Infecciones por piroplasmas en ganado vacuno en pastoreo de la provincia de Ourense
Pablo Diaz Fernandez1, Carlota Fernández González1, Pablo Rodríguez Rodríguez1, Susana Remesar Alonso1, David Fentes Diéguez2, David García Dios1, Néstor Martínez Calabuig1, Ana Saldaña Ruiz1, Gonzalo López Lorenzo1, María Belén Hernández Garabal1, Laura Junquera Vázquez1
(1)-Universidade de Santiago de Compostela (2)-Adsg Macizo Central Ourensán
La piroplasmosis bovina es una enfermedad parasitaria transmitida por garrapatas y causada por protozoos de los géneros Babesia y Theileria. Aunque estas infecciones son generalmente subclínicas, algunas especies pueden causar cuadros clínicos asociados a notables mermas productivas. Tras la fase aguda, muchos animales se recuperan, permaneciendo infectados subclínicamente durante largos períodos, contribuyendo a la persistencia y transmisión del protozoo en el rebaño. Las granjas de vacuno de la provincia de Ourense se caracterizan por una elevada interacción entre el ganado, el medio natural y los vectores artrópodos, lo que favorece la transmisión de enfermedades vectoriales. Como la información disponible sobre piroplasmosis bovina en Galicia es muy limitada, se recogieron 214 muestras de sangre procedentes de 11 rebaños localizados en los municipios de Castro Caldelas, Chandrexa de Queixa, Montederramo y A Pobra de Trives. La selección de las explotaciones se realizó intentando abarcar la mayor parte del territorio, incluyendo rebaños con historial de sospechas clínicas de estas parasitosis. Las granjas fueron fundamentalmente pequeñas (10-50 reproductoras) y de orientación cárnica, predominando las semi-extensivas (81,8%) sobre las extensivas (18,2%). El número de animales muestreados por explotación se calculó considerando un nivel de confianza del 95 %, una precisión del 90% y una prevalencia esperada del 50%, seleccionándose los individuos aleatoriamente; ningún animal presentaba signos de enfermedad. La edad de los animales muestreados osciló entre los 6 meses y los 19 años, predominando adultos de entre 2 y 8 años (53,3%). Las muestras de cada explotación se agruparon en pooles integrados por sangre de 4-5 animales, considerando su edad. La presencia de piroplasmas se detectó en 44 pooles mediante una PCR del gen 18S ARNr de Babesia y Theileria. La identificación específica se realizó mediante el análisis de las secuencias. La prevalencia individual se estimó mediante el índice mínimo de infección (MIR), que asume que cada pool positivo contiene un único animal positivo. Se detectó ADN de piroplasmas en el 13,6 % de los pooles analizados, procedentes de 3 de las 11 explotaciones. La prevalencia individual fue muy baja, con un MIR del 2,8 %; estos resultados pueden deberse al empleo de pooles. Aunque este procedimiento es económico y muy útil cuando se desconoce la prevalencia y distribución del agente, puede infravalorar el porcentaje real de infección. Además, al analizar varios bovinos conjuntamente, se emplea un menor volumen de sangre de cada animal, que podría repercutir negativamente en la detección de portadores con baja parasitemia. El MIR subestima la prevalencia real cando la proporción de animales positivos dentro de los rebaños es elevada; el hecho de que las explotaciones positivas presentasen porcentajes de pooles positivos superiores al 40% sugiere que la prevalencia individual real es mayor a la estimada.
La identificación molecular reveló la presencia de T. orientalis en cinco pooles pertenecientes a dos explotaciones, y de B. divergens en un único pool de una tercera explotación, representando la primera cita de estas dos especies en bovinos de Galicia. No se detectaron coinfecciones. Aunque el valor del MIR fue bajo para T. orientalis, se detectó en más del 50% de los pooles de las granjas positivas, sugiriendo una elevada prevalencia intrarrebaño. Su presencia está ligada a la presencia de sus vectores, garrapatas del género Haemaphysalis cuya presencia en Galicia es minoritaria en comparación con otras especies de garrapatas. Esta baja abundancia podría explicar la reducida presencia de T. orientalis en el ganado bovino de Ourense. En los rebaños positivos, el veterinario indicó no haber observado animales con signos compatibles con piroplasmosis, lo que concuerda con el hecho de que esta especie es poco patógena y asociada a infecciones subclínicas o cuadros leves, con numerosos portadores crónicos asintomáticos. Por el contrario, en la explotación donde se detectó B. divergens, el veterinario refirió la aparición recurrente de animales con clínica compatible con babesiosis bovina. La detección puntual de B. divergens coincide con el patrón descrito en vacuno de España, donde las prevalencias no superaron el 3% y contrasta con la abundancia de su principal vector, I. ricinus, en la zona de estudio. Esto no implica necesariamente una baja circulación, pues la parasitemia en animales crónicos puede ser baja y fluctuante, favoreciendo la aparición de falsos negativos. Nuestros resultados son epidemiológicamente significativos, pues la presencia de portadores constituye una fuente de infección para animales susceptibles y, potencialmente, un riesgo para la salud pública, ya que esta especie es zoonósica.
Los resultados obtenidos revelan una baja circulación de piroplasmas en los bovinos del interior de Ourense, pero también sugieren la presencia de portadores con bajas parasitemias. Para reducir el riesgo de piroplasmosis en animales y en personas se deben optimizar las estrategias de prevención y control, centradas especialmente en el vector, incluyendo la administración de acaricidas especialmente en los periodos de mayor actividad de garrapatas, rotación de pastos y limpieza de zonas de maleza donde prospera el vector.