laura Elvira Partida1, Carlos C2, Ana Santos3, Manuel Sarda Arés4
(1)-MSD AH (2)-Equipo Técnico Rumiantes, MSD Animal Health (3)-Pertenza, S.L.
(4)-Ganadería Sar, S.L.
Introducción
Cryptosporidium parvum (C.parvum) es un parásito zoonótico, ampliamente distribuido en explotaciones de vacuno lechero, considerado el principal agente etiológico de la diarrea neonatal entre 7-20 días de vida [1]
Su elevada prevalencia [2] y el distinto patrón de excreción de ooquistes observado en terneros asintomáticos; inicio más tardío, menor cantidad y duración[3]; reflejan la complejidad del control. La dosis infectiva, la inmunidad y las coinfecciones aparecen como factores determinantes en la aparición y gravedad de los síntomas [4] La metafilaxia con halofuginona [5] o paramomicina [6], constituye una estrategia de control frecuente.
Recientemente, una vacuna ha demostrado su seguridad y eficacia en estudios preclínicos y de campo [7]. Su uso requiere la alimentación de los terneros con calostro y leche de transición (LT) de madres vacunadas, durante los primeros 5 días de vida, dificultando la infección de las células intestinales y su replicación, minimizando la gravedad y duración del cuadro clínico [8]. Paralelamente, la LT favorece la inmunidad lactogénica y un mayor desarrollo de las vellosidades intestinales, mayor crecimiento y una mejor salud intestinal[9].
En el contexto de reducción del uso de antimicrobianos, la vacunación y alimentación con LT aparecen como alternativa a la metafilaxia para el control de la criptosporidiosis.
Objetivo
Evaluar el rol de la vacunación frente a la criptosporidiosis y la alimentación con LT durante los primeros días de vida como alternativa a la metafilaxia para el control de la DN por C. parvum en una ganadería lechera.
Material y métodos
El estudio se realizó en una ganadería gallega de 700 vacas donde previamente se confirmó la criptosporidiosis mediante un estudio longitudinal previo.
Se incluyeron 130 vacas (5-12 semanas preparto), distribuidas ciega y aleatoriamente según número y días al parto, a dos grupos de estudio: control R (vacunación rota-corona y E. coli) y experimental RC (vacunación rota-corona y E. coli + Gp40 C.parvum). Los terneros recibieron al menos 4 litros de calostro en las primeras 6 h y posteriormente LT en pool (2º-5º ordeño), hasta el quinto día. Durante el estudio se suspendió la metafilaxia con halofuginona.
Se cuantificaron los anticuerpos específicos frente a Gp40 (AC anti-Gp40) C. parvum (ELISA In house GpP40 C. parvum) en suero, calostro y LT; y en el suero de los terneros (1-3 días). Además, se valoró el encalostrado mediante Brix y ELISA IgG.
Se monitorizó la salud y consistencia fecal, dos veces por semana durante las primeras tres semanas de vida y se pesó individualmente al nacimiento y a los 21+3 días. Y en 40 terneros centinelas, se tomaron 5 muestras fecales (semanas 1-3) para el recuento de ooquistes, aplicando dos técnicas: cámara de Neubauer y tinción modificada de Ziehl-Neelsen.
Resultados y discusión
El grupo RC presentó títulos logâ‚‚ de AC anti-Gp40 superiores en todas las muestras (suero preparto 15,92 vs 10,23; calostro 19,13 vs 13,29; LT 15,26 vs 10,31; sueros neonatos 16,83 vs 10.69).
Si bien en la monitorización de 102 terneros, no encontramos diferencias significativas entre RC y R en mortalidad por diarrea (1,89 vs 2,04%, respectivamente), ganancia media diaria (461,7 vs 507,5 gr/d), ni en puntuación total de consistencia fecal (78,9 vs 78,1% de heces sin diarrea). Lo que podrían atribuirse tanto al efecto positivo de la LT sobre la salud intestinal y la criptosporidiosis [9], como a la reducción de la presión de infección a nivel de rebaño al incluir un 50% de terneros del grupo vacunado[7].
Sin embargo, el score fecal fue significativamente menor en RC, entre los días 10-12 (34,9 vs 43,2 %) y hubo una menor proporción de terneros con puntuación de diarrea recurrente (20.8% vs. 34.7%), mostrando como la vacuna reduce la duración de los síntomas.
Además, el análisis fecal evidenció un retraso en la excreción de ooquistes en el grupo RC, tanto en el análisis semicuantitativo (19-21 días vs 10-12 días), como cuantitativo (inicio: día 9 vs. 7; pico de excreción: 16-18 vs. 10-12 días); mostrando además una menor carga parasitaria. Estos hallazgos sugieren que los Ac anti-Gp40 vacunales limitan la replicación de C. parvum mediante inmunidad pasiva anti-gP40, mostrando un patrón similar a la metafilaxia [10] o a los terneros con menor sintomatología, facilitando la respuesta inmune frente al parasito.
Conclusión
En esta granja, la vacunación frente a C. parvum combinada con leche de transición incrementó la inmunidad lactogénica, redujo la duración y gravedad de la diarrea neonatal y retrasó la excreción de ooquistes, constituyendo una alternativa eficaz y sostenible a la metafilaxia.
[1] López-Novo., 2023 “Tesis Doctoral. USC”.
[2] Díaz et al., 2021. Doi:10.3390/ani11020256.
[3] Zambriski et al., 2013. Doi:10.1016/j.vetpar.2013.04.022.
[4] Foster and Smith., 2009. Doi:10.1016/j.cvfa.2008.10.013.
[5] Brainard et al., 2021. Doi:10.1017/S0031182020002267.
[6] Aydogdu et al., 2018. Doi: 10.22456/1679-9216.88162.
[7] Reijnders et al., 2025. Doi:10.3390/ani15020132.
[8] Timmermans et al., 2024 Doi: 10.1016/j.vetvac.2024.100054
[9] Renaud and Steele, 2025. Doi: 10.3168/jdsc.2024-0708.
[10] Niine et al., 2017. Doi: 10.1016/j.rvsc.2017.12.015.