyecto PID2024-160766OR-I00 financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033/ y por FEDER, UE. 

Descripción de brotes de neumonía con alta mortalidad en vacas de leche en el norte de España

laura Elvira Partida1, Carlos Carbonell2, Carlos Pérez3, Manuel Antelo4, Joseba Odriozola5, Maria José Tuñón6, Juan Vicente González7

(1)-MSD AH (2)-Equipo Técnico Rumiantes, MSD Animal Health (3)-Sanavet
(4)-Cenvet (5)-La montaña veterinarios (6)-Tecnipec
(7)-Fac. Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid

Introducción

La neumonía es una enfermedad multifactorial frecuente en bovinos, tradicionalmente asociada a terneros. No obstante, se han descrito brotes de elevada mortalidad en vacas adultas [1], [2].

En el patrón clásico de la neumonía, M. haemolytica se considera un invasor oportunista que requiere una infección viral previa para colonizar el tracto respiratorio inferior [3]. En cambio, publicaciones recientes han documentado brotes en vacas lecheras en los que M. haemolytica aparece como el principal agente y potencialmente como patógeno primario[4].

M. haemolytica es una bacteria Gram-negativa considerada “patobionte”. Entre sus doce serotipos capsulares, el A2 predomina como comensal mientras que los serotipos A1 y A6 adquieren relevancia patógena bajo estrés o desequilibrio del microbioma nasofaríngeo, que favorecen su proliferación y liberación de leucotoxinas, responsable de las lesiones pulmonares y la elevada mortalidad [5].

Diversos factores de manejo, bioseguridad, ambientales o de inmunocompetencia del hospedador, pueden predisponer a este proceso. Sin embargo, la evidencia científica disponible sobre neumonía en vacas adultas aún es limitada, en parte, por la dificultad de un diagnóstico preciso de la enfermedad [6] lo que resalta la necesidad de este estudio descriptivo de neumonía con alta mortalidad en rebaños del norte de España.

Objetivo

El objetivo del estudio fue describir los once brotes de neumonía con elevada mortalidad en vacas lecheras, analizando el papel de M. haemolytica y caracterizando los hallazgos clínicos, epidemiológicos y los posibles factores de riesgos, con el propósito de mejorar el diagnóstico y establecer medidas preventivas más eficaces.

Materiales y métodos

Entre octubre de 2024 y enero de 2026, se investigaron once brotes agudos de neumonía en ganaderías lecheras del norte de España. Se realizó una visita de campo para recopilar información epidemiológica y de manejo. A su vez, recopilamos información de los programas de gestión, recetas electrónicas o de las oficinas agrarias virtuales. Posteriormente, se aplicó un análisis descriptivo de los datos de cada explotación.

Se recogieron hisopos nasofaríngeos profundos de animales enfermos y/o muestras pulmonares durante necropsias. En el laboratorio se realizaron cultivos, ELISA para antígenos víricos y PCR en tiempo real para VRS, PI-3, BoHV-1, BoCV, M. haemolytica, M. bovis, H. somni y P. multocida. Parte del tejido pulmonar se fijó en formol para histopatología. Los aislamientos positivos se serotipificaron mediante PCR multiplex capsular, diferenciando A1, A2 y A6.

Resultados y discusión

En los 11 brotes se registraron un total de 282 vacas tratadas con antibiótico, con una morbilidad media del 21,7% muy variable entre granjas(rango: 5,2–62,9%). Se produjeron 80 muertes y 25 animales fueron a matadero tras pérdida productiva irreversible. El porcentaje de baja media entre los enfermos fue del 37,2% (rango: 17–60%), reflejando la alta patogenicidad y el elevado impacto económico.

Clínicamente se constató: depresión marcada, disnea intensa y caída brusca de la producción; en cuatro granjas curso de inicio con muertes súbitas sin signos respiratorios evidentes.

M. haemolytica se identificó como el principal agente etiológico mediante PCR y/o cultivo en todas las explotaciones. Se obtuvieron resultados positivos en los 10 pools de hisopos traqueales profundos y en un lavado traqueobronquial, así como en las 14 muestras pulmonares analizadas. No se detectó presencia de virus respiratorios bovinos y solo se identificaron coinfecciones en seis casos (cinco P. multocida y uno M. bovis). Los serotipos predominantes correspondieron a A6 (67%), A1 (22%) y A2 (11%), asociados a mayor virulencia y desenlaces mortales [7]. La histopatología reveló lesiones fibrinonecróticas exudativas compatibles con una manheimiosis aguda.

La mayoría de los brotes (73%) ocurrieron en otoño-invierno, coincidiendo con condiciones favorables para la transmisión por aerosoles. En seis granjas se observó hacinamiento (relaciones vacas/cubículo o cornadiza > 1) y en todas hay una ventilación deficiente, ambos factores de riesgo de neumonía. A nivel de bioseguridad, siete explotaciones introdujeron animales (<2 meses previos) y solo dos rebaños vacunaban frente a patógenos respiratorios pero solo frente a PI3 y BRSV y no frente a M. haemolytica, lo que refuerza la necesidad de incluirlo en los programas vacunales [8].

A nivel individual, excepto en una explotación con baja presión reproductiva, el 25% de los casos sucedieron en los primeros 55 días en leche, lo que indica la posible susceptibilidad en base a la inmunidad del hospedador.

Conclusión

M. haemolytica se confirma como agente primario afectando gravemente a las vacas lecheras causando importantes pérdidas económicas. Dado el incremento de los brotes de neumonía por M. haemolytica en vaca lechera adulta es vital conocer el cuadro clínico y establecer medidas de control y profilaxis vacunal en las granjas de riesgo.

[1] Dorso et al., 2021. Doi:10.3390/ani11082280.

[2] Aleri et al., 2021. Doi:10.1111/avj.13096.

[3] Griffin et al., 2010. Doi:10.1016/j.cvfa.2010.04.004.

[4] Biesheuvel et al., 2021. Doi:10.1016/j.tvjl.2020.105576.

[5] Cozens et al., 2019. Doi:10.1128/IAI.00078-19.

[6] Ferraro et al., 2021. Doi:10.3168/jds.2020-19471.

[7] Lam et al., 2025. Doi:10.3168/jds.2025-26618.

[8] Confer y Ayalew., 2018. Doi:10.1017/S1466252318000142.

Monitorización serológica de la respuesta inmune frente al herpesvirus bovino tipo 1 (IBR) en terneros lactantes destinados a cebo

Iván Mato Iglesias1, Pere Ordis Pla1, Margarita Barreto Jiménez1, César Abruña Coomonte2, Martijn Seelie1, Wojciech Ptak1

(1)-Hipra (2)-Veterinario

Introducción.

La rinotraqueítis infecciosa bovina, causada por el BoHV-1, es una enfermedad infecciosa con impacto negativo sobre la producción. En los terneros afecta al aparato respiratorio, siendo uno de los agentes etiológicos del síndrome respiratorio bovino (Santo Tomás et al., 2023).

Un importante factor de riesgo es la incorporación de animales. Este riesgo es proporcional al número de orígenes de los que proceden (Waldeck et al., 2021; Barret et al., 2024).

En España, existe un programa nacional para el control, que autoriza únicamente las vacunas marcadas (gE -), que permiten diferenciar serológicamente entre vacunados e infectados.

El objetivo del trabajo es evaluar el estatus serológico de los terneros en la entrada y monitorizarlo durante la lactancia: anticuerpos maternales, seroconversión por infección natural y respuesta tras vacunación.

Materiales y métodos.

El estudio se realizó en cuatro granjas del noroeste de España, que compran terneros de explotaciones lecheras. Se incluyeron 970 animales, nacidos en más de 200 explotaciones de España, Portugal e Irlanda, que tenían inicialmente entre 16 y 31 días de vida.

Se seleccionaron aleatoriamente un 10% de los terneros y se tomó una muestra de suero sanguíneo en los cuatro primeros días de estancia y una segunda muestra entre cinco y seis semanas después. Se realizaron dos pruebas: ELISA IBR gB y ELISA IBR gE. El laboratorio emitió un resultado numérico y estableció el punto de corte para considerar las muestras como positivas.

Cuando se observaron casos de síndrome respiratorio, se realizó un diagnóstico directo mediante RT-PCR múltiple, sobre hisopos nasales de terneros enfermos.

El protocolo de vacunación prescrito por el veterinario incluyó una vacuna vírica pentavalente, que incorpora una cepa atenuada y doblemente deleccionada (gE – y tk -) del BoHV-1. La primera dosis se aplicó el día dos de estancia y la segunda entre los días 20 y 24.

En el primer muestreo, se asume que los anticuerpos son principalmente maternales. Los terneros positivos a ELISA IBR gE serían hijos de vacas que han superado la infección natural y/o vacunadas con una vacuna convencional, no marcada, antes de su prohibición. Los positivos a IBR gB, pero negativos a IBR gE, descenderían de vacas vacunadas con vacuna marcada y no infectadas.

En el momento del segundo muestreo, los Ac maternales se habrán reducido, aunque en algunos animales pueden ser todavía detectables. Los animales infectados desde su llegada a la granja serán positivos a ambas pruebas. La vacunación generará Ac frente a la proteína gB del virus, pero no frente a la gE.

Resultados y discusión.

Completaron el estudio 82 terneros.
Seroprevalencias:

ELISA IBR gE: 14% en el primer
muestreo, 6% en el segundo.

ELISA IBR gB: 39% en el primer
muestreo, 98% en el segundo.

En el ELISA IBR gE, la prevalencia del segundo muestreo resultó inferior a la del primero, tanto globalmente como en cada una de granjas. Este descenso se relaciona con la reducción esperada en los niveles de anticuerpos maternales y sugiere que no se produjeron nuevas infecciones (Petrini et al., 2019). Los animales positivos en la segunda muestra también lo habían sido en la primera.

En el segundo muestreo, la prevalencia del ELISA gB se aproxima al 98%, lo que significa que respondieron a la vacunación (Petrini et al., 2019). Si analizamos los valores obtenidos para esta prueba, en la segunda analítica no hay diferencias entre los que habían sido positivos y negativos en la primera.

En el primer muestreo, el 61% de los animales resultaron seronegativos, siendo susceptibles de infectarse y sufrir la enfermedad clínica, por entrar en contacto con seropositivos, potencialmente portadores latentes. Al final del estudio, la práctica totalidad resultaron positivos al ELISA IBR gB, evidenciando inmunidad de grupo.

Dos animales, que habían resultado negativos a ambas pruebas en la primera analítica, no mostraron respuesta a la vacunación y permanecieron negativos también en la segunda.

Se tomaron 32 muestras para RT-PCR múltiple, entre 4 y 12 en cada granja. Ninguna de ellas resultó positiva a IBR.

Conclusiones.

Las pruebas serológicas y las RT-PCR múltiples sugieren que no hubo circulación del BoHV-1, pero el porcentaje de seronegativos a la entrada (61%) confirma que, sin vacunación, el riesgo de brote sería elevado.

La vacunación precoz con una vacuna vírica pentavalente, que incluye entre sus antígenos una cepa atenuada y doblemente deleccionada (gE – y tk -) del BoHV-1, provocó la seroconversión generalizada en la prueba ELISA IBR gB, independientemente de la presencia de anticuerpos maternales, confirmando una respuesta inmune específica.

La vacunación no interfirió con la prueba ELISA IBR gE, permitiendo la monitorización serológica y la interpretación epidemiológica de los resultados.

Bibliografía.

Barret et al., 2024. Bovine doi.org/10.1038/s41598-023-50433-5

Petrini et al., 2019. Antibody
doi:10.3390/v11010023

Santo Tomás et al., 2023. Bovine doi.org/10.16966/2576-6457.163

Waldeck et al., 2021. Risk doi:
10.3389/fvets.2021.688935

Efecto de la inmunización materna frente a la diarrea neonatal en ganado de lidia: impacto en la morbilidad y mortalidad.

Rubén Prieto Moreno1, Elisa Cáceres Martín2, María Eugenia Revilla Ruiz3, José Antonio Zúñiga Montero4, Manuel Cerviño López5, Susana Astiz Blanco6

(1)-Boehringer Ingelheim Animal Health España/ Facultad de Veterinaria Universidad Complutense de Madrid (2)-Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud (Departamento de Veterinaria), Universidad Europea de Madrid. (3)-Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud (Departamento de Veterinaria). Universidad Europea de Madrid
(4)-Garcisan Distribuciones S.L. (5)-Boehringer Ingelheim Animal Health España (6)-Dpto. Reproducción Animal (INIA-CSIC)

La diarrea neonatal bovina (DNB) constituye uno de los principales factores limitantes de la eficiencia económica en las explotaciones de vacas nodrizas, debido al impacto directo que genera el incremento de la morbilidad y la mortalidad en los terneros. En el caso específico del ganado de lidia, este escenario presenta desafíos adicionales derivados de la idiosincrasia de la raza y su sistema de producción; la dificultad de acceso a los animales y la complejidad del manejo extensivo impiden la implementación de medidas que en otros sistemas productivos son rutinarias, tales como el conocimiento preciso del estado de gestación, la vacunación programada de todas las madres, la administración forzada de calostro o la monitorización individualizada de los neonatos. Además, existe una notable carencia de información científica específica sobre la epidemiología de estos procesos en rebaños de lidia. Bajo esta premisa, el presente estudio tuvo como objetivo principal evaluar la situación de la DNB en una explotación de ganado de lidia y determinar el efecto comparativo de la aplicación de una vacuna comercial frente a este proceso en dos grupos de vacas en un mismo rebaño, en condiciones reales de manejo del ganado de lidia, donde no es posible realizar diagnósticos de gestación para determinar el periodo óptimo de aplicación de la vacuna. Para ello, durante la paridera 2025, se incluyeron 323 vacas de un censo total de 382, distribuidas en diferentes parcelas de una misma finca con antecedentes de alta incidencia de DNB durante la paridera 2024 (incidencia del 38% y mortalidad de 55/345 terneros) y sin historial de vacunación frente a esta patología en la última década. Se diseñó un estudio experimental en el que se implementó la vacunación con una vacuna comercial (frente a rotavirus, coronavirus y E. coli) en dos grupos: un grupo control (n=54, sin vacunar y ubicado en una parcela cercada) y un grupo vacunado (n=269, distribuido en el resto de las parcelas) 3 semanas previas al inicio de la paridera, de 6 meses de duración. Para evaluar la respuesta inmune, se tomaron muestras sanguíneas de 158 vacas seleccionadas aleatoriamente al inicio del estudio y cuatro semanas después de la vacunación, determinando la presencia de anticuerpos frente a rotavirus, coronavirus y Escherichia coli. Durante la paridera, se monitorizó la incidencia de diarrea, su etiología mediante kits de diagnóstico rápido (Surecheck4) en terneros accesibles, la gravedad del cuadro clínico según el requerimiento de tratamiento veterinario, y la mortalidad junto a sus causas probables (diarrea, frío, mortinato o desconocida). El análisis estadístico se realizó con IBM SPSS Statistics (v. 30), empleando χ² para variables cualitativas, Kruskal-Wallis o U de Mann-Whitney para cuantitativas y regresión logística para la probabilidad de padecer enfermedad o muerte. Los resultados mostraron una tasa de partos del 83,9%, sin diferencias significativas entre grupos (P=0,222). Se registraron 31 casos de terneros con diarrea (8,5% de incidencia global), de los cuales el 77,4% requirió tratamiento veterinario (P=0,438). El diagnóstico etiológico en 17 terneros reveló que rotavirus fue el agente predominante (82% de los casos detectados), ya fuera solo o en combinación, mientras que la presencia de coronavirus y Cryptosporidium fue minoritaria y la de E. coli fue, sorprendentemente, inexistente. Estos hallazgos etiológicos guardan una correlación directa con la serología de las madres, donde no se detectaron anticuerpos frente a E. coli al inicio del estudio en ningún animal (para rota y coronavirus sí se observaron niveles básicos de anticuerpos), sugiriendo que en esta explotación los virus entéricos son los principales motores del proceso. Aunque la mortalidad observada fue del 13,3% sin diferencias estadísticas significativas entre grupos (P=0,230), es reseñable que el 31,4% de las muertes fueron atribuibles a la DNB. A pesar de no detectarse diferencias significativas entre el grupo vacunado y el control durante el año de estudio, se observó una reducción numérica tanto en la incidencia (del 38% al 8,5%) como en la mortalidad total respecto a la temporada previa durante la que no se vacunó (16% al 13%). La ausencia de significación en la comparativa entre las vacas vacunadas y no vacunadas en la temporada estudiada del 2025 podría explicarse por una reducción generalizada de la presión epidemiológica en toda la explotación al haber inmunizado al 83% del censo (vacunadas 269 vs. 54 no vacunadas), lo que generaría un ambiente con menor carga infecciosa, también para los terneros de madres no vacunadas, a pesar de estar situadas en parcelas separadas. Este fenómeno se ve reforzado por el hecho de que la explotación se comportó como una unidad epidemiológica única, con resultados etiológicos y serológicos similares entre fincas. En conclusión, los resultados subrayan la importancia de implementar programas de vacunación frente a la diarrea neonatal en las madres y la necesidad de realizar diagnósticos etiológicos precisos en cada ganadería de lidia para diseñar estrategias preventivas eficaces y mejorar la rentabilidad productiva.

EFECTO DE LA SUBNUTRICIÓN Y DEL HIDROXITIROSOL DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DE GESTACIÓN DE VACAS NODRIZAS SOBRE LA METILACIÓN DEL ADN DE LA DESCENDENCIA

Melissa Carvajal Serna1, Albina Sanz2, Olaia Akesolo-Atutxa 2, Leire López de Armentia 2, Agustí Noya3, Jorge Hugo Calvo2

(1)-Departamento de Ciencia Animal, CITA de Aragón-IUCA (2)-Departamento de Ciencia Animal, CITA de Aragón- IA2 (3)-Departament de Ciència Animal, UdL (Universitat de Lleida)

La subnutrición materna es frecuente en sistemas extensivos de producción de vacuno de carne debido a la variabilidad en la disponibilidad y calidad del forraje. Durante el último tercio de gestación, un balance energético negativo puede inducir estrés metabólico en la madre y el feto, comprometiendo la adaptación a las elevadas demandas del crecimiento fetal, el parto y el inicio de la lactación. Factores ambientales como la nutrición materna pueden inducir fenotipos heredables en la descendencia de forma no genética. Por ejemplo, el metabolismo materno puede dejar una “memoria” en las células sanguíneas fetales (Zhang et al., 2023). Dado que la programación metabólica fetal comienza en las últimas etapas de la gestación, la aplicación de estrategias nutricionales preparto, como la suplementación con hidroxitirosol, podría mejorar el estado metabólico y el bienestar de las vacas subnutridas y de su descendencia. El análisis de marcas epigenéticas permite evaluar cómo la subnutrición y la suplementación materna con hidroxitirosol afectan a la programación fetal y al rendimiento de la descendencia, así como identificar posibles biomarcadores de eficiencia productiva y adaptación metabólica. En el marco de un estudio más amplio (Proyecto FETALNUT), el objetivo de este trabajo fue analizar los efectos de la subnutrición y la suplementación con hidroxitirosol en la dieta de vacas nodrizas durante el último tercio de la gestación sobre los patrones de metilación del ADN genómico de la progenie macho.

Para ello, 57 vacas Pardas de Montaña, desde la semana 28 de gestación hasta el parto (semana 40), fueron asignadas a tres grupos experimentales según el nivel de alimentación (100 % vs. 60 % de los requerimientos nutricionales) y la suplementación con hidroxitirosol (HT; 180 mg HT/kg de unifeed): 100-Control, 60-Control y 60-HT. Tras el parto, en los descendientes macho (n = 25) procedentes de estas madres se registró la ganancia media diaria (GMD) durante la lactancia (0–4 meses) y el cebo (4–12 meses) (Akesolo-Atutxa et al., 2024), así como el rendimiento de la canal al sacrificio a los 12 meses de vida. De estos machos, se seleccionaron 9 para el análisis epigenómico (tres por grupo), elegidos entre aquellos que mostraban las mayores diferencias en crecimiento y rendimiento de canal. Esta comparación se realizó mediante una prueba no paramétrica de Kruskal–Wallis (p < 0,05), dado el pequeño tamaño muestral.

Para el estudio epigenómico, se recogieron muestras de sangre en tubos con EDTA durante los primeros 10 días de vida, de las que se extrajo el ADN genómico utilizando un kit estándar. El análisis epigenómico fue realizado por Novogene (Reino Unido) mediante secuenciación masiva del epigenoma basada en tratamiento con bisulfito, una técnica que permite identificar las regiones del ADN que presentan metilación. A partir de los perfiles de metilación obtenidos, se identificaron regiones diferencialmente metiladas (DMRs) con diferencias consistentes entre los grupos, potencialmente relacionadas con la regulación génica y la programación metabólica de la descendencia.

Entre los terneros seleccionados no se observaron diferencias estadísticas entre grupos en la GMD durante la lactancia ni en el rendimiento de la canal. Sin embargo, la GMD durante el cebo fue mayor en el grupo 60-HT que en el grupo 60-Control (1,79 ± 0,16 vs. 1,50 ± 0,05 kg; p < 0,05). La secuenciación del epigenoma generó una media de 357 ± 122 millones de lecturas por muestra (107,1 ± 16,8 Gb), indicando una profundidad y calidad adecuadas para el análisis de metilación del ADN. El análisis comparativo entre los tres tratamientos experimentales permitió identificar múltiples DMRs distribuidas a lo largo del genoma. No obstante, al aplicar criterios estrictos de significación estadística, se identificaron tres DMRs consistentes localizadas en el cromosoma 1 (NC_037328.1), que incluyen la región 5′UTR del exón 1 y la región promotora de los genes CLIC6 y SMIM1, ambos genes asociados en bovino con el crecimiento y la eficiencia energética, el marmoleado de la carne y, en el caso de SMIM1, con el contenido de grasa en leche (Londoño-Gil et al., 2021). Asimismo, se identificaron tres regiones distintas dentro del gen LOC112447011. Estos resultados sugieren que los tratamientos podrían estar modulando vías biológicas relevantes para la programación metabólica de la descendencia, aunque la información funcional directa en bovino es todavía limitada.

Como siguiente paso, será necesario evaluar la expresión de estos genes en una población mayor, incluyendo hembras nacidas de vacas subnutridas o suplementadas con hidroxitirosol, para determinar si el sexo influye en la respuesta epigenética observada.

Bibliografía

Akesolo-Atutxa et al., 2024. 75th Annual Meeting EAAP, pág. 897. http://hdl.handle.net/10532/7234.
Londoño-Gil et al., 2021. Livestock Science, 243 (2021) 104366. https://doi.org/10.1016/j.livsci.2020.104366.
Zhang et al., 2023. International Journal of Molecular Sciences, 24, 11882. https://doi.org/10.3390/ijms241511882. 

Agradecimientos

Al personal de La Garcipollera. Proyecto financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033 (FETALNUT). Contrato FPI-AEI de L. López de Armentia. Gobierno de Aragón (Grupo de investigación INPASS A25_23R). Contrato Juan de la Cierva de M. Carvajal-Serna (AEI, JDC2023-052057-I).

Una nueva estrategia de presincronización mejora la fertilidad, respuesta ovulatoria y la expresión del estro en vacas de carne sometidas a un protocolo 5d-CO-Synch+P4

Iris Cuchi1, Teresa Flores2, Antonio Lucero3, Jose Maria Sanchez4, Eber Rojas Canadas1

(1)-Universitat de Lleida (2)-Universidad Complutense de Madrid (3)-SV de la Janda
(4)-IFAPA

In contrast to dairy herds, the use of presynchronization has been limited in beef cattle mainly due to the extra additional handling requirements and the reduced effectiveness of prostaglandin F2alfa (PGF) in anestrous animals. Previous studies have reported no consistent improvements in pregnancy per artificial insemination (P/AI) when presynchronization strategies were carried out on beef cattle. Therefore, this 2×2 factorial study aimed to: (i) evaluate the effect of
a new presynchronization strategy (Pres5); (ii)
assess the impact of re-using intravaginal progesterone devices (IVPD) during a
5d-CO-Synch+progesterone (P4) timed artificial insemination (TAI) protocol on
ovulatory response, ovarian status, estrus expression, and P/AI in beef cows.
We hypothesized that Pres5 and those receiving a Second-use IVPD will have a
greater ovulatory response to gonadorelin acetate-1 (GnRH), estrus expression and
enhanced P/AI than no presynchronization cows and those receiving a New IVPD.

A randomized controlled trial was conducted on 767
Limousin and Limousin-crossed beef cows from 6 farms allocated in southwestern
Spain.
Within
farm,
healthy animals
were balanced by body condition score, calf at foot and parity and were
randomly assigned to 1 of 2 treatments at D-15: Pres5 (n = 383):
where cows received a IVPD for 5d and PGF administration (25 mg of dinoprost)
at D-10; and Control (n=384): where cows received no presynchronization treatment.
At D-8, all cows received 100 ug of GnRH and were assigned to 1 of 2 IVPD-use
treatments: New-IVPD (n=384), where animals received a New-IVPD for 5d, and
Once-used IVPD (n=383), where cows received a Once-used IVPD for 5d (used
previously for 5d in the presynchronization treatment). On D-3, IVPD was
removed and double PGF dose (50 mg) was administered. All cows were TAI (D0)
72h after IVPD removal concomitant with 100 ug of GnRH administration. Estrus
detection patches were placed on cows at D-3 and evaluated at the time of TAI.
Ovarian status was evaluated by transrectal ultrasonography on all cows at D-8
and D-3 and from a subset of cows (n=244) at D0. Blood samples were taken at
D-3 and D0 from the same subset of animals (n=244) to determine plasma P4
concentrations by RIA. Pregnancy diagnosis was performed 35 days after TAI. All
outcomes were analyzed by PROC GLIMMIX in SAS: a binary distribution and a
logit link function for binary outcomes, normal distribution and identity link
function for continuous outcomes. In all models, treatment and herd were included
as a fixed and random effect, respectively.

On D-8, presynchronization affected ovarian
status: largest follicle diameter (LFD) was greater in Pres5 than Control (13.0
+/- 0.2 mm vs 10.6 +/- 0.2 mm; P<0.0001). Ovulatory response to
GnRH-1 was also enhanced in Pres5 than Control [77.5% (297/383) vs 46.1%
(177/384); P<0.0001]. On D−3, Pres5 cows had a smaller LFD than Control cows (10.2 +/- 0.15 mm vs 11.04 +/- 0.17 mm; P=0.04). However, no differences (P>0.25) were observed between Pres5 and Control on D−3 total luteal volume (3687.27 +/- 207.3 mm vs 3925.92 +/- 224.3 mm) nor plasma P4 concentration (2.78 +/- 0.2 ng/mL vs 2.97 +/- 0.3 ng/mL). Likewise, no differences were detected between New- and Once-used IVPD cows (all P>0.33) on D-3 LFD (11.2 +/- 0.46
mm vs 11.05 +/- 0.42 mm), total luteal volume (3763.30 +/- 252.3 mm vs 3989.45 +/-
234.3 mm), nor plasma P4 concentration (2.81 +/- 0.2 ng/mL vs 2.87 +/- 0.2
ng/mL).

On D0, there were no differences between Pres5
and Control cows (P>0.20) on LFD (12.8 +/- 0.3 mm vs
12.3 +/- 0.2 mm) nor plasma P4 concentration (0.16 +/- 0.02 ng/mL vs 0.21 +/-
0.02 ng/mL). Similarly, no differences were observed between New- and Once-used
IVPD groups on D0 LFD (13.0 +/- 0.3 mm vs 12.2 +/- 0.17 mm) nor plasma P4
concentration (0.18 +/- 0.02 ng/mL vs 0.19 +/- 0.02 ng/mL). Expression of
estrus was affected by presynchronization (P=0.004). A greater proportion of Pres5 cows expressed estrus than
Control [73.6% (282/383) vs 68.7% (264/384)]. Conversely, IVPD use did not
affect estrus expression [New: 69.3% (266/384) vs Once-used: 73.1% (280/383); P=0.15]. Pregnancy per AI at D35 was greater in
Pres5 than Control [66.6% (255/383) vs 55.5% (213/384); P=0.001], with no difference between New- and
Once-used IVPD groups [59.8% (230/384) vs 62.6% (240/383); P=0.84].

In conclusion, Pres5
treatment increased D-8 LFD, and resulted in a
greater GnRH-1 ovulatory response, increased estrus expression, and improved
P/AI
in beef cows submitted to a 5d-CO-Synch+P4
protocol.
In
addition, the use of a once-used IVPD did not affect ovarian status on D-3 or
D0, nor did influence estrus expression or P/AI. Overall, these results
indicate that implementing a Pres5 presynchronization strategy together with a
second-use IVPD within a fixed-TAI protocol can improve fertility outcomes in
beef cows without increasing the overall cost of the synchronization program.

Funded by: MCIN/AEI/10.13039/501100011033 and FEDER,EU
(PID2023-146910OA-C22) and Next GenerationEU/PRTR (RYC2021-033574-I), EU (FI-SDUR-20251020299).

LA SUBNUTRICIÓN Y LA SUPLEMENTACIÓN CON HIDROXITIROSOL AL FINAL DE LA GESTACIÓN DE VACAS DE CARNE AFECTA EL PERFIL DE ÁCIDOS GRASOS DE LA DESCENDENCIA

Nieves Escalera-Moreno 1, Javier Álvarez Rodríguez2, Bernat Villalba-Blanch1, Daniel Villalba Mata1, María José Martín-Alonso1, Ester Molina Ureste1, Olaia Akesolo-Atutxa3, Albina Sanz Pascua3, Beatriz Serrano-Pérez1

(1)-Universidad de Lleida (2)-Universidad de Zaragoza-IA2 (3)-CITA de Aragón-IA2

La composición de ácidos grasos (AG) del
tejido adiposo varía con la dieta del animal, además de estar modulada por la
edad, la localización anatómica, el sexo y el genotipo (Urrutia et al., 2020). Sin embargo, el tejido adiposo puede sufrir cambios
funcionales y epigenéticos cuando el embrión se expone a ambientes subóptimos al
inicio de la gestación (Noya et al., 2021). Recientemente, se ha observado como
la suplementación con hidroxitirosol (HT), compuesto fenólico derivado de los
productos del olivo, disminuye los efectos deletéreos de la subnutrición
materna durante el último tercio de gestación (Escalera et al., 2025). El
objetivo de este estudio fue determinar en qué medida la subnutrición materna y
la suplementación con HT durante el último tercio de gestación afectan los
perfiles lipídicos de tejido adiposo subcutáneo en la progenie macho de un año
de edad.

Se llevó a cabo un ensayo con 110 vacas
de aptitud cárnica a fin de gestación (semanas 28-40), asignadas a cuatro
tratamientos experimentales según un diseño factorial 2×2, combinando dos
niveles de alimentación (T100%, 10,5 kg/día; T60%, 7 kg/día) y suplementación
con HT (Control y HT; 0 y 180 mg HT/kg de unifeed, respectivamente). Tras el
parto, se seleccionaron 37 pares de vacas y terneros machos (T100%-CONTROL, n =
10; T100%-HT, n = 9; T60%-CONTROL, n = 10; T60%-HT, n = 8). Las vacas en
lactación fueron alimentadas para cubrir sus necesidades al 100% y no
recibieron HT. Los terneros siguieron una dieta de leche materna hasta la
semana 17 y después recibieron una dieta a base de pienso en harina y paja ad libitum hasta el
sacrificio (12 meses). Tras el sacrificio, se tomaron muestras de tejido
adiposo subcutáneo asociado al músculo masetero para la determinación de AG. Las
muestras se liofilizaron y metilaron directamente con metóxido de sodio,
utilizando ácido undecanoico (C11:0) como patrón interno. Los ésteres metílicos
de AG se analizaron mediante cromatografía de gases con detector de ionización
de llama (GC-FID). La identificación se realizó mediante patrones de referencia
y los resultados se expresaron como porcentajes relativos de AG (g/100 g de AG
detectados). Los resultados se analizaron estadísticamente mediante un modelo
de mínimos cuadrados estándar con los efectos de la subnutrición, el HT y su
interacción con una separación de medias mediante la prueba de Tukey.

No se
observó interacción entre la subnutrición y el suplemento con HT materno sobre
la composición de AG del tejido subcutáneo de la descendencia (p > 0,10),
por lo que ambos efectos se presentan de forma independiente. La subnutrición
materna redujo el contenido total de AG poliinsaturados (AGPI) y AGPI n-6 (p
< 0,05), y tendió a disminuir el contenido de AGPI n-3 (p = 0,09) con
respecto al T100% en el tejido adiposo de terneros de un año de edad. La
proliferación, diferenciación e hipertrofia de los adipocitos tiene lugar
durante la etapa fetal y postnacimiento (Urrutia et al., 2020), por lo que la menor disponibilidad materna de nutrientes durante el
último tercio de la gestación podría alterar la deposición de tejido adiposo en
la descendencia. En animales con la misma dieta de engorde, la menor
deposición de AGPI en terneros subnutridos “in utero” podría relacionarse con
una menor ingestión voluntaria post-natal, ya que los AGPI mayoritarios (C18:2
n-6 y C18:3 n-3) son de origen dietario.

La suplementación materna con HT redujo el contenido total de AG
en el tejido adiposo subcutáneo (p < 0,05) y tendió a disminuir el contenido
de AG monoinsaturados (AGMI) (p = 0,06) y el índice de AG Δ9-desaturasa (p =
0,08), respecto al grupo Control. Por el contrario, el grupo HT mostró un
incremento del contenido de AG saturados (AGS) (p = 0,05) y una tendencia al
aumento de la relación de AGPI n-6/n-3 (p = 0,08). Los AG de la dieta son
modificados mediante mecanismos de desaturación y elongación por enzimas como
la desaturasa Δ9 (gen SCD), responsable de la producción de AGMI. En estudios
previos se ha observado como la suplementación con HT modula la expresión de genes
relacionados con el metabolismo lipídico (Escalera-Moreno et al. 2025). La reducción
en AGMI podría estar relacionada con una menor actividad desaturasa Δ9, responsable
de convertir los AGS en AGMI, lo que explicaría el aumento de AGS, mientras la
mayor proporción de AGPI n-6/n-3 podría reflejar un mayor consumo de pienso.

Para concluir, la subnutrición materna durante el último tercio de
la gestación altera la deposición de tejido adiposo de la progenie macho al año
de vida. La suplementación materna con HT modularía la deposición y el perfil
de ácidos grasos de la descendencia.

Proyecto financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033 (FETALNUT).
Contrato predoctoral de la Universitat de Lleida N. Escalera-Moreno.

Escalera-Moreno
et al. 2025. Antioxidants.14:1097

Noya A et al.
2021. Res. Vet. Sci. 142:1-11.

Urrutia et al.
2020. J. Mol. Sci. 30; 21:3183.

Infecciones por hemoplasmas en bovinos de Galicia: ¿representan una amenaza para las ganaderías?

Pablo Diaz Fernandez1, David García Dios1, Salomé Fernández Santamariña1, Laura Valle Vicente-Franqueira1, Carlota Fernández González1, Néstor Martínez Calabuig1, Ana Saldaña Ruiz1, María Belén Hernández Garabal1, Laura Junquera Vázquez1, Gonzalo López Lorenzo1

(1)-Universidade de Santiago de Compostela

La hemoplasmosis bovina es una enfermedad causada por bacterias pertenecientes al género Mycoplasma, también denominadas hemoplasmas o micoplasmas hemotrópicos. En ganado vacuno se han identificado dos especies principales: Mycoplasma wenyonii y Candidatus Mycoplasma haemobos, que se transmiten principalmente por vectores hematófagos. Aunque la mayoría de las infecciones son asintomáticas, en algunos casos (especialmente en animales inmunodeprimidos) pueden cursar con anemia, debido a las alteraciones que los hemoplasmas causan en los glóbulos rojos, así como fiebre, anorexia y linfoadenopatía. Además, en el caso de co-infecciones, se ha señalado que los hemoplasmas podrían incrementar los efectos patógenos de otros agentes sanguíneos, como diferentes especies de Anaplasma, Babesia o Theileria, lo que resulta en signos clínicos más graves. Por todo ello, la presencia de estos micoplasmas hemotrópicos repercute negativamente en el rendimiento productivo de los animales. A pesar de que las infecciones por hemoplasmas son muy frecuentes en bovinos de diversos países europeos, todavía no se dispone de datos sobre su presencia en la cabaña ganadera de España. Esto es particularmente preocupante en Galicia, dado el tamaño y la importancia económica del sector vacuno en esta Comunidad Autónoma.

El objetivo de este trabajo fue determinar la presencia de hemoplasmas en ganado vacuno de Galicia e identificar las especies presentes. Para ello, se analizaron 635 muestras de sangre de animales en 18 explotaciones de ganado vacuno de Lugo y A Coruña. Estas muestras se clasificaron en función de la granja de origen y la edad de los animales y se agruparon en 141 pooles. Ninguno de los animales muestreados presentaba signos de enfermedad. La presencia de hemoplasmas se detectó mediante una PCR que amplifica un fragmento del gen que codifica para la subunidad ribosómica 16S, y la identificación específica se realizó, mediante el análisis de las secuencias, en un porcentaje de las muestras positivas. Se calculó el porcentaje de pooles positivos, y la prevalencia individual se estimó mediante el índice mínimo de infección (MIR), que considera que sólo una muestra de cada pool positivo es realmente positiva.

Nuestros resultados revelaron que las infecciones por hemoplasmas son muy frecuentes en el ganado vacuno de Galicia, pues el 87,9% de los pooles fueron positivos, siendo el MIR del 19,5%. A pesar de estos notables porcentajes de positividad, los animales no presentaban signos clínicos, lo que sugiere la posible endemicidad del patógeno en las poblaciones de ganado vacuno incluidas en el estudio. Además, es importante señalar que se hallaron muestras positivas en todas las granjas, lo que demuestra la amplia dispersión geográfica de estos patógenos. Las prevalencias intra-rebaño fueron muy elevadas y, de hecho, en el 66,7% de las explotaciones todos los pooles resultaron positivos; estos datos sugieren que una vez que el agente patógeno entra en una explotación, tiende a diseminarse con rapidez entre todos los animales del rebaño. Mycoplasma wenyonii predominó (75%) sobre Ca. M. haemobos (25%). La elevada presencia de ambas especies en las muestras analizadas sugiere la existencia de co-infecciones con estos dos micoplasmas hemotrópicos en ganado vacuno de la zona de estudio. Es importante tener en cuenta que, mientras M. wenyonii es una especie específica de bovinos, Ca. M. haemobos se ha detectado en un amplio rango de hospedadores, por lo que su detección en ganado vacuno sugiere que otras especies animales susceptibles podrían estar infectadas con esta especie.

Los resultados de este estudio demuestran una amplia diseminación de hemoplasmas en el ganado vacuno de Galicia y sugieren que su circulación es endémica en esta región. Su elevada presencia en animales asintomáticos podría dificultar el diagnóstico de procesos clínicos, pues los hemoplasmas podrían identificarse como los causantes de los signos clínicos o pérdidas productivas que, en realidad, tienen otro origen. La elevada circulación de hemoplasmas, sumada a la ausencia de tratamientos y vacunas para prevenir la infección, pone de manifiesto la necesidad de implementar estrategias de prevención más efectivas en la gestión del ganado vacuno, incluyendo medidas de manejo más adecuadas como reforzar el control de vectores en las ganaderías. Aunque nuestros resultados podrían ser extrapolables a amplias zonas del país, se requieren nuevos estudios epidemiológicos que incluyan zonas más amplias y datos individuales, lo que permitirá comprender mejor la dinámica de infección y el impacto clínico y productivo de estos agentes, así como su posible relación con otras enfermedades. Esta necesidad se vuelve aún más urgente ante el incremento de temperaturas y condiciones ambientales que favorecen la proliferación y actividad prolongada de los vectores.

Caracterización de la carga parasitaria en ganaderías de vacuno de carne de Castilla y León.

Alberto Benito Díaz1, Mónica Montañés Foz1, Juan José García García1

(1)-Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León. Línea de investigación en rumiantes.

Las parasitosis continúan siendo un factor limitante para la eficiencia productiva en las explotaciones de vacuno de carne, especialmente en sistemas extensivos, donde los animales están más expuestos a formas infectantes presentes en el medio. El objetivo de este estudio fue caracterizar el perfil parasitario presente en explotaciones de vacas nodrizas en Castilla y León.

Se seleccionaron 18 ganaderías de extensivo ubicadas en Castilla y León y sin antecedentes recientes de ninguna patología. Los animales muestreados fueron vacas nodrizas de segundo parto, de explotaciones constituidas principalmente por vacas de fenotipo conjunto mestizo, cubiertas por machos de razas cárnicas mejorantes. En cada ganadería se recogió un pool de 10 muestras fecales individuales durante el otoño. Todos los animales presentaban una condición corporal media (BCS ≈ 3) y una consistencia fecal media (score 3), sin signos clínicos compatibles con parasitosis. Los animales habían recibido tratamiento antiparasitario a base de ivermectina en primavera. Las muestras se analizaron en el laboratorio Zootecnia. Análisis Clínicos Veterinarios, mediante técnicas de flotación, coprocultivo y sedimentación.

El análisis coprológico permitió identificar principalmente nematodos gastrointestinales del género Trichostrongylus spp., detectados en el 100 % de las explotaciones, con cargas de 75–350 h.g.h., observándose elevada variabilidad entre ganaderías. Además, en tres explotaciones (16,7 %) se detectó Paramphistomum cervi, asociado a cargas moderadas de nematodos gastrointestinales. En cuanto a trematodos hepáticos, se identificó Fasciola hepatica en una explotación y Dicrocoelium dendriticum en otra, por el contrario, no se observaron parásitos pulmonares en ninguna muestra.

Los resultados muestran coincidencias con estudios que resaltan que los nematodos gastrointestinales son los helmintos predominantes en bovinos de sistemas extensivos, siendo la presencia de strongílidos un patrón epidemiológico común (Income, et al. 2021). En distintos estudios, las nematodosis en ganado bovino han mostrado altas prevalencias cuando se emplean técnicas coprológicas de flotación y coprocultivo, reflejando que este grupo parasitario constituye el principal desafío en sistemas de pastoreo. Estudios internacionales también identifican a géneros como Trichostrongylus entre los nematodos frecuentes en bovinos cuando se realiza identificación larvaria (coprocultivo), lo que concuerda con la elevada prevalencia observada en este trabajo y apoya la importancia de incluir coprocultivos para una caracterización precisa (Motta‑Delgado et al., 2025; Nouri et al., 2022).

En cuanto a los trematodos ruminales (Paramphistomum spp.), la presencia puntual en este estudio contrasta con investigaciones realizadas en el noroeste de España (Galicia y Asturias), donde se han reportado prevalencias mucho más elevadas, alcanzando aproximadamente 81,8 % a nivel de explotación y 51,2 % a nivel individual en bovinos analizados mediante sedimentación coprológica, con Calicophoron daubneyi como especie dominante (García-Dios et al, 2025). Estos hallazgos sugieren un efecto geográfico y ambiental que favorece la transmisión de paramphistomosis en regiones con mayor humedad y presencia del caracol intermediario, lo que puede explicar las diferencias observadas con Castilla y León.

La presencia de Fasciola hepatica y Dicrocoelium dendriticum en un número reducido de explotaciones coincide con la distribución focalizada de trematodos hepáticos en condiciones ambientales específicas, como áreas con microambientes húmedos o presencia de hospedadores intermediarios (caracoles u hormigas), lo cual ha sido documentado en estudios epidemiológicos de fasciolosis y de dicroceliosis en bovinos de otras regiones (Fernández-Novo et al 2020).

Estos resultados refuerzan la necesidad de instaurar programas de control que integren diagnósticos coprológicos periódicos (flotación, coprocultivo y sedimentación) y estrategias adaptadas a las condiciones epidemiológicas locales. Aunque muchas ganaderías en sistemas extensivos aplican tratamientos antiparasitarios periódicos, la alta prevalencia de nematodos gastrointestinales observada subraya que los tratamientos no siempre eliminan completamente las infecciones y que el control debe ajustarse según la dinámica parasitaria local, la edad de los animales y el sistema de manejo.

Bibliografía:

Income, N., Tongshoob, J., Taksinoros, S., Adisakwattana, P., Rotejanaprasert, C., Maneekan, P., & Kosoltanapiwat, N. (2021). Helminth Infections in Cattle and Goats in Kanchanaburi, Thailand, with Focus on Strongyle Nematode Infections. Veterinary Sciences, 8(12), 324. https://doi.org/10.3390/vetsci8120324

Motta‑Delgado PA, Muñoz Murcia AL, Rojas Vargas EP, Herrera Valencia W. (2025). Prevalence of Gastrointestinal Parasites in Grazing Adult Cattle from the Caquetá State, Colombia. Journal Facultad de Ciencias Agropecuarias-FAGROPEC, vol. 17(2). pp. 73-90.  https://doi.org/10.47847/fagropec.v17n2a5

Nouri NV, Rahmatian R, Salehi A. (2022). Prevalence of Helminthic Infections in the Gastrointestinal Tract of Cattle in Mazandaran Province (Northern Iran). Journal of Parasitology Research, vol june, (1-2), p.p. 1-7. https://doi.org/10.1155/2022/7424647

García-Dios, D., Díaz, P., Remesar, S. et al. (2025). Beyond stabilization: prevalence, risk factors and molecular identification of rumen flukes in cattle from Northwestern Spain. BMC Veterinary Research 21, 561. https://doi.org/10.1186/s12917-025-05009-y

Fernández-Novo, A., Lomillos-Pérez, J. y García-García, J. (2020). Prevalencia de “Fasciola hepatica” en ganado bovino de Lidia. Abanico Veterinario, vol. 10, n. 1 (15 feb.), pp. 1-10. http://dx.doi.org/10.21929/abavet2020.3

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