Monitorización de la respuesta serológica, en condiciones de campo, tras la vacunación con syvazul BTV3 en bovino.

Raúl Martínez Fernández1, Bárbara Domínguez Asenjo1, Laeticia Delgado Perrier1, Hans de Smit1

(1)-Laboratorios SYVA S.A.

 Introducción.

La monitorización de la respuesta serológica y específicamente la de anticuerpos neutralizantes, es sin duda una herramienta útil para evidenciar el efecto de la vacunación frente a la lengua azul. Con este fin, se ha desarrollado un estudio de campo en vacas vacunadas en los países bajos durante la campaña de 2024. 

Objetivos.

Este estudio analiza la eficacia inmunológica de la vacuna syvazul BTV3 en ganado bovino bajo condiciones de campo. Se evaluaron las respuestas de anticuerpos específicos y la incidencia clínica durante un brote de lengua azul

El objetivo de este estudio fue evaluar la respuesta inmune humoral promovida por la vacunación con dos dosis de syvazul BTV3, en bovino. En concreto, se valoró el desarrollo de anticuerpos VP7 frente al virus de la lengua azul (VLA), y de anticuerpos neutralizantes frente al VLA serotipo 3 (VLA-3), tras la administración de la vacuna comercial en condiciones de campo. Además, también se realizó la observación clínica de los animales.

Material y métodos.

Se seleccionaron 50 vacas lecheras sanas, de 2 a 11 años de edad, en una explotación lechera comercial cerrada, situada en los Países Bajos, y sin antecedentes recientes de enfermedad por VLA. Previamente al inicio del estudio, se confirmó mediante ELISA la ausencia de anticuerpos frente a VP7, en muestras de leche tomadas del tanque. El día (D) 0 del estudio, todos los animales recibieron una primera dosis seguida de una vacunación de refuerzo el día (D) 21, de acuerdo con la dosis y vía de administración recomendadas para esta vacuna. A lo largo del estudió, se monitorizó la respuesta serológica tras la vacunación, así como la posible aparición de un brote de VLA. Desde el D0 hasta el final del estudio (D64), las vacas fueron observadas diariamente por el ganadero para detectar la aparición de cualquier signo clínico que pudiera relacionarse con una infección por el virus de la lengua azul. El D0 (antes de la vacunación), D35, D42 y D64, se recogieron muestras de sangre para evaluar, mediante ELISA, la presencia de anticuerpos frente a la VP7 del VLA y para llevar a cabo un ensayo de seroneutralización frente al VLA-3. Además, se recogieron muestras de sangre en EDTA, a diferentes tiempos, para evaluar la presencia del genoma del VLA mediante PCR cuantitativa con transcriptasa inversa (RT-qPCR).

Resultados y discusión.
En ninguna de las vacas se detectaron anticuerpos frente a la VP7 del VLA ni anticuerpos neutralizantes frente al VLA-3 antes de la vacunación (D0). El D35, una semana después de la segunda dosis de syvazul BTV3, todos los animales habían seroconvertido y mostraban títulos elevados de anticuerpos neutralizantes frente a VLA-3, como resultado de la vacunación.
Durante el estudio, se identificó un brote de VLA al detectar, en el 50% de los animales, la presencia del genoma viral. Trece de las veinticinco vacas positivas se infectaron antes del establecimiento de la inmunidad (D42), ya que resultaron positivas los días 35 o 42. Las 12 vacas restantes resultaron positivas el día 64, es decir, después del establecimiento de la inmunidad. Hasta el final del estudio, el 50% de las vacas vacunadas no estaban infectadas, lo que se demostró mediante RT-qPCR y por la ausencia en este grupo del segundo refuerzo de anticuerpos frente a la VP7 del VLA causado por la infección, que sí se observó en el caso de los animales positivos por RT-qPCR. 
Se detectaron anticuerpos neutralizantes el D35, con títulos que oscilaban entre 2,5 y 40. A partir del D42 se observó una disminución de los títulos en los animales infectados antes del establecimiento de la inmunidad por la vacuna. A partir del D42, se observó una disminución de los títulos en los animales infectados antes del establecimiento de la inmunidad por la vacuna (título medio geométrico [GMT] 8,5 en D35, 27,4 en D42 y 14,8 en D64), mientras que en los animales no infectados o infectados después del D42, los títulos de anticuerpos neutralizantes aumentaron aún más (GMT 8,8 en D35, 9,4 en D42 y 26,6 en D64 y GMT 9,1 en D35, 10 en D42 y 37,6 en D64, respectivamente).

Los signos clínicos relacionados con el VLA-3 se identificaron por primera vez a partir del D33. En el periodo total, el 54% (7 de 13) de los animales infectados antes del establecimiento de la inmunidad mostraron signos clínicos específicos, mientras que sólo el 25% (3 de 12) de los animales infectados después del D42 mostraron signos clínicos específicos del VLA.

Conclusiones.
La vacunación con la vacuna inactivada syvazul BTV3 es una herramienta adecuada para controlar la enfermedad del VLA-3 en el ganado vacuno.
Tras dos dosis con un intervalo de 3 semanas, los animales vacunados mostraron una clara respuesta de anticuerpos neutralizantes frente al VLA-3, así como de anticuerpos frente a la VP7 del VLA.
La aparición de un brote natural de la enfermedad puso de manifiesto la capacidad de la vacuna para proporcionar protección a los animales, ya que, o bien no se infectaron, o bien, cuando se infectaron tras el establecimiento de la inmunidad, la proporción de animales que desarrollaron la enfermedad fue menor.

Sistemas automáticos de monitorización en la recría: aplicaciones prácticas del tiempo de rumia como soporte en la transición de lactante a pre-rumiante

laura Elvira Partida1, Carolina Tejero1, Luz Sales2, Juan Pedro Campillo3

(1)-MSD Animal Health (2)-Veterinaria Granja San José S.A. (3)-Global Dairy Strategic Marketing, MSD Animal Health

Recientemente, se ha comercializado un nuevo sistema de
monitorización para terneras (SenseHub® Dairy Youngstock (SHDY), MSD A.H.),
validado como potencial indicador del estado del animal, con alertas para
terneras sospechosas de enfermedad que requieren ser revisados. En este sistema
el comportamiento de rumia es uno de los parámetros registrados y aunque no
validado externamente, estudios en terneras alojadas individualmente muestran
correlaciones significativas con la observación directa (Burfeind et al.,
2011). Ramon-Moragues et al. (2022) describieron una rumia media de 250,8±4,7
min/d en la semana 7 y un incremento de la rumia durante el período nocturno. 

Por ello, los objetivos de este estudio observacional realizado en terneras alojadas en grupos y con sistema automático de alimentación (SAA) fueron: 

1)     1-Analizar el comportamiento de rumia registrado por el sistema de monitorización SHDY. 

2)     2-Valorar la posible correlación entre la ganancia media diaria (GMD) al destete con el TRMS y también con el porcentaje de consumo de leche (PCL).

3)     3-Establecer posibles umbrales mínimos de TRMS en el periodo pre-destete que nos permitan tomar decisiones en granja sobre los animales que no alcanzan estos rangos.

 

Materiales y métodos

El estudio se llevó a cabo en una granja lechera (Huesca, España) de septiembre 2024 a enero 2025, realizando el seguimiento de 249 terneras. Estas se alojaron tras el nacimiento en boxes colectivos y recibieron dos tomas de calostro. Seguidamente se pesaron individualmente en báscula (Bosche ETW). A continuación, se reagruparon en corrales de 14 terneras por nodriza (H&L CalfExpert) entre 3-20d. Posteriormente, las terneras pasaron a otra nodriza alimentándose con leche en polvo hasta el día 70. Tras ser destetadas fueron pesadas de nuevo individualmente en báscula (True-Test ®). El crotal de monitorización se colocó en el momento del descornado, a las 3-4 semanas de vida. A lo largo del estudio, se recopiló distinta información individual: nivel de encalostrado, registros de salud (morbilidad y bajas), pesos, PCL y TRMS.

Bajo las condiciones de manejo y alimentación de la granja en estudio, el TR medio semanal fue: 263±2,24 min/d de 5-10 semanas y 371±2,37 min/d de 11-20 semanas; siendo este incremento significativo (P <0,0001). Estos resultados son similares a los de previos estudios realizados, por lo que la alimentación en grupo con SAA no parece afectar al comportamiento de rumia.

El coeficiente de correlación entre el TRMS y la GMD fue bajo (r=0,21) en el periodo de 5-10 semanas. Sin embargo, sí se encontró una alta correlación (r=0,67) entre el PCL y la GMD. 

Decidimos analizar de nuevo el TRMS categorizándolo en dos grupos: >200 min/d y 200 min/d encontrando diferencias
significativas en la GMD (p<0,0001): 0,947 kg/d si > 200 min/d y 0,864
kg/d si <200 min/d, por lo que, el umbral de 200 min/d, que no era alcanzado por un 18% de las terneras, parece ser práctico para su uso en granja.

Paralelamente, decidimos probar a retrasar el destete de
las terneras que presentaban TRMS 200 min/d entre los 48-62 días de vida, dejándolas 3 semanas más en la nodriza tomando leche, para valorar si incrementando el tiempo de lactancia podían compensar su menor GMD. 

Comparando los datos históricos de la granja de las terneras que han sido retraso en el pasado, utilizando otras estrategias vs TRMS ≤ 200min/d se ha conseguido con este sistema aumentar en 98 g/d la GMD de los retrasos (5,4kg), reduciendo también un 3% los descarte en el post-destete.

Conclusiones

Este primer estudio apunta el interés de la información sobre el comportamiento de rumia proporcionada por los sistemas automáticos de monitorización para la toma de decisiones en el pre-destete. El TRMS podría ser una herramienta valiosa en una etapa en la que generalmente no se dispone de datos sobre el consumo de starter o el desarrollo ruminal. Esta información podría ayudar a la toma de decisiones para mejorar la transición de lactante a pre-rumiante en las terneras y la implementación de programas adaptados a cada granja.

Introducción

La rumia comienza entre 1-2 semanas de edad (Swanson y Harris, 1958; Liu et al., 2019; Badu et al., 2004), incrementándose con la edad (185 y 297 min/d a los 23 y 65 días, respectivamente Swanson y Harris (1958), con una alta correlación (r = ~0,7) entre la duración de la rumia y la ingesta de alimento sólido. El aumento del comportamiento de rumia es un buen indicador del desarrollo ruminal (Schäff et al., 2018) y se asocia con la salud de los terneros y el bienestar animal (Schirmann et al., 2012). 

La introducción de sistemas de monitorización para medir el tiempo de rumia (TR), como el SenseHub® Dairy (MSD A.H.), permite la medición diaria (TRD) y semanal (TRMS). Schirmann et al. (2009) validaron la rumia en vacas lecheras con este sistema, y otros estudios han apoyado sus hallazgos (Calamari et al., 2014; Soriani et al., 2012). 

Dinámica del perfil lipídico en la leche: efectos del estado de lactación, estrés por calor y alimentación en granjas lecheras

Elena Niceas Martínez Díez1, Cristina Castillo Rodríguez1, Joaquin Hernández Bermúdez1, Jose Luis Benedito Castellote1, Rodrigo Muiño Otero1

(1)-Departamento de Patología Animal, Facultad de Veterinaria de Lugo. Universidad de Santiago de Compostela. Campus Terra. 27002 Lugo, España

La grasa láctea bovina tiene un valor creciente, con funciones biológicas clave y un importante impacto económico. Los ácidos grasos (AG) de la leche se clasifican por su longitud de cadena: corta (SCFA ≤16C) sintetizados de novo o provienen de reservas corporales; larga (LCFA >16C) derivan mayoritariamente de la dieta (Bauman et al., 2003; Mansson et al 2008).

Este estudio tiene como objetivo analizar la variación del perfil lipídico de la leche en vacas Holstein en función del periodo postparto (1 semana vs 1 mes), la estacionalidad (invierno (enero-marzo) vs verano (julio-septiembre)) y el efecto granja (A vs B).

El estudio se realizó en 2023 en dos granjas lecheras adyacentes en Lugo, Galicia, bajo condiciones de manejo similares entre sí (semi-intensivo), a 1 km de distancia entre ellas con fórmulas nutricionales diferentes. La granja A presenta una ligera mayor concentración de ácidos grasos saturados (SFA) mientras que la B presenta una mayor concentración de ácidos grasos insaturados (UFA). Se seleccionaron 80 vacas, dividiendo las muestras de leche entre ambas granjas (n=40 por granja). De las 40 muestras, n=20 fueron recolectadas en invierno y n=20 en verano, y del total de muestras obtenidas en cada estación, n=10 corresponden con 1 semana post-parto y n=10 con 1 mes post-parto. Los ácidos grasos de la leche fueron analizados mediante cromatografía de gases con detector de ionización de llama (GC-FID).

La temperatura y humedad se registraron cada hora usando el dispositivo USB Data Logger (Multicomp Pro), calculando el índice de temperatura y humedad (THI). En verano, las vacas estuvieron expuestas a THI entre 72-78 por 49 días y >79 4 días, mientras en invierno no se superó el THI de 72. Finalmente, se realizó un Análisis de Componentes Principales (PCA) para evaluar la variabilidad y un ANOVA para comparar concentraciones de AG entre periodos, estación y granjas. En total, se utilizaron 28 variables en el PCA: 6 factores categóricos (Granja A, Granja B, una semana posparto, un mes posparto, estación de invierno y estación de verano) y 22 concentraciones numéricas de AG (mg/100 mL) [C6:0, C8:0, C10:0, C12:0, C14:0, C14:1 (n-5), C15:0, C16:0, C16:1 (n-9), C16:1 (n-7), C16:1 (n-5), C16:1 (n-13)t, C17:0, C18:0, C18:1, cis-9-C18:1, cis-11-C18:1, cis-13-C18:1, C20:0, Ω-3, Ω-6 y CLAs].

Se extrajeron un total de 21 componentes, siendo los tres primeros responsables del 78.1% de la variabilidad total de los datos (53.7%, 15.3% y 9.1%). Los AG que presentaron las cargas más altas en el PCA.1 incluyeron los SCFA [C6:0, C8:0, C14:0, C14:1 (n-5), C16:0, C16:1 (n-9), C16:1 (n-7) y C16:1 (n-13)] y LCFA (C17:0, C18:0 y Ω-6). Estos AG explicaron la mayor proporción de la variabilidad total del conjunto de datos. En el PCA.2, destacaron especialmente los LCFA (cis-9 C18:1, C20:0 y Ω-3). Finalmente, en el PCA.3, resaltaron los LCFA cis-11 C18:1 y cis-13 C18:1.

Los resultados obtenidos del ANOVA revelan que el periodo postparto mostró un efecto significativo en el perfil lipídico (p < 0.05), lo que indica diferencias en la composición lipídica entre la primera semana y el primer mes post-parto. Por el contrario, la estación (invierno vs. verano) no tuvo un impacto significativo sobre los AG (p > 0.05). En cambio, la granja presentó un efecto altamente significativo (p < 0.001), lo que sugiere que aspectos particulares de cada explotación, como el manejo o la composición alimenticia, tuvieron un papel determinante. Las interacciones entre los factores (periodo × estación, periodo × granja, estación × granja) y la interacción triple (periodo × estación × granja) no fueron significativas (p > 0.05), lo cual indica que los efectos conjuntos de estas variables no modificaron el contenido de AG más allá de sus influencias individuales.

En conclusión, la leche recogida durante la primera semana posparto mostró una mayor variabilidad en las concentraciones de AG lo que refleja adaptaciones metabólicas más intensas en comparación con el primer mes posparto. El PCA reveló una mayor dispersión en las concentraciones de AG, particularmente en los de cadena corta (SCFA), como C6:0 (79.97 ± 6.50 vs. 95.39 ± 39 mg/100 mL), C8:0 (61.98 ± 5.09 vs. 74.13 ± 5.40 mg/100 mL) y C14:0 (398.03 ± 33.07 vs. 431.37 ± 27.86 mg/100 mL). A pesar de que los valores del THI superaron 72 en verano, el impacto sobre el perfil lipídico fue limitado, probablemente debido al enfriamiento nocturno y a las estrategias de mitigación. Se observaron diferencias notables entre la Granja A y B, siendo esta última la que presentó mayores concentraciones globales de grasa en leche. La Granja B también mostró mayores concentraciones de SCFA (C6:0: 98.74 ± 5.58 vs. 76.63 ± 7.12 mg/100 mL; C8:0: 76.49 ± 4.42 vs. 59.61 ± 5.64 mg/100 mL) y una mayor incorporación de LCFA, como cis-9 18:1 (24.41 ± 3.42 vs. 25.98 ± 5.48 mg/100 mL), lo que sugiere la influencia de la dieta y las adaptaciones metabólicas.

REFERENCIAS:

• Bauman, D. E., & Griinari, J. M. (2003). Nutritional regulation of milk fat synthesis. Annual Review of Nutrition, 23, 203–227. https://doi.org/10.1146/annurev.nutr.23.011702.073408

• Månsson, H. L. (2008). Fatty acids in bovine milk fat. Food & Nutrition Research, 52, Article 1821. https://doi.org/10.3402/fnr.v52i0.1821

 

Hamartoma vascular gingival en ternero Hereford. Resolución quirúrgica mediante colgajos.

MARCELO ZURITA1

(1)-UBA

Hamartoma vascular gingival  en ternero Hereford. Resolución quirúrgica mediante colgajos.

Gingival vascular hamartoma in Hereford calf. Surgical resolution using
flaps

. Zurita M. ¹,. Vanoli M. ²; Franco E. ³; Madriaga L.  4, Olchovik A.⁵  Tropeano M. ⁵, Garretto Victoria ⁵.

¹ Médico Veterinario, Profesor Adjunto, jefe Servicio de Clínica Médica y Quirúrgica de Rumiantes. Hospital Escuela Medicina Veterinaria. UBA. Argentina

² Ayudante de 1°, Veterinario UBA, traumatólogo, Servicio de Clínica Médica y Quirúrgica de Rumiantes. Hospital Escuela Medicina Veterinaria UBA.

³ Anestesiólogo,  Veterinario UBA. Actividad privada

4    Médico Veterinario. Cirujano maxilo-facial. Actividad privada

⁵Servicio de Clínica Médica y Quirúrgica de Rumiantes. Hospital Escuela Medicina Veterinaria UBA.

⁵ Ayudante de segunda FCV UBA

Introducción:

Se describe el tratamiento médico-quirúrgico de una ternera Hereford de tres meses de edad, proveniente de un establecimiento de carne de la Provincia de Buenos Aires (Gral. Alvear), el cual fue derivado al Hospital Escuela de la Facultad de Ciencias Veterinarias (UBA) por veterinarios rurales. La ternera fue abandonada por la madre ante la dificultad para poder mamar y fue atendida por los cabañeros y veterinarios locales que administraron calostro sintético y sustituto lácteo hasta llegar a la consulta hospitalaria.

El paciente presentaba una deformación en masa en el lado izquierdo de la mandíbula y maxilar con desviación de ollares, diagnosticado como malformación congénita. Se observaba tejido gingival que sobresalía por la comisura labial. A la revisión clínica se observaba que además presentaba palatosquisis completa. Se realizaron varios estudios clínicos, radiográficos y de tomografía computada, en donde se observó la presencia de una hemimandíbula con dientes supernumerarios y que la deformación del maxilar comprometía el seno correspondiente (doble maxilar). Los estudios histopatológicos arrojaron como resultado un épulis fibromatoso osificante odontogénico.

El término épulis fue empleado en primera instancia por Virchoff en 1864 y deriva de las palabras griegas “epi” (sobre) y “oulon” (encía) (Tamarit-Borràs y col., 2005), ya que indica únicamente un crecimiento sobre la encía sin especificar la naturaleza de la lesión, considerándose imprescindible su estudio histológico para establecer un diagnóstico.

Hasta donde conocemos, este tumor apenas ha sido citado en el ganado, al contrario que en los pequeños animales (especialmente en el perro), en los cuales encontramos numerosas referencias sobre épulis en la bibliografía.

Los épulis provienen del ligamento periodontal y han sido clasificados en tres tipos (Marretta, 2006): (1) épulis fibromatoso, (2) épulis osificante y (3) épulis acantomatoso. Los tres tipos son benignos. Sin embargo, en los bovinos, un tipo de épuli conocido como hamartoma vascular gingival ha sido descrito en la región gingival de la mandíbula (Yeruham y col., 2004; Wilson, 1990; Stanton y col., 1984; Sheahan y Donnelly, 1981), sin embargo, no hay ningún caso descrito de épulis fibromatoso. El hamartoma vascular gingival es una anomalía congénita que afecta a la encía de los terneros.

 Materiales y métodos

Los hallazgos radiológicos describieron la presencia de una bóveda craneana común, posible doble formación mandibular y doble estructura mandibular fusionada con presencia de dientes supernumerarios homotópicos. La deformación de tejido blando correspondía con la superficie mandibular y la encía mandibular. En base a estos resultados, se realizó una Tomografía computada observando en los cortes y en la animación computarizada, la extensión y compromiso de los tejidos óseos y presencia de tejido fibroso que formaba parte de la deformación gingival, en base a esto, se evaluaron alternativas quirúrgicas viables para solucionar la deformación y el paladar hendido.

Los estudios sanguíneos y bioquímicos no arrojaron datos relevantes, por lo que se decidió realizar la cirugía reconstructiva máxilo-facial.

Como estrategia anestésica, se premedicó con xilacina 0,05 mg/kg IM +Tramadol 2 mg/kg SC. Se indujo con propofol 0,3 mg/kg EV, hasta obtener relajación para realizar intubación, se continuó con isofluorano al 3% hasta alcanzar plano quirúrgico. Se monitoreó con monitor multiparamétrico. Como estrategia quirúrgica:

1° Tiempo: Se resecó mucosa gingival de la deformación (futuro colgajo) con electrobisturi.

2° Tiempo: Se extirpó la hemimandíbula, dientes supernumerarios y el exceso de maxilar con sierra oscilante para generar espacio masticatorio fisiológico.

3° Tiempo: Para corregir el defecto palatino, decidimos utilizar una variable de la técnica de Howard (colgajo rotacional de 180° del mucoperiostio palatino). El colgajo obtenido se rotó 180°, se realizaron incisiones paralelas sobre el defecto palatino, se realizó la fijación con vicryl 0, logrando tapar el total del defecto palatino. No fue necesario colocar una sonda esofágica.

Resultados y discusión

La frecuencia de los defectos congénitos tiene un rango del
1 al 3% en algunos rodeos de leche y carne. En un estudio llevado a cabo en un
matadero de Amsterdam, Misdorp (1967) determinó una incidencia de tumores en
terneros del 6 por 100.000, por otro lado, defectos del desarrollo como
hamartomas y tumores embrionarios (meduloblastoma y nefroblastoma) han sido
descritos en los terneros. 

La ternera fue internada durante 10 días para evaluar la adherencia del colgajo. Fue tratada con Penicilia_Estreptomicina 20.000 UI durante tres días y dipirona 30 mg/Kg cada 12 horas durante 48 horas. La ternera no presentaba signos de falsa vía. En un segundo tiempo quirúrgico, se evaluó realizar un cirugía plástica labial para corregir el defecto cicatrizal de la comisura labial.

Análisis de las estrategias reproductivas, métodos de selección y progreso genético en ganaderías de vacuno de leche en Galicia

Uxía Yáñez Ramil1, Izadora Baldo Ferreira1, Juan Caínzos Cagiao1, Antía Acción Carro1, Jacobo Álvarez Torres1, Renato Barrionuevo Ponce1, Juan José Becerra González1, Pedro José García Herradón1, Ana Isabel Peña Martínez1, Luis Ángel Quintela Arias1

(1)-Universidade de Santiago de Compostela

La mejora
genética es uno de los motores de la evolución de la industria ganadera, capaz
de provocar cambios importantes tanto en la producción y rentabilidad como en
la sostenibilidad de las explotaciones. Así, los objetivos de este trabajo han
sido 1) establecer el valor genético medio actual, expresado en valores de
Mérito Neto (NM$) estimado a partir de los datos de pedigrí, 2) determinar las
estrategias reproductivas y los métodos de selección actuales en las ganaderías
lecheras, y 3) estimar el progreso genético esperado en la siguiente generación
del rebaño en función de la estrategia reproductiva utilizada. En este estudio
se incluyeron un total de 39 ganaderías situadas en la Comunidad Autónoma de
Galicia. En conjunto, estas granjas englobaron un total de 12.569
animales, con una media de 321 vacas por granja (72-947). En cada una de las explotaciones
se rellenó un formulario, en el cual se recogió información tanto general como
específica de la granja, entre las que destacan la estrategia de reproducción
actual (porcentaje aproximado de utilización de semen convencional, sexado o de
carne), la realización de pruebas genómicas o la presencia de un asesor
genético. La obtención de la información de pedigrí de los animales
presentes en el rebaño se realizó a través de la plataforma de CONAFE
(Confederación de Asociaciones de Frisona Española). Este dato fue
empleado para la estimación de los valores de NM$ de cada animal en
base a la información disponible del padre, abuelo y bisabuelos de estos.
La estimación del progreso genético esperado en la siguiente generación se
realizó teniendo en cuenta en tipo de semen utilizado y la estrategia de
selección de las futuras reproductoras (pedigrí o selección genómica). La
evaluación de las posibles asociaciones entre la media de NM$ de las ganaderías
(variable dependiente) y los parámetros incluidos en la encuesta (variables
independientes) se llevó a cabo mediante análisis de varianza (ANOVA). La determinación
de la correlación entre el porcentaje de uso de semen sexado, convencional y
carne con el NM$ estimado del rebaño se realizó mediante regresión lineal. La
estimación del progreso genético se realizó en base a la fórmula del progreso
genético (que tiene en cuenta el grado precisión o exactitud de selección, la
intensidad de selección, la variabilidad genética y el intervalo generacional,
Falconer y Mackay, 1996) a través de la herramienta ROI (Return of Investment,
ABS Global, WI, USA). La media estimada de NM$ fue de 275.78 PTA (-525.91 –
1018.85 PTA), con diferencias de hasta 1289.65 PTA entre los animales con
valores mínimo y máximo dentro de una misma granja, lo que pone en relevancia
la existencia de una elevada proporción de individuos con NM$ negativo. Además,
de las 39 ganaderías, sólo 11 afirmaron recibir asesoramiento genético, y sólo
en 8 se realizaban pruebas genómicas. No obstante, no se observaron diferencias
estadísticamente significativas en el valor del NM$ estimado medio del rebaño
entre recibir asesoramiento genético o no (251.97 vs 262.07 PTA,
respectivamente), ni entre el uso o no de pruebas genómicas (272.89 vs 255.69
PTA, respectivamente) o seleccionar a los animales en base a la información
genómica, de pedigrí, o no hacer ninguna selección (182.15, 269.28 y 225.50
PTA, respectivamente). El porcentaje de empleo (media ± desviación estándar) de
semen sexado, convencional y de carne fue del 32.0±17.7, 33.5±30.4 y 34.3±21.9,
respectivamente, entre el total de ganaderías. Los modelos de regresión
ajustados indicaron una correlación positiva (r2=0.21, p <0.05)
entre el porcentaje de uso de semen de carne y el NM$ medio estimado del
rebaño, sin existir dicha correlación en el caso del porcentaje de uso de semen
sexado (r2=0.03, p>0.31). Finalmente, los resultados del ANOVA
revelaron la existencia de diferencias significativas (p<0.05) en el NM$ de
la siguiente generación de los rebaños en función de las estrategias
utilizadas, observando un mayor NM$ al combinar el uso de semen sexado y carne con
la selección de reproductoras en base a pruebas genómicas (148.55±30.31) en
comparación con el uso de semen convencional y selección por pedrigrí (64.74±13.21),
el uso de semen sexado y carne y selección por pedrigrí (105.85±21.60), y el
uso de semen convencional y selección por pruebas genómicas (90.87±18.54). En
conclusión, la implementación de técnicas reproductivas avanzadas y el uso de
pruebas genómicas puede tener un impacto notable en el progreso genético y en
la rentabilidad de las explotaciones, aunque su éxito depende en gran medida
del nivel de gestión de la ganadería.

Impacto a medio y corto plazo del estrés térmico sufrido durante los primeros 90 días de vida en terneras de recría Holstein

Elisa Cáceres Martín1, Maria Eugenia Revilla Ruiz2, Gabriela Garay Peña2, Patricia Carulla2, Alejandro Pérez-Navarro2, José Luis Pesántez Pacheco2, Luis Ayala Guanga2, Juan Vicente González Martín2, Francisco Sebastián2, Susana Astiz2

(1)-Department of Veterinary Medicine, School of Biomedical and Health Sciences, Universidad Europea de Madrid, C/ Tajo s/n, 28670 Villaviciosa de Odón, Madrid, Spain (2)-

Introduction: Heat stress (HS) exerts a negative effect on dry matter intake. The aim of this study was to evaluate how nutrition-related metabolic markers evolved after heat stress exposure in Holstein heifers

Material and methods: A total of 321 healthy calves (50% randomly selected from the calves included in a global project at a commercial rearing-farm in Valencia) were sampled and followed from arrival until leaving the farm, or dead/slaughtering. Climate data from the weather station nearest to the farm (Chiva, Valencia; https://www.meteochiva.com/) was collected and daily Temperature-humidity-index (THI) for the first 90 days after the arrival of each calf calculated. Heat stress days (HSd) were days with THI≥72 suffered for ≥14h/day. Four groups were created: “NO-HS” (no HSd, n=130), “Mild-HS” (<3HSd with THI:72-79, n=133), “Moderate-HS” (>3HSd with THI:72-79, n=46), and “Severe-HS” (≥1HSd with THI>80, n=12). Blood samples were collected at “Arrival” 7d after arrival (23.58±8.04d-old); “Preweaning” (at beginning of the reduction in milk intake; 55.28±10.99d-old); “Postweaning” (69.32±9.84d-old) and when moved to collective pens (“pens”; 137.5±17.95d-old). Plasmatic glucose, fructosamine, lactate, β-hydroxybutyrate; non-esterified-fatty-acids, triglycerides, total-cholesterol, high- and low-density-lipoproteins and urea were assessed with bioanalyzer (Konelab-20;Thermo-Fisher-Scientific, USA).

Results: Some results are summarized in the table. 

Table. Metabolites in Holstein heifers according to the intensity of heat stress suffered during the first 90d of life. 




Most changes in metabolites triggered by heath-stress suffered since arrival at the farm, were observed at postweaning and when moved to collective pens. Metabolites most frequently affected were glucose, triglycerides and HDL. Although changes induced depended on the metabolite, heat stress was associated to reduced levels, excepting urea, which resulted higher in heat-stressed calves.

Conclusions: there was an effect of heat-stress on the metabolism of the rearing Holstein calves. The lipidic profile underwent the greatest changes, with triglycerides and HDL being mostly affected, and the moderated and severed heat stressed calves showing the lowest levels compared to non-heat stressed calves. Therefore, heat-stress suffered during the first 90 days of life was linked to short-and medium-term changes in markers related to the energetic metabolism in rearing Hosltein heifers.

Funding: CDTI-IDI-20200936; P. Carulla’s grant Universitat Politècnica Valencia-PAID-01-20  

Reducción del uso de paramomicina en una explotación de vacuno de carne tras la vacunación frente a Cryptosporidium parvum

laura Elvira Partida1, Pablo Iglesias Santiago2, Marcos Moreno3

(1)-MSD Animal Health (2)-Responsable de Reproducción Bovina. INSAVET- Investigacion y Sanidad Veterinaria. Salamanca (3)-Equipo Técnico MSD Animal Health

Introducción

normal’>La criptosporidiosis afecta principalmente a terneros jóvenes, provocando diarreas graves causantes de mortalidad y reducción del crecimiento de los terneros que sobreviven (hasta 34kg menos a los 6 meses de vida; Shaw y col., 2020). En un estudio realizado mediante encuesta (Carbonell y col., 2024) un 89% de los veterinarios de carne de nuestro país consideraron la criptosporidiosis como un patógeno de gran relevancia, difícil control, y causa de un mayor uso de antimicrobianos.

 

Objetivo

 

Material y métodos

El estudio se realizó en una explotación de carne de genética de la raza Limousin con 48 vacas reproductoras y un macho, situada en Fuentesauco, provincia de Zamora. 

En esta explotación, que vacunaba a las madres frente a rota-corona-E.coli en el último trimestre de gestación. Sin embargo, continuaba teniendo diarreas debido a que presentaba problemas de criptosporidiosis. Para su control, tras confirmar el diagnóstico etiológico en laboratorio en los terneros que comenzaban a presentar cuadro clínico de diarrea se instauraba un tratamiento terapéutico con paromomicina (50gr/día de paromomicina oral durante 5 días) a medida que iban enfermando. 

Tras
lanzarse una nueva vacuna frente a C. parvum (Bovilis Cryptium®, MSD AH) el ganadero se decidió rápidamente a vacunar, así en agosto de 2024 se vacunó un lote de 24 vacas de la siguiente paridera de invierno (dos dosis de 2ml SC con un intervalo de 4 semanas). 

normal’> 

Resultados

normal’>Tras la vacunación de las madres en verano para proteger la paridera de invierno de 2024-25 se observó una drástica reducción de la criptosporidiosis (un solo caso de diarrea débil en los 18 terneros nacidos) y, consecuentemente, del consumo de antibióticos (0 mg vs 8kg de paromomicina de consumo medio anual). Así mismo: 1) No fue necesaria ninguna visita veterinaria para rehidratar terneros afectados por diarrea, lo que era habitual en todas las parideras (35-46% terneros requirieron sueroterapia endovenosa) y 2) El ganadero ahorró numerosas horas de trabajo dedicadas al tratamiento de los terneros enfermos (28 terneros tratados de media /año x un promedio de 75min -15min x 5d- = 35 horas/paridera) y una mayor tranquilidad.

 

Conclusión

Temperatura rectal vs. Ultrasonografía torácica: evaluación de las dos técnicas para el diagnostico precoz del Síndrome Respiratorio Bovino (SRB) en el sistema de recría de mamones

JOAN TUTUSAUS BATLLE1, RAMON ARMENGOL2

(1)-CLÍNICO FREELANCE (2)-UNIVERSITAT DE LLEIDA

Rectal temperature vs. thoracic ultrasonography: evaluation of the two techniques for the early diagnosis of Bovine Respiratori Syndrome in the pre weaned calves fattening units  

Temperatura rectal vs. Ultrasonografía torácica: evaluación de las dos técnicas para el diagnostico precoz del Síndrome Respiratorio Bovino (SRB) en el sistema de recría de mamones

Joan
Tutusaus 1,2
, Lorenzo Fraile 1,3; Ramon Armengol 1,3

1Departamento de Ciencia Animal, ETSEA, Universitat de Lleida, España

2Veterinario clínico libre

3Agrotecnio Research Center, Universitat de Lleida, España 

Introducción

El Síndrome respiratorio bovino (SRB) es la causa principal de morbilidad y mortalidad en la industria de recría de mamones y su detección temprana continúa siendo un reto. La inspección visual tiene una sensibilidad baja y es un método subjetivo que solo permite detectar a los enfermos clínicos. Sin embargo los protocolos basados en la toma de temperatura rectal y la ultrasonografía torácica (TUS, por sus siglas en inglés), se han considerado como técnicas precisas para diagnosticar los animales subclínicos. 

El objetivo del presente trabajo ha sido comparar temperatura rectal y TUS, como métodos de diagnostico precoz del SRB en un sistema de mamonera comercial

 

Material y métodos

Se analizaron 1148 terneros mamones machos recriados en una mamonera comercial en el Noreste de España (Lleida) y entrados en lotes des del 24 de noviembre de 2023 al 5 de noviembre de 2024. Los animales eran de raza frisona y sus cruces de 1-1,5 meses de edad y pesos de entre 40 y 80 kg. Los paises de orígen fueron Francia, Irlanda, República Checa, Alemania y Bélgica.

A los terneros se les tomó la temperatura rectal a la entrada (dia 1±3) y 21 ±3 días más tarde. Se consideró fiebre a partir de 39,7º C y fiebre alta a partir de los 40º C. De forma simultania se realizó TUS. La puntuación utilizada para la evaluación ecográfica fue la que propusieron Buczinski et al. modificada: 1 para animales sin lesiones, 2 para el parénquima pulmonar que presentaba líneas B, 3 para las áreas de consolidación de ≥ 3-6 cm de profundidad y 4 cuando las lesiones superaban los 6 cm. Las puntuaciones 1 y 2 se agruparon dentro de una misma categoría, grado 2. Los animales con temperaturas inferiores a 39,7ºC y/o grado 2 a la TUS se les consideró sanos, sin necesidad de tratamiento.

La toma de temperaturas y las ecografías siempre se sealizaron con los mismos dispositivos y el mismo veterinario. Se utilizaron un termómetro digital modelo GLA M900 (GLA Agricultural Electronics San Luis Obispo, CA 93401-7331, USA) y un ecógrafo portátil para reproducción bovina con un transductor lineal de 7.5 MHZ (Easy-scan BCF Technology Ltd. Livingston, UK).

El origen, país de llegada, mes y peso a la entrada del engorde se recopiló de todos los animales examinados. Los datos obtenidos en granja se analizaron estadisticamente con un sistema SAS V.9.1.3 (SAS Institute Inc, Cary, NC, USA). Tomando la ecografía como técnica de referencia se realizaron varios análisis de contingencia emparejando la ecografia a dia 1±3 con la temperatura (39,7ºC y 40ºC) en el mismo periodo y se repitió el analisis de las exploraciones ecograficas realizadas 21±3 dias más tarde para los 2 puntos de corte de la temperatura del mismo periodo.

 

Resultados

El peso medio a la entrada de los terneros fue de 57 kg. A la entrada se diagnosticaron 330 terneros con fiebre (217 con 39,7ºC y 113 con 40ºC) y se detectaron 310 con lesión pulmonar (254 y 56 de grado 3 y 4, respectivamente). A las 3 semanas, fueron 146 los terneros febriles (98 con 39,7ºC y 48 con 40ºC) y 515 los animales con lesión pulmonar (366 y 149 de grado 3 y 4, respectivamente). Tomando la TUS a dia 1±3 como la técnica de referencia, para la temperatura a la entrada se calculó una sensibilidad del 42,6% y 23,2% (criterio de fiebre a 39,7ºC y 40ºC, respectivamente). Cuando se consideró la TUS a dia 21±3 como técnica de referencia, la sensibilidad de la temperatura tomada en el mismo momento fué del 15,3% y 7,4% (criterio de fiebre a 39,7ºC y 40ºC, respectivamente). 

 

Conclusión

No hay correlación positiva entre fiebre y presencia de lesiones pulmonares. En igualdad de condiciones, la TUS se presenta como un método  de mayor sensibilidad que la temperatura rectal para la detección precoz del SRB en los cebaderos de mamones.  

 

Bibliografía

=     Loneragan G. H., Dargatz D. A., Morley P. S., and Smith M. A. Trends in mortality ratios among cattle in US feedlots. J. Am. Vet. Med. Assoc. 2001; 219:1122–1127.

 OlliOllivett TL, Buczinski S. On-Farm Use of Ultrasonography for Bovine Respiratory Disease. Vet Clin North Am Food Anim Pract. 2016; Mar;32(1):19-35. 

=     Adams EA, Buczinski S. Short communication: Ultrasonographic assessment of lung consolidation postweaning and survival to the first lactation in dairy heifers. J Dairy Sci. 2016; Feb;99(2):1465-1470.


 

Predicción del índice de estrés térmico e impacto en la producción en tiempo real mediante la plataforma digital NEIKER-kABE

Eduardo Rosa1, David de Gracia2, Laura Rincon1, Pilar Merino1

(1)-NEIKER (2)-UPV-EHU

Es conocido el impacto de las variables ambientales sobre el
bienestar y los parámetros productivos del ganado. Uno de los indicadores
empleados para evaluar su efecto es el índice de estrés térmico (THI), que
correlaciona temperatura y humedad ambiental con las respuestas fisiológicas de
los animales. El incremento del THI se asocia directamente con reducciones
en la producción lechera y alteraciones en la calidad de la leche,
repercutiendo económicamente a las granjas. Esta problemática se agrava ante el
escenario actual de cambio climático, donde la frecuencia e intensidad de los
eventos de calor extremo muestran una tendencia ascendente y se observa cierta
desestacionalización en la ocurrencia de eventos de estrés. Frente a este
desafío, la digitalización y la ganadería de precisión ofrecen a los
productores una oportunidad para adaptarse y mitigar el impacto del estrés por
calor en los animales.

El objetivo del trabajo fue implementar en la plataforma
digital NEIKER-kABE, la integración automática del THI futuro en base a
metadatos de predicción meteorológica y los modelos de producción de granjas
para permitir a los ganaderos conocer con días de antelación cómo afectará el
estrés térmico a la producción de leche.

Se seleccionaron 3 ganaderías de vacuno de leche
representativas de la producción en el País vasco. Entre 80-120 vacas Holstein estaban
alojadas en naves con ventilación natural equipadas con robot de ordeño y
sistema de ventilación. Se instalaron 6 sensores de temperatura y humedad
inalámbricos distribuidos en cada nave y una estación meteorológica en el
exterior que enviaban datos en tiempo real a la plataforma NEIKER-kABE. Se
calculó el THI tanto exterior como interior de las naves y se analizaron junto
a la producción y temperatura de la leche individualizada por vaca de los años
2023 y 2024. Se modelizó la producción de leche en base a los parámetros
ambientales mediante machine learning. Se utilizó un subconjunto del 85%
de los datos para entrenar el modelo de random forest y evaluarlo en una
configuración de validación cruzada anidada. Una vez optimizado el algoritmo se
utilizó para pronosticar el impacto en la producción de la leche a partir de las
predicciones meteorológicas previstas para la semana próxima.

Los resultados mostraron que las condiciones ambientales
dentro de las naves difieren de las registradas en el exterior, con disminuciones
del THI interior en torno al 10% en momentos de calor. Esto resalta la
necesidad de monitorizar específicamente el microclima de las instalaciones
para calcular el THI con precisión. Además, se observó que el efecto del THI
sobre la producción de leche varía entre individuos y granjas: mientras algunas
vacas mostraron reducciones de hasta el 25% en la producción, otras exhibieron
resistencia térmica, con pérdidas mínimas (<5%). El modelo predictivo logró
una alta precisión (r2=0.79; RMSE=0.23) al estimar las caídas
productivas asociadas al THI para el conjunto de la granja.

En conclusión, la monitorización individualizada de la
producción y calidad de la leche junto a la monitorización ambiental de las
naves permiten mejorar el conocimiento sobre eventos futuros de estrés por
calor y su posible efecto sobre la producción de leche, existiendo covariables
que deben ser consideradas para mejorar la precisión del modelo.

DATOS PRELIMINARES SOBRE UN MODELO DE ANÁLISIS DE IMAGEN PARA PREDECIR EL PORCENTAJE DE GRASA INFILTRADA EN EL LOMO DE BOVINOS DE RAZA WAGYU

Arantxa Echegaray Artajo1, Nicolás Escartín Casas1, Marta Guillén Palacín1, Marta Oliván Nerín1, Irene Fernández1

(1)-Humeco

Introduction

The
prevalence of highly marbled cattle breeds, such as Wagyu, has increased around
the world due to consumer demand for higher-quality beef. The ability to grade
highly marbled carcasses in vivo accurately and consistently, particularly with
quantifying intramuscular fat content remains a challenging task for the Wagyu
beef industry, because of the poor quality ultrasound images caused by the high
subcutaneous and intramuscular fat content. We have previously developed software
for the prediction of the IMF content in beef with less than 6% IMF and now we are
trying to understand and develop a new model for animals with an intramuscular fat
content of 20% or more.

Methods

We evaluate
a group of 24 Wagyu animals, 15 raised in Argentina and 9 raised in Thailand.

The
ultrasonographic images were taken in both countries with an ultrasound scanner
(EXAPAD® model, IMV IMAGING, Angoulême, France) with a multifrequency linear
transducer, configured at 2.5 MHz and 160 mm deep. At least 2 raw files were
taken in a longitudinal plane, parallel to the midline of the animal and
between the 12th and 13th rib.

After a
week, the animals were slaughtered and a piece of this part of the loin was
collected per animal and analyzed by the Soxhlet method to investigate the real
percentage of fat in the sample.

Then we
analyze the histogram, texture and microstructure of the samples to obtain a
prediction of the value of fat of the sample by the analyses of the image using
mathematical methods.

Results
and discussion

As a preliminary
work, the most important steps to develop our prediction were:

The standardization
of the images. Before realising a mathematical analysis it was necessary to standardize
the images. For this, we defined a mathematical parameter (DKL from Drak Lines)
to investigate the level of ultrasound exposition of the longissimus dorsis superior
fascia and we adjusted all images of all animals to a determinate value. Then
we define another parameter named Zonification, related to the non-homogeneity
of grey levels in the image. When an image doesn’t meet the criteria of low
zonification it is discarded.

After that,
we studied the size of fat micro and macrostructures in the muscular tissue and
we determined directly ist percentage of occupation into the area of study. Differently
from the leaner cattle in Wagyu, we saw a progressive increase in the size of
these structures.

After detecting
the size and percentage of these structures, we obtained the median values for
all images in an animal and we compared them with the chemical fat values. The
animals have IMF values ranging from 5,3% to 21%. The preliminary regression
line has an r2 of 0.91 which is pretty encouraging.

  Conclusions

This study
is, to our knowledge, the first reported in vivo evaluation of the carcass
quality of these breeds. The preliminary regression line has an r2 of 0.91 which
is pretty encouraging.  We continue to take
samples to improve our model and validate it in a blind assay.

Desarrollo de una nueva qPCR para estimar la carga bacteriana del complejo Mycobacterium tuberculosis en tejidos animales

Leire Fernández Veiga1, David Sánchez Martel1, María V. Geijo1, Ramón A Juste1, Joseba M. Garrido Urkullu1, Iker Agirregomoskorta Sevilla1

(1)-NEIKER-Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Basque Research and Technology Alliance (BRTA)

La
tuberculosis animal es una enfermedad zoonótica presente en animales domésticos
y silvestres que está causada por bacterias del complejo Mycobacterium
tuberculosis
(CMT), siendo M. bovis y M. caprae las especies
más relevantes en Europa. La enfermedad ejerce un gran impacto económico, tanto
por las pérdidas generadas a causa de la disminución en la productividad y el
incremento de la mortalidad, como por el gasto que conlleva la propia
aplicación de los programas de erradicación obligatorios. El cultivo (e
identificación del aislamiento) ha sido el método oficial para la confirmación
de la infección en animales con pruebas in vivo positivas o en muestras
sospechosas detectadas en el matadero, pero en la actualidad el Programa
Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina también contempla la PCR
directa para tal fin. La gran virtud de la PCR es que ofrece resultados en
pocas horas en comparación con las semanas o incluso meses que requiere el
cultivo. Otra de sus ventajas, es que permite estimar la carga bacteriana (en
forma de equivalentes genómicos o EG) de forma más rápida y menos laboriosa que
el cultivo (en forma de unidades formadoras de colonia o UFC). La
cuantificación de la carga en las muestras no es un requerimiento oficial, pero
proporciona una valiosa información y resulta muy útil en estudios con animales
de experimentación.

En
este trabajo, desarrollamos un ensayo de qPCR que amplifica una secuencia del
sistema regulador devR-devS, específica de los miembros del CMT, para su
cuantificación directa en muestras de tejido. Se trata de una diana de copia
única por bacteria, por lo que la cuantificación es mucho más precisa que
cuando se utilizan secuencias multicopia presentes en número variable
dependiendo de la cepa (como IS6110).
El nuevo ensayo de qPCR
desarrollado fue evaluado mediante varios criterios para determinar su utilidad
como herramienta diagnóstica en tuberculosis animal. Por un lado, evaluamos la
especificidad analítica utilizando un panel de cepas que incluía representantes
del CMT, micobacterias no tuberculosas y otros microorganismos, demostrando ser
específico para CMT con un 100% de inclusividad (todas las CMT positivas) y
exclusividad (todas las de fuera del CMT negativas). Se emplearon curvas
estándar generadas con fragmentos sintéticos de DNA (gBlocks, IDT) que
contienen la secuencia detectada por la qPCR y también con DNA extraído de M.
bovis
BCG Danish para establecer una cuantificación absoluta con un rango
dinámico de entre 10⁶ y 1 copia de gBlocks o genomas de BCG por reacción. La
sensibilidad analítica, calculada como el límite de detección con un 95 % de
confianza (LOD95), fue de 2 copias de gBlocks y de 2 genomas BCG por reacción. Se
analizaron 150 muestras de campo para evaluar el rendimiento del ensayo: 100
muestras negativas de ganado bovino obtenidas en el matadero y 50 muestras
positivas compuestas por tejidos de ganado bovino y caprino previamente
caracterizados. Los resultados del nuevo ensayo se compararon con los obtenidos
mediante una qPCR basada en el gen multicopia IS6110 y el cultivo automático
en BACTEC MGIT 960. Todas las muestras positivas y negativas fueron
correctamente identificadas por la nueva qPCR, mostrando una sensibilidad y
especificidad del 100 %. Para estudiar la correlación entre UFCs y EGs, se
procesaron 224 muestras de tejidos de animales experimentalmente infectados
(ratones, cabras y tejones). Éstas fueron procesadas mediante cultivo (en placa)
de diluciones seriadas para estimar la carga de UFCs y la extracción de DNA y
qPCR devR-devS para estimar la carga de EGs. La correlación de Pearson general
entre los datos de UFC y EG estimados fue de 0,79, variando entre 0,61 y 0,93
según el tejido y la especie animal. También se calculó la concordancia entre
los resultados positivos/negativos obtenidos mediante el cultivo y la qPCR
utilizando el total de muestras analizadas. El coeficiente kappa obtenido fue de
0,82, indicando una muy buena concordancia entre ambos métodos.

En
conclusión, el ensayo de qPCR desarrollado se presenta como una prometedora herramienta
de diagnóstico de la tuberculosis animal, capaz de cuantificar muy rápidamente
la carga bacteriana incluso en muestras con bajos niveles de infección. Su uso puede
ser especialmente útil en la confirmación de animales positivos o sospechosos,
así como en estudios donde estimar la carga bacteriana es esencial (p. ej. ensayos
de vacunación).

Financiación:

Proyectos EFA115/01 INNOTUB II financiado por el Programa
INTERREG-POCTEFA 2021-2027 de la UE y Proyecto PID2022-142939OR-C21 financiado
por MICIU/AEI /10.13039/501100011033 y por FEDER, UE. Leire Fernández obtuvo
una beca del Programa Ikertalent 2021 del Departamento de Desarrollo Económico,
Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco. David Sánchez-Martel obtuvo
una beca PREP2022-000469 financiada por MICIU/AEI /10.13039/501100011033 y por
el FSE+.

Prueba de campo con una nueva herramienta para la prevención de la diarrea causada por Cryptosporidium parvum en una explotación lechera de nuestro país

laura Elvira Partida1, Carlos Carbonell2, Eduardo García Torres3, José Rego González4

(1)-Directora Técnica Rumiantes, MSD Animal Health (2)-Equipo Técnico Rumiantes, MSD Animal Health (3)-Veterinario Clínico, Grazas, Galicia
(4)-Veterinario Clínico, Galicia

La diarrea neonatal (DN) es una
de las principales causas de morbilidad y mortalidad en las terneras antes del
destete (Urie y col., 2018), siendo cuatro los principales agentes implicados: E.coli-k99,
rotavirus, coronavirus y Cryptosporidium parvum.

C. parvum causa diarrea con mortalidad y retraso del crecimiento, y se asocia frecuentemente, a un mayor uso de antimicrobianos en la recría. Una nueva vacuna frente a C. parvum permite lograr una inmunización pasiva temprana de los terneros al ingerir el calostro y leche de transición de las madres vacunadas. Esta vacuna completa la protección vacunal existente para incluir los 4 principales agentes.

Si bien esta nueva vacuna ha demostrado su seguridad y eficacia en estudios preclínicos (Timmermans, 2024) y pruebas de campo realizadas en explotaciones lecheras comerciales de los Países Bajos (Reijnders y col., 2024). En las granjas lecheras de nuestro país, con elevada prevalencia del C. parvum (LopezNovo y col., 2019 y 2025), consideramos de gran interés evaluar el resultado de complementar la vacunación frente a Rota-corona-E.coli con esta nueva vacuna en dos granjas lecheras de Galicia. En esta primera comunicación presentamos los resultados preliminares de la primera granja objeto de seguimiento.

Material y métodos

El estudio se llevó a cabo en una granja lechera española con 350 vacas en ordeño. Se incluyeron 120 vacas gestantes, entre 5-12 semanas preparto, que fueron asignadas de forma ciega y aleatoriamente estratificada en función de su número de parto a dos grupos de estudio: control R (vacunadas con Bovilis Rotavec® Corona) o vacuna R+C (vacunadas con Bovilis Rotavec® Corona y Bovilis Cryptium®). Se dejó de aplicar la metafilaxia con halofuginona (Halocur, MSD AH) en los terneros que fueron naciendo de ambos grupos. Tras el parto, los terneros se separaron de la madre y se alimentaron con al menos 3,5 litros de calostro dentro de las 6 horas postnacimiento. A continuación, los terneros fueron alimentados hasta del quinto día de vida con dos tomas de leche de transición del 2º-6º ordeño que era manejada en pool para cada grupo de estudio.

Para monitorizar la respuesta inmunitaria, se midió la concentración de anticuerpos específicos frente a los cuatro agentes involucrados (BIO K126 Bovine Rotavirus, BIO K295 E. coli
k99, BIO K392 Coronavirus y In house gP40 C. parvum) en el suero, calostro y leche de transición de las vacas, así como en el suero de los terneros entre 1-3 días de edad. Además, en este suero se comprobó el adecuado encalostrado mediante Brix y ELISA IgG. 

Por otro lado, el veterinario, monitorizó la salud de los terneros durante las primeras tres semanas de vida registrando la morbilidad y mortalidad, puntuando la consistencia fecal (McGuirk, 2008). Asimismo, se pesó individualmente al nacimiento y a los 21+3 días de vida. Adicionalmente, en 10 terneros centinelas de cada grupo se tomaron cinco muestras fecales seriadas entre las semanas 1-3 de vida para la cuantificación de la excreción de ooquistes. 

Para el análisis estadístico se ha realizado un primer análisis descriptivo y un análisis de T-student para la comparación de variables continuas entre grupos, usando el sofware estadístico JASP. La significancia estadística se estableció con un valor p<0,05 y la tendencia si p<0,10.

Resultados y discusión

En estos primeros resultados presentamos el seguimiento en granja de 120 madres (3 bajas, 58 control R y 59 vacuna R+C), que encalostraron 105 terneros (52 control R y 53 vacuna R+C). Un primer análisis nos permitió confirmar que no había diferencias en la distribución del número de partos y nivel de encalostrado entre los grupos

A nivel inmunológico, con la primera mitad de las muestras de cada grupo analizadas, el grupo vacunado R+C obtuvo significativamente mayores niveles de anticuerpos específicos frente a gP40 de C. parvum expresados log2 que el control (p<0,01) en el suero
preparto (16,7+1,8 vs 11,1+1,4), calostro (18,1+1,9 vs
12,9+1,5) y suero de los terneros (17,4+1,8 vs 11,2+1,3).

Por otro lado, los terneros del grupo vacunado R+C tendieron a reducir la mortalidad por diarrea (3,7 vs 13,5% respectivamente, p= 0,07) y a  a ganar más peso entre 0-21 días (482,8 vs 400,2 gr/día respectivamente, p=0,06). Paralelamente, los patrones de excreción de ooquistes de C. parvum muestran un retraso en la eliminación, con significativamente menores excreciones en los dos primeros muestreos en el grupo R+C, y una respuesta más rápida a la hora de reducir la excreción; lo que posiblemente se asocie a la menor gravedad del score de diarrea de los terneros. 

En conclusión, el uso conjunto de ambas vacunas logró una protección más completa tanto a nivel inmunológico, con mayor cantidad de anticuerpos específicos frente a gP40; como a nivel de salud digestivo, con tendencia a menor presencia de diarrea grave, mayor ganancia de peso y menor mortalidad. A lo que se sumó una drástica reducción de consumo de antimicrobianos en la recría al dejar de usar halofuginona de forma metafiláctica.

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