Resolución de una laceración profunda en el extremo distal del pezón previo al secado en una vaca Holstein.

Coral Melchor González Melchor González1

(1)-Veterinaria clínica de bovino

Introducción

La ubre y los pezones son susceptibles de sufrir diferentes lesiones traumáticas debido a su conformación y localización anatómica, en especial laceraciones. Estas se producen a menudo y, en casos graves, pueden llevar a la pérdida del cuarterón, la ubre e incluso el animal, dando lugar a elevadas pérdidas económicas (Abd-El-Hady, 2015; Hendrickson et al., 2007).

El pezón es la parte más distal de la ubre, a través de la cual se produce la eyección láctea. La leche pasa desde la cisterna glandular, o seno de la glándula, a la cisterna del pezón a través de un pliegue mucoso, y posteriormente sale de la ubre a través del esfínter del pezón pasando por el conducto papilar (König & Liebich, 2020).

Descripción del caso

Vaca Holstein de 6ª lactación con una gestación de alrededor de 240 días, que iba a iniciar el secado esa misma semana. Tuvo un accidente durante la salida de la sala de ordeño, cayendo parcialmente al foso de esta, y provocando así una laceración transversal profunda del pezón del cuarterón delantero derecho, a unos 3 cm del extremo distal, cortando así la cisterna del pezón.

Procedimiento

Se inmoviliza el animal en estación, y se realiza la sedación mediante el uso de xilacina (20 mg/ml) vía intramuscular, para así valorar y limpiar la lesión. Tras desinfectar con povidona yodada, se administra anestesia local con procaína (20mg/ml) utilizando una aguja de 25G en la base del pezón alrededor de la circunferencia de este (Hendrickson et al., 2007). Tras esto, se sutura la laceración con una hebra de ácido poliglicólico absorbible del número 3-4 con una aguja de 1/2 traumática en un patrón de puntos simples, intentando dejar como máximo de 3 a 5 mm de separación entre cada punto, y sin atravesar la mucosa para no llegar a la cisterna del pezón. Posteriormente se comprueba si hay fugas de leche por algún orificio que haya podido quedar. Para terminar, se administra una cánula intramamaria de bencilpenicilina procaína monohidrato (600 mg) y, se coloca una cánula mamaria de 5 cm con tapón para mantener abierta la cisterna del pezón. Se aplica además un antiinflamatorio no esteroideo por vía intramuscular, ketoprofeno (150 mg/ml), para reducir la inflamación y el dolor.

Tratamiento postquirúrgico

Se pautó la limpieza y desinfección dos veces al día de la herida durante los 5 días posteriores. Se instauró un tratamiento con antibioterapia que consistió en 1 cánula de bencilpenicilina procaína monohidrato (600 mg) a las 12 horas de la primera, después de la cual se colocó una nueva cánula intramamaria con tapón para mantener abierta la cisterna del pezón; 12 horas después de la segunda cánula, se aplica un secado compuesto por penetamato iohidrato y framitecina (100 mg) y bencipenicilina benetamina (280 mg), y un tapón intramamario (bismuto 2,6 g) para evitar infecciones durante el secado. Además de bencilpenicilina procaína (200 mg) con dihidroestreptomicina (250 mg) intramuscular durante 3 días.

La idea de mantener las primeras 24 horas la cánula intramamaria con tapón y el uso de las cánulas de bencilpenicilina cada 12 horas, es para poder vaciar el cuarterón sin el uso de la ordeñadora y mantener abierta la cisterna del pezón, evitando así posibles estenosis, además de prevenir infecciones en las primeras 24 horas.

Evolución

Durante el periodo seco, se fueron haciendo chequeos periódicos para ver la evolución del pezón y comprobar el estado de la ubre. La laceración evolucionaba favorablemente, sin infecciones y sin canales secundarios visibles. Para el momento del parto, las suturas ya se habían reabsorbido y la laceración estaba completamente curada.

Durante el primer ordeño se observó una pequeña fuga en un extremo de la cicatriz, pero no supuso ningún problema a la hora de colocar la pezonera ni el ordeño. En las semanas posteriores se fue observando la evolución de la ubre para comprobar que no había infecciones ni otros problemas. 

Actualmente, a pesar de que existe ese pequeño canal que evacua algo de leche cuando la ubre esta muy llena, los ordeños se llevan a cabo sin ningún problema, la ubre es totalmente funcional y no ha sufrido ningún tipo de infección.

Referencias

Hendrickson, D. A., McIlwraith, C. W., & Turner, A. S. (2007). Techniques in large animal surgery (3rd ed.). Wiley-Blackwell

König, H. E., & Liebich, H.-G. (Eds.). (2020). Veterinary anatomy of domestic animals: Textbook and colour atlas (7th ed.). Thieme.

Abd-El-Hady, A. A. A. (2015). Clinical observations on some surgical udder and teat affections in cattle and buffaloes. Scholars Journal of Agriculture and Veterinary Sciences2(4A), 270-281.

Impacto de la exposición al virus de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica sobre la producción de leche en brotes durante la emergencia sanitaria

María Belén Hernández Garabal1, Laura Junquera1, Gonzalo López-Lorenzo1, Ana Saldaña1, Carlota Fernández-González1, Néstor Martínez-Calabuig1, David García-Dios1, Rosario Panadero1, Alberto Prieto1, Gonzalo Fernández1, José Manuel Díaz-Cao1

(1)-Universidad de Santiago de Compostela

La enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE) es una enfermedad vírica emergente transmitida por vectores del género Culicoides. El primer brote en Europa apareció en 2022 asociado al serotipo EHE-8 (1), extendiéndose rápidamente al sur de España, y posteriormente al resto de España, Portugal y Francia (2). La difusión en España fue muy rápida: en Galicia, la EHE se detectó en septiembre de 2023 y, dos temporadas después se expandió por todo el territorio afectando a más de 5384 animales en 2024 (3), alcanzando prevalencias de explotación e intrarrebaño, en algunos casos de hasta el 81,65 % y el 87,82 %, respectivamente; y acompañándose de abundantes problemas clínicos (4).

La significancia clínica de infección en vacuno ha aumentado en las últimas décadas (5). No obstante, los resultados sobre el impacto clínico y productivo son muy limitados, y las consecuencias económicas de un brote de EHE han sido poco estudiadas y cuantificadas. Teniendo en cuenta esto, el objetivo del presente estudio fue cuantificar las pérdidas en la producción de leche asociadas a los brotes de EHE en bovino lechero de Galicia.

Se contactó con veterinarios colaboradores de granjas de vacuno lechero (Holstein-Friesian) para detectar explotaciones con brotes de EHE en Lugo en agosto 2024 y con presencia del virus confirmada por los Servicios Veterinarios Oficiales. En total se seleccionaron cuatro explotaciones con robot de ordeño para registrar la producción lechera. Las granjas seleccionadas pertenecían a municipios negativos en la temporada previa de 2023 y declarados positivos en agosto de 2024 (2). En estas explotaciones se realizó un muestreo para estimar la seroprevalencia según la fórmula recomendada por Thrusfield & Christley (6) (seroprevalencia esperada del 50 %; precisión absoluta del 15 %). Se tomaron muestras de sangre aleatoriamente y se analizaron mediante ELISA comercial para la detección de anticuerpos frente al virus.

Para cada explotación, se registró el mes de inicio del brote, y los días en lactación, número de lactación y producción lechera registrada por el robot de ordeño durante el mes de inicio del brote. Para estudiar la relación entre la producción lechera y la exposición al virus se utilizó una regresión lineal mixta, con la producción media mensual por animal como variable dependiente, la seropositividad, los días en lactación y el número de lactaciones como variables independientes, y la granja como efecto aleatorio. Las pérdidas económicas asociadas se estimaron utilizando como referencia el precio de la leche en Galicia en el mes del brote (agosto de 2024) (7).

Se analizaron 132 animales (seroprevalencia del 23 %; seroprevalencia intrarrebaño:  10,0 % – 53,8 %). Aunque en nuestro estudio no se analizó la inmunidad del rebaño previa al brote, considerando que los municipios eran libres de EHE hasta 2024 es asumible que la circulación y exposición al virus era reciente. Los animales seropositivos presentaron una producción de leche media 4,9 (± 4) kilogramos menor que los que no estuvieron expuestos (p-valor = 0,016), tras controlar por el número de lactaciones y los días en lactación. Los estudios que analizan el impacto en la producción de leche de EHE son escasos: uno fue realizado en el brote de Israel en 2006 (8) y otro en España en 2023 (9). Nuestros resultados son consistentes con ambos trabajos, que también observaron una reducción de entre 1,7 y 4,8 kg de leche/día dependiendo de la severidad de los signos clínicos presentados por el animal (9). Teniendo en cuenta el precio de la leche en Galicia en el mes de los brotes (44,79 €/100 kg), las pérdidas por explotación se estiman en aproximadamente 2,20 €/vaca/día, alrededor de 67,10 €/vaca en el conjunto del mes del brote. Teniendo en cuenta la alta prevalencia que la enfermedad puede llegar a presentar en algunas granjas, el impacto en el sector lechero puede ser considerable durante un brote.

En conclusión, un brote por EHE puede acarrear una pérdida económica considerable por reducción de la producción lechera. Estas pérdidas deberían sumarse a las derivadas de otras condiciones asociadas a la enfermedad (sacrificio involuntario, gastos terapéuticos, etc.). Por tanto, en granjas con amplia exposición al virus un brote puede tener un impacto significativo. 

1. Lorusso, A. et al., 2023. Emerg Infect Dis, 29(5), 1063–1065. https://doi.org/10.3201/eid2905.221773

2. RASVE, 2026. https://servicio.mapa.gob.es/rasve/Publico/Publico/BuscadorFocos.aspx

3. Xunta de Galicia, 2026. Consellería do Medio Rural. https://mediorural.xunta.gal/es/recursos/noticias/la-xunta-declara-un-nuevo-foco-de-enfermedad-hemorragica-epizootica-en-una-1

4. Díaz-Cao, J.M. et al., 2025. Transbound Emerg Dis, 2025(1), 7808243. https://doi.org/10.1155/tbed/7808243

5. Jiménez-Cabello, L. et al., 2023. Microorganisms, 11(5), 1339. https://doi.org/10.3390/microorganisms11051339

6. Thrusfield, M. & Christley, R., 2018. Veterinary Epidemiology. 4th ed. Wiley-Blackwell.

7. FOGGA, 2026. Precios y Entregas de Leche. Fondo Gallego de Garantía Agraria. https://fogga.xunta.gal/es/sector-lacteo/observatorio-del-sector-lacteo/precios-y-entregas-de-leche

8. Kedmi, M. et al., 2010. J Dairy Sci, 93(6), 2486–2495. https://doi.org/10.3168/jds.2009-2850

9. González-Recio, O. et al., 2025. J Dairy Sci , 108(4), 3850–3857. https://doi.org/10.3168/jds.2024-25520  

Causas de Eliminación en Explotaciones Lecheras del Municipio de Barcelos (Norte de Portugal)

Cátia Lemos1, Luís Ángel Quintela2, Renato Barrionuevo3, Adriana Pereira4, Joaquim Oliveira Lima Cerqueira5

(1)-a Departamento de Patología Animal. Universidad de Santiago de Compostela. Lugo. España. (2)-Departamento de Patología Animal. Universidad de Santiago de Compostela, Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural (IBADER) (3)-Departamento de Patología Animal. Universidad de Santiago de Compostela
(4)-Asociación Nacional para la Mejora del Ganado Bovino Lechero (ANABLE) (5)-Departamento de Ciencia Animal. Instituto Politécnico de Viana do Castelo, Centro de Investigación y Desarrollo para Sistemas Agroalimentarios y Sostenibilidad (CISAS), Centro de Investigación en Ciencia Animal y Medicina Veterinaria y Laboratorio Asociado para la Ciencia Animal y la Medicina Veterinaria (AL4AnimalS).

La longevidad productiva de las vacas lecheras constituye un indicador clave de la eficiencia económica, del bienestar animal y de la sostenibilidad de los sistemas de producción. Sin embargo, la eliminación precoz de animales continúa siendo frecuente en sistemas lecheros intensivos, generando costes asociados a la recría de novillas de reemplazo y reduciendo la duración de la vida productiva (Motus & Niine, 2022; Cortez de Sousa et al., 2023; Matjila et al., 2025).

Además de sus implicaciones económicas y sanitarias, la longevidad productiva también influye en la sostenibilidad ambiental de los sistemas lecheros. La eliminación precoz aumenta la necesidad de recría de novillas de reemplazo y la proporción de animales no productivos dentro del sistema, lo que puede incrementar la intensidad de emisiones de metano entérico por unidad de leche producida. Por el contrario, una mayor longevidad productiva contribuye a reducir dicha intensidad al disminuir la proporción de animales jóvenes que emiten metano sin contribuir plenamente a la producción láctea (Vellinga et al., 2019).

Problemas reproductivos, mamitis, claudicación y disminución de la producción de leche se describen habitualmente como las principales causas de salida del rebaño (Matjila et al., 2025). En sistemas intensivos, tasas de eliminación cercanas al 20% se consideran aceptables; sin embargo, cuando se asocian a edades precoces reflejan una reducción de la longevidad productiva y un mayor peso de las eliminaciones involuntarias (De Vries, 2013).

El objetivo de este estudio fue cuantificar las causas de eliminación en explotaciones lecheras intensivas del municipio de Barcelos (Norte de Portugal), estimar la edad media al descarte y evaluar la variabilidad entre explotaciones, considerando las posibles implicaciones de la longevidad productiva en la sostenibilidad ambiental de los sistemas lecheros.

La recogida de datos se realizó entre 2022 y 2023 mediante un cuestionario específico para el registro continuo de eliminaciones en cada explotación. Se incluyeron nueve explotaciones lecheras con sistema de producción intensivo y vacas de raza Holstein-Friesian, con un efectivo total de 843 animales. Se registraron todas las eliminaciones ocurridas durante el período de estudio, incluyendo la causa principal de descarte y la edad del animal en el momento de la salida del rebaño.

La tasa anual de eliminación se calculó como el número de vacas eliminadas dividido por el efectivo medio durante el período de observación, expresándose en porcentaje. Este indicador, ampliamente utilizado en estudios de campo, puede verse influido por variaciones en el tamaño del rebaño durante el período de estudio y debe interpretarse como una estimación aproximada de la dinámica anual de eliminación.

Durante el período 2022–2023 se registraron 285 eliminaciones en las nueve explotaciones estudiadas, con una tasa anual de eliminación del 16,9%. La claudicación fue la principal causa de eliminación (29,1%), seguida de problemas reproductivos (17,2%), disminución de la producción de leche (11,6%) y mamitis (10,5%). Las causas asociadas a la edad o clasificadas como indeterminadas representaron el 10,2% de los casos. Otras causas presentaron menor peso relativo, incluyendo patologías respiratorias (5,6%), trastornos metabólicos (5,3%) y accidentes (4,2%).

La edad media al descarte mostró una elevada variabilidad entre explotaciones, oscilando entre 2,6 y 6,3 años. La edad media global fue de 4,1 años (n = 285), lo que sugiere que una proporción relevante de animales abandona el sistema productivo en fases tempranas de su vida útil.

Se observó una marcada variabilidad entre explotaciones tanto en la edad media al descarte como en el perfil de causas de eliminación, lo que sugiere una influencia relevante de factores de manejo, condiciones de alojamiento y gestión sanitaria del rebaño.

La elevada proporción de eliminaciones por claudicación confirma el importante impacto de los problemas locomotores en la longevidad productiva de las vacas lecheras (Booth et al., 2004). La mejora de la salud locomotora podría contribuir a aumentar la longevidad productiva, reducir la necesidad de recría de animales de reemplazo y disminuir indirectamente la intensidad de emisiones de metano entérico por unidad de leche producida.

En consecuencia, la implementación de estrategias preventivas centradas en la salud locomotora puede contribuir a aumentar la longevidad productiva, mejorar la eficiencia del sistema y reforzar la sostenibilidad ambiental de los sistemas lecheros intensivos.

Referencias bibliográficas:

Booth, C. J., et al. (2004). Effect of lameness on culling in dairy cows. Journal of Dairy Science, 87.

Cortez de Sousa, J., et al. (2023). Productive longevity and culling patterns in dairy cattle. Journal of Dairy Science, 106.

De Vries, A. (2013). Economic value of longevity in dairy cattle. Journal of Dairy Science, 96.

Matjila, T., et al. (2025). Causes and risk factors for culling in intensive dairy systems. Preventive Veterinary Medicine, 224.

Motus, K., & Niine, T. (2022). Limitations of single-cause recording in dairy cow culling. Animal, 16.

Vellinga, T. V., et al. (2019). Environmental efficiency of dairy cattle production systems. Animal, 13. 

Seguimiento de la vacunación frente a criptosporidiosis en vacuno de carne: impacto sobre la salud, consumo de paromomicina y crecimiento de los terneros

laura Elvira Partida1, Pablo Iglesias Santiago2, Marcos Moreno3

(1)-MSD AH (2)-Responsable de Reproducción Bovina. INSAVET- Investigacion y Sanidad Veterinaria. Salamanca (3)-Equipo Técnico Rumiantes, MSD Animal Health

Introducción

La criptosporidiosis neonatal es una causa relevante de diarrea, pérdidas económicas y uso de antimicrobianos en explotaciones de vacuno de carne (1). Tradicionalmente, el control se ha basado en tratamientos antimicrobianos terapéuticos o metafilácticos de los terneros nacidos. Recientemente, la vacunación de las vacas preparto frente a Cryptosporidium parvum se ha propuesto como una alternativa más sostenible (2). Sin embargo, aún contamos con escasos estudios de seguimiento a medio plazo en condiciones de campo.

Objetivos

El objetivo de estudio fue evaluar el impacto a medio plazo de la vacunación frente a C. parvum en una explotación de vacuno de carne sobre la salud neonatal, el uso de paromomicina y el crecimiento posterior de los terneros.

Material y métodos

El estudio se realizó en una explotación de carne de genética de la raza Limousin con 48 vacas reproductoras y un macho ubicada en Zamora que padecía una elevada prevalencia de criptosporidiosis que había sido confirmada en el laboratorio.

Para el estudio longitudinal de seguimiento, se compararon los resultados de esta explotación en dos periodos: 1) Periodo prevacunación: parideras de primavera e invierno de 2022, 2023 y primavera de 2024, durante las cuales el control de la criptosporidiosis se basaba en tratamiento terapéutico con paromomicina (50 g/día de paromomicina oral durante 5 días) a medida que iban enfermando; 2) Periodo tras vacunación: tres parideras consecutivas con vacas vacunadas frente a C. parvum: invierno de 2024 (1ª paridera vacunada), primavera e invierno de 2025.

Para el análisis comparativo, se compararon los resultados sanitarios de ambos periodos: nacimientos, tratamientos por diarrea neonatal y bajas asociadas a diarrea. Además, se evaluó el crecimiento a través de las pesadas individuales de los terneros al nacimiento, a los 120 y a los 210 días de vida, realizándose el análisis estadístico con Jasp 0.13.1.

Resultados

Durante el periodo prevacunación, la criptosporidiosis neonatal fue un problema recurrente, con diagnóstico de diarrea neonatal por criptosporidios en un elevado porcentaje de terneros, lo que conllevó el tratamiento de entre el 81-100% de los terneros nacidos en cada paridera. La explotación mostraba una dependencia alta de este antimicrobiano para el control de la enfermedad.

Posteriormente, siendo el único cambio de manejo realizado entre uno y otro periodo la ampliación del plan vacunal, incluyendo la vacunación frente a criptosporidiosis. En las tres parideras vacunadas, tan solo 2 de los 60 terneros nacidos (3,3%) necesitaron ser tratados por criptosporidiosis, y no se produjo ninguna baja. La vacunación de las vacas frente a C. parvum fue una herramienta que ayudó, por tanto, a reducir el uso de paromomicina de forma drástica y mantenida, sin comprometer el control clínico de la criptosporidiosis. Además, los terneros nacidos en las parideras vacunadas presentaron mayores pesos vivos: tanto a los 120 días como a los 210 días. El peso a 210 días (P210) fue superior en vacunados (329,6±33,9 kg) respecto a controles (312,3±38,4 kg), con una diferencia media de +17,3 kg (t de Welch: p=0,032; Mann–Whitney: p=0,028).

La mejor ganancia de peso podría deberse principalmente a que los anticuerpos frente a Gp40 de C. parvum presentes en la luz intestinal de los terneros de madres vacunadas, a fin de evitar que los terneros presenten síntomas de criptosporidiosis, van a reducir la entrada y multiplicación de los criptosporidios en los enterocitos, lo que además de mejorar la salud intestinal, se traducirá también en una menor destrucción de los mismos y un impacto positivo sobre la absorción de nutrientes en la luz intestinal (1 y 2).

Los resultados del seguimiento apuntan a que la mejora sanitaria obtenida a partir de la vacunación se acompaña también de un mejor crecimiento, lo que supone un impacto positivo en el control de la criptosporidiosis tanto en el corto como en el medio-largo plazo.

Conclusiones

Los resultados de seguimiento de esta explotación respaldan la vacunación preparto de las vacas de carne frente a C. parvum como una alternativa eficaz y sostenible al uso sistemático de paromomicina para el control de la criptosporidiosis neonatal, siendo una herramienta práctica que ayudó a mejorar la salud y el peso a destete de los terneros; al tiempo que permitió alcanzar el objetivo de reducción del uso de antimicrobianos en la explotación.

1- Shaw et al., 2020. Doi: https://doi.org/10.1016/j.ijpara.2020.03.002

2- Timmermans et al., 2024. Doi: https://doi.org/10.1016/j.vetvac.2024.100054

Prevalencia de endometritis en vacas de matadero en el noroeste de España: evaluación macroscópica y citológica

Antía Acción1, Jacobo Álvarez2, Renato Barrionuevo3, Juan José Becerra2, Ana Isabel Peña3, Luis Ángel Quintela2, Uxía Yáñez3

(1)-1 Unidad de Reproducción y Obstetricia, Departamento de Patología Animal, Facultad de Veterinaria, Universidade de Santiago de Compostela, Avda. Carballo Calero s/n, 27002 Lugo, Spain; 2 Instituto de (2)-1 Unidad de Reproducción y Obstetricia, Departamento de Patología Animal, Facultad de Veterinaria, Universidade de Santiago de Compostela, Avda. Carballo Calero s/n, 27002 Lugo, Spain; 2 Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural (IBADER), Universidade de Santiago de Compostela, Lug (3)-1 Unidad de Reproducción y Obstetricia, Departamento de Patología Animal, Facultad de Veterinaria, Universidade de Santiago de Compostela, Avda. Carballo Calero s/n, 27002 Lugo, Spain;

Las enfermedades uterinas postparto son alteraciones reproductivas frecuentes en el ganado vacuno y tienen un impacto negativo sobre la eficiencia productiva y el bienestar animal (Quintela et al., 2017). Generalmente, las vacas son capaces de restaurar la microbiota uterina durante las primeras cinco semanas tras el parto; sin embargo, la persistencia de una disbiosis puede provocar inflamación endometrial prolongada y retraso en la reanudación de la actividad ovárica (Tobolski et al., 2025).

La endometritis, definida como inflamación del endometrio, puede presentarse en diversas formas. La forma clínica se caracteriza por la presencia de exudado purulento o mucopurulento detectable mediante exploración (LeBlanc et al., 2002). Por otra parte, la endometritis citológica, en la que la citología endometrial muestra un porcentaje elevado de neutrófilos polimorfonucleares (PMN) (>e;15 %, >30 días postparto), indica inflamación persistente (Kasimanickam et al., 2004; Sheldon et al., 2006). Estas alteraciones disminuyen las tasas de concepción, alargan los intervalos entre partos, incrementan el número de servicios por gestación y, en última instancia, pueden derivar en descarte económico de los animales (Tobolski et al., 2025).

Desde la perspectiva productiva, estas consecuencias se traducen en pérdidas económicas significativas, asociadas a días abiertos prolongados, mayor gasto veterinario, reducción de la producción de leche e incremento de la tasa de eliminación (Barrio et al., 2015). Diversos estudios han demostrado que la endometritis incrementa el riesgo de descarte. Dubuc y Denis-Robichaud (2017) describieron una mayor proporción de vacas eliminadas antes de los 60 días en leche entre aquellas diagnosticadas con endometritis clínica (17,8 %) frente a vacas sanas (9,2 %). Resultados similares obtuvieron Valdmann et al. (2022), que describieron una tasa de eliminación del 65 % en vacas con endometritis clínica frente a 7,4 % en sanas. En base a estos hallazgos, el objetivo de este trabajo ha sido determinar la prevalencia de endometritis en vacas de descarte y evaluar su asociación con la fase del ciclo estral.

En este estudio se analizaron 212 aparatos reproductores completos procedentes de dos mataderos de la provincia de Lugo. Los aparatos reproductores fueron evaluados macroscópicamente y clasificados según los hallazgos macroscópicos y citológicos. Se establecieron tres grupos: el Grupo 1 incluyó úteros sin alteraciones macroscópicas evidentes, pero con endometritis citológica, definida por un porcentaje de PMN superior al 5 % en la citología endometrial realizada en la parte media del cuerno uterino mediante la técnica de “cytobrush”. El Grupo 2 estuvo constituido por aparatos reproductores con contenido uterino anormal compatible con endometritis clínica, pero con un porcentaje de PMN inferior al 5 %. El Grupo 3 incluyó aquellos aparatos reproductores sin alteraciones macroscópicas ni citológicas, considerados sanos. También se clasificaron en base a su estado reproductivo, definiendo fase lútea cuando existía un cuerpo lúteo y fase folicular cuando los ovarios presentaban un folículo dominante (>1cm) en ausencia de cuerpo lúteo. La asociación entre el tipo de endometritis y el estado reproductivo se analizó mediante la prueba de chi-cuadrado, considerando significación estadística cuando p < 0,05 y tendencia cuando p < 0,10.

De los 212 aparatos reproductores evaluados, 163 (76,9 %) fueron clasificados como sanos, 36 (17,0 %) presentaron endometritis citológica y 13 (6,1 %) mostraron contenido uterino anormal asociado con endometritis clínica. Aunque no se detectaron asociaciones estadísticamente significativas (p = 0,069), se observó una tendencia: los animales con endometritis citológica se encontraban con mayor frecuencia en fase folicular (60 %), mientras que los casos de endometritis clínica se asociaron principalmente a fase lútea (69,2 %). En el grupo sano, el 40,5 % de los animales se encontraba en fase folicular y el 59,5 % en fase lútea.

La posible asociación entre el tipo de endometritis y la fase del ciclo estral podría relacionarse con variaciones hormonales que modulan la respuesta inmune uterina, aunque estos resultados deben interpretarse con cautela, ya que no alcanzaron significación estadística. Por otro lado, debido al carácter descriptivo del estudio y la ausencia de información sobre el motivo de eliminación de los animales, estos resultados deben considerarse con precaución. No obstante, teniendo en cuenta la relevancia de la endometritis sobre la eficiencia reproductiva, la elevada prevalencia detectada podría indicar que esta patología contribuye al descarte de una proporción relevante de animales, especialmente en aquellos casos asociados a problemas reproductivos persistentes.

Bibliografía:

Barrio, M., et al. (2015). Span. J. Agric. Res., 13, e05SC02.

Dubuc, J., & Denis-Robichaud, J. (2017). J. Dairy Sci., 100, 3363-3370.

Kasimanickam, R., et al. (2004). Theriogenology, 62, 9-23.

LeBlanc, S. J., et al. (2002). J. Dairy Sci., 85, 2223-2236.

Quintela, L. A., et al. (2017). Inf. Téc. Econ. Agrar., 113, 278-292.

Sheldon, I. M., et al. (2006). Theriogenology, 65, 1516-1530.

Tobolski, J., et al. (2025). BMC Vet. Res., 21, 276.

Valdmann, M., et al. (2022). Animals, 12, 2913.

Viremia prolongada en ganado bovino infectados por el virus de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica

María Belén Hernández Garabal1, Laura Junquera1, Gonzalo López-Lorenzo1, Ana Saldaña 1, Carlota Fernández-González1, Néstor Martínez-Calabuig1, David García-Dios 1, Pablo Díaz1, Alberto Prieto1, Gonzalo Fernández1, José Manuel Díaz-Cao1

(1)-Universidad de Santiago de Compostela

La Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) es una enfermedad vírica emergente transmitida por Culicoides spp. con una presentación estacional (final de primavera a inicios de otoño) (1). En España, la enfermedad emergió en 2022, registrándose brotes en las temporadas subsiguientes (2023-2025) coincidentes con la época de mayor actividad del vector (2). Dado que la transmisión ocurre mediante un vector biológico, la persistencia de la viremia es un factor crítico para la transmisibilidad. Aunque se estima que la viremia puede ser extensa, existe escasa información sobre su duración real en condiciones naturales y, en particular, para el serotipo 8 circulante en España (3, 4). Asimismo, el mantenimiento de una viremia extensa durante el invierno facilitaría la transmisión en ciclos posteriores, donde los bovinos infectados actuarían como reservorio viral hasta la reactivación del vector. Considerando estas premisas, el objetivo de este trabajo fue estimar la duración de la viremia en vacas naturalmente infectadas.

Para este estudio se contactó con veterinarios colaboradores de vacuno lechero (Holstein-Friesian) para que comunicasen la presencia de animales con casos EHE confirmados por los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) en agosto-octubre 2024. En total se obtuvieron 30 animales procedentes de 12 granjas diferentes. Para cada animal se registró la fecha de confirmación por los SVO y se realizó un seguimiento de la viremia (octubre-2024 a mayo-2025), tomando muestras de sangre cada 21 días hasta resultado negativo. Adicionalmente, se recogieron datos del mes, número de lactación y días en leche de cada animal en su fecha de confirmación. Las muestras de sangre de cada animal se analizaron mediante un kit comercial de qPCR. La relación entre la duración de la viremia y las variables anteriores se estudió mediante regresión de Cox.

De los 30 animales, 2 causaron baja durante el seguimiento. La duración media de la viremia observada fue 152 días (108 – 195); más del 90 % de los animales presentaron una duración superior a cuatro meses y coincide con los cuatro meses de duración media observados en Israel en animales con infección de campo (4), pero con el serotipo 6. Esto señala la larga viremia producida por diferentes serotipos de este virus en condiciones de campo. Además, al tratarse de infecciones de campo, nuestro estudio podría subestimar la duración real de la viremia, ya que la fecha de infección es anterior a la fecha de confirmación por los SVO y el cese se consideró en la última muestra positiva a qPCR. No obstante, estos resultados indican que las vacas infectadas pueden establecerse como reservorios del virus durante largas temporadas. Asimismo, debe considerarse, que la cantidad de virus detectada descendió progresivamente, por lo que las últimas muestras detectadas podrían presentar Ct demasiados bajos para producir una infección. 

El análisis estadístico mostró que la duración de la viremia fue significativamente menor en los animales confirmados en octubre en comparación con los confirmados en agosto y septiembre (p < 0,05), con una reducción observada de aproximadamente 15 días que los confirmados en los otros meses; pero no hubo diferencias entre los infectados en septiembre respecto a los de agosto. Las diferencias observadas podrían deberse al comportamiento de Culicoides spp., los cuáles presentan su pico máximo de actividad y abundancia entre abril y octubre (5). Una menor actividad y abundancia de vector a mediados-finales de otoño podría indicar que los animales infectados en esta época reciben una dosis infectiva menor, reduciendo la duración de la viremia (6). En cambio, no se encontraron diferencias significativas en la duración de la viremia en función de los días en leche o el número de lactación en el momento de la infección. 

En conclusión, se demuestra que en condiciones de campo el virus de la EHE puede producir viremias de muy larga duración, que pueden tener impacto en la transmisión prolongada del virus. El mes en el que se produce la infección podría ser un modulador de la duración de la viremia. 

1. Jiménez-Cabello, L. et al., 2023. Microorganisms, 11(5), 1339. https://doi.org/10.3390/microorganisms11051339

2. RASVE, 2026. https://servicio.mapa.gob.es/rasve/Publico/Publico/BuscadorFocos.aspx

3. Aradaib, I.E. et al., 1997. Comp Immunol Microbiol Infect Dis, 20(3), 281–283.

4. Golender, N. et al., 2019. J Dairy Res Technol, 2(1), 1–6. https://doi.org/10.24966/DRT-9315/100007

5. Barceló, C. et al., 2020. Res Vet Sci, 129, 154–163. https://doi.org/10.1016/j.rvsc.2020.01.017

6. Wittmann, E.J. et al., 2002. Med Vet Entomol, 16(2), 147–156. https://doi.org/10.1046/j.1365-2915.2002.00357.x

Evaluación del Bienestar de Vacas Lecheras en Explotaciones del Municipio de Barcelos (Norte de Portugal) mediante Indicadores Basados en el Animal

Cátia Lemos1, Luis Ángel Quintela2, Renato Barrionuevo1, Adriana Pereira3, Joaquim Lima Cerqueira4

(1)-Departamento de Patología Animal. Universidad de Santiago de Compostela. Lugo. España. (2)-Departamento de Patología Animal. Universidad de Santiago de Compostela, Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural (IBADER) (3)-Asociación Nacional para la Mejora del Ganado Bovino Lechero (ANABLE). Oporto. Portugal.
(4)-Departamento de Ciencia Animal. Instituto Politécnico de Viana do Castelo, Centro de Investigación y Desarrollo para Sistemas Agroalimentarios y Sostenibilidad (CISAS), Centro de Investigación en Ciencia Animal y Medicina Veterinaria y Laboratorio Asociado para la Ciencia Animal y la Medicina Veterinaria (AL4AnimalS)

El bienestar animal en los sistemas lecheros es un concepto multidimensional y un pilar de la sostenibilidad productiva (Mellor et al., 2020). Los indicadores basados en el animal reflejan directamente el estado del animal; sin embargo, persisten lagunas sobre la influencia del manejo y de las instalaciones en sistemas intensivos (Verdes et al., 2022).

El objetivo del presente estudio fue evaluar la distribución de indicadores basados en el animal asociados al bienestar de vacas lecheras del municipio de Barcelos (Norte de Portugal) y analizar la influencia de la explotación en los niveles observados.

La recogida de datos se realizó entre 2022 y 2023 en explotaciones lecheras localizadas en el municipio de Barcelos, en el Norte de Portugal. El estudio incluyó veinte explotaciones en sistema de producción intensivo con vacas Holstein-Friesian, totalizando 1322 vacas en producción, de las cuales se evaluaron 947 animales.

La evaluación del bienestar animal se llevó a cabo mediante un cuestionario específico que permitió el registro de indicadores basados en el animal. Los parámetros evaluados incluyeron la condición corporal, la higiene del corvejón y el flanco, la higiene de la ubre y la claudicación. Las evaluaciones fueron realizadas por un único observador previamente entrenado en los protocolos de puntuación para garantizar la consistencia de las evaluaciones.

Con base en la metodología descrita por Thomsen et al. (2008), la condición corporal se evaluó mediante un sistema de puntuación validado, clasificándose los animales en tres categorías (<2,5; 2,5–3,5; >3,5). La higiene del corvejón y flanco y de la ubre se evaluó mediante escalas ordinales (Cook, 2020), posteriormente recodificadas en categorías binarias (1 y 2: “Limpia” y 3 y 4: “Sucia”). La claudicación se evaluó mediante una escala ordinal de cinco niveles (Sprecher et al., 1997), posteriormente agrupada en tres categorías: categoría 1 “Sana”, categoría 2 “Subclínica” y categorías 3, 4 y 5 “Coja”.

Para cada parámetro se determinó la distribución global, y por explotación, de las diferentes categorías. La influencia de la explotación en la distribución de los animales entre las categorías evaluadas se analizó mediante tablas de contingencia y la prueba de Chi-cuadrado, considerando significativos niveles de p < 0,05.

El análisis reveló una elevada prevalencia de clasificaciones desfavorables para varios indicadores de bienestar, considerando como tales la baja condición corporal, la higiene deficiente y la presencia de claudicación. El 27% de los animales presentaron una condición corporal inferior a 2,5, mientras que el 11% mostraron valores superiores a 3,5. En relación con la higiene, el 53% de los animales presentaron corvejón y flanco sucios y el 44% ubres sucias. En cuanto a la claudicación, el 22% de los animales fueron clasificados como sanos, el 47% presentaron claudicación subclínica y el 32% fueron clasificados como cojos.

El análisis por explotación evidenció diferencias estadísticamente significativas en la distribución de los animales entre las categorías evaluadas para todos los parámetros analizados (p < 0,001), demostrando una fuerte influencia de la explotación en los niveles observados. Globalmente, una elevada proporción de animales presentó simultáneamente clasificaciones desfavorables en diferentes indicadores basados en el animal, lo que sugiere áreas potenciales de mejora en distintos aspectos del bienestar.

Los resultados evidencian niveles de bienestar inferiores a los valores recomendados en la literatura, particularmente en claudicación, higiene y condición corporal. Resultados similares han sido descritos en estudios realizados en sistemas lecheros intensivos de la Península Ibérica (Verdes et al., 2022). La influencia estadísticamente significativa de la explotación refuerza el papel determinante de las condiciones específicas de cada sistema productivo, en consonancia con estudios previos que muestran la sensibilidad de estos indicadores a las condiciones de manejo e instalaciones.

La variabilidad observada entre explotaciones sugiere la existencia de factores de manejo potencialmente modificables, reforzando la utilidad de los indicadores basados en el animal para orientar prioridades de intervención y estrategias de mejora del bienestar en sistemas de producción intensivos (Cook, 2020).

Referencias bibliográficas:

Cook, N. B. (2020). The role of management and housing in dairy cow welfare. Veterinary Clinics of North America: Food Animal Practice, 36.

Mellor, D. J., Beausoleil, N. J., Littlewood, K. E., et al. (2020). The 2020 Five Domains Model: Including human–animal interactions in assessments of animal welfare. Animals, 10.

Sprecher, D. J., Hostetler, D. E., & Kaneene, J. B. (1997). A lameness scoring system that uses posture and gait to predict dairy cattle reproductive performance. Theriogenology, 47.

Thomsen, P. T., Munksgaard, L., & Tøgersen, F. A. (2008). Evaluation of a lameness scoring system for dairy cows. Journal of Dairy Science, 91.

Verdes, M., Rodríguez, P., Barreiro, A., et al. (2022). Animal-based indicators as tools for welfare assessment in intensive dairy systems. Animal Welfare, 31.

Evaluación de distintos tratamientos y pautas de manejo en terneros lactantes a la llegada al cebadero mediante ecografía torácica

Joan Tutusaus Batlle1, Irina García Ispierto2

(1)-Veterinario clínico freelance, Departamento de Ciencia Animal, ETSEA, Universitat de Lleida, España
(2)-Departamento de Ciencia Animal, ETSEA, Universitat de Lleida, España

Introducción

La recría de terneros lactantes en los cebaderos implica trabajar con animales de alto riesgo sanitario. La mezcla de orígenes, los encalostrados deficientes, largos viajes, paso intermedio por ferias, subastas, centros de concentración antes de llegar al cebadero definitivo provocan un estrés importante en los animales que termina en un estado de inmunosupresión. Es por este motivo que los terneros lactantes son muy vulnerables y el Síndrome Respiratorio Bovino es la primera causa de mortalidad. Para mejorar la salud se utilizan protocolos sanitarios que incluyen vacunas frente a patógenos respiratorios y tambien tratamientos metafilácticos con antimicrobianos. El objectivo del presente trabajo ha sido comparar y valorar la eficacia de distintos tratamientos metafilácticos así como algunas pautas de manejo a través de la medición de las lesiones pulmonares subclínicas mediante ecografía torácica.

Material y métodos

Se incluyeron en el estudio 186 terneros machos de raza montbeliard procedentes de Francia. Entraron con 65 kg de media, todos ellos en la misma explotación de cebo, situada en el noreste de España (Lleida). El periodo de estudio fue de 17/04/25 a 24/05/25. Se realizó una ecografía torácica a día 1±3 (ECO1) para detectar lesiones pulmonares subclínicas y se reexploraron 21±3 (ECO2) días más tarde para conocer la evolución de las mismas. La técnica de exploración ecográfica utilizada fue la propuesta por Buczinski et al. 2015 modificada: puntuación (1) para animales sin lesiones, (2) para el parénquima pulmonar que presentaba líneas B o colas de cometa, (3) para las áreas de consolidación de 3-6 cm de profundidad y (4) cuando las lesiones superaban los 6 cm, había efusión pleural y/o abscesos. Para mayor simplicidad, las puntuaciones 1 y 2 se agruparon dentro de una misma categoría (grado 2) y se consideraron sanos. Los terneros diagnosticados con un score pulmonar de grado 3 y 4 en la primera exploración fueron separados del resto y alojados en corrales aparte donde recibieron un tratamiento con lincomicina + espectinomicina durante 5 días seguidos cada 24 horas a una dosis de 1ml/4 kg de peso vivo. Estos animales fueron los últimos en tomar el lactoreemplazante con el fin de evitar contagios al resto del lote a través de la saliva en las tetinas. Los terneros sanos en la primera exploración fueron divididos en dos grupos. En el primer grupo se aplicó un tratamiento metafiláctico con tulatromicina que consistió en la aplicación de una dosis única de antibiótico a razón de 1ml/40kg de peso vivo. El segundo grupo fue tratado con Bencilpenicilina procaína monohidrato, a razón de 1ml/30kg de peso cada 24horas durante 5 días. La elección de los antimicrobianos se realizó en base a las pruebas de sensibilidad realizadas en la granja con animales de entradas previas al inicio del estudio. Se comparó el resultado de los tratamientos en función del score pulmonar en ECO2. Se analizaron las proporciones de animales con lesión en ECO2 entre grupos mediante prueba de chi-cuadrado, y se realizó un análisis descriptivo de la evolución clínica dentro del grupo tratado con lincomicina.

Resultados

De los 186 terneros incluidos en el estudio: 70 fueron tratados con Draxxin, 83 con penicilina y 33 con lincomicina. En ECO1, los grupos Draxxin y penicilina no presentaban lesiones pulmonares, mientras que el 100% del grupo lincomicina presentaba lesión inicial. En ECO2, la proporción de animales con lesiones fue del 28,6% en el grupo Draxxin, 32,5% en penicilina y 48,5% en lincomicina, sin observarse diferencias significativas entre tratamientos (p = 0,13). Dentro del grupo tratado con lincomicina, el 51,5% de los terneros con lesión inicial presentaron resolución de las lesiones a los 21 días. Los resultados sugieren que, en las condiciones del estudio, no se detectaron diferencias claras entre los protocolos terapéuticos evaluados en términos de score pulmonar final. Las pautas de manejo consistentes en la separación de enfermos subclínicos y proporcionarles un ambiente más comfortable tienen más importancia que el tratamiento metafiláctico utilizado, des del punto de vista de la mejora del score pulmonar en ECO2.

 

Conclusiones

En las condiciones del presente estudio, no se observaron diferencias significativas entre los dos protocolos de tratamiento metafiláctico evaluados (tulatromicina y bencilpenicilina procaína) en cuanto a la evolución del score pulmonar a los 21 días, lo que sugiere una eficacia similar de ambos antimicrobianos en terneros inicialmente sin lesiones.

En los animales que presentaban lesiones pulmonares subclínicas a la llegada, la estrategia de separación del grupo junto con el tratamiento instaurado se asoció a una mejoría ecográfica en más de la mitad de los casos. Estos resultados indican que la identificación precoz y la separación de terneros con lesiones subclínicas puede constituir una medida de manejo útil para favorecer la recuperación pulmonar.

Impacto de la suplementación con tres extractos de fermentación en la producción de leche y la digestibilidad de la dieta en vacas lecheras

Jaime ALCAÑIZ1, Dominique BOUCHUT1, Robert Roszkos1

(1)-Jefo Europe

En los rumiantes, una mejor digestibilidad ruminal, especialmente de las fracciones de difícil digestión, se traduce en un aumento del rendimiento productivo. El objetivo de este estudio fue evaluar los efectos de una combinación de tres extractos de fermentación (Trichoderma viride, Bacillus subtilis y Aspergillus oryzae, obtenidos mediante fermentación en medio líquido y posteriormente fijados sobre un soporte sólido) sobre el rendimiento de vacas lecheras alimentadas con una dieta en base a silo de maíz y silo de raigrás. Además, se examinó el impacto en la digestibilidad de la ración utilizando dos métodos diferentes.

Material y métodos

El estudio se realizó en una granja lechera en Neuendorf, Schleswig-Holstein, Alemania. Se empleó un diseño controlado, aleatorizado y contemporáneo que duró 3 meses. El primer mes, de preprueba, consistió en alimentar a ambos grupos con la dieta basal, sin suplementos. Se incluyeron 180 vacas lactantes (paridad media: 2,64; 115 días en leche) divididas en dos grupos alojados bajo condiciones similares. El grupo experimental recibió 3 g/vaca/día del suplemento de extractos de fermentación (EEFF) en la mezcla mineral; el grupo control no recibió suplementación. Las raciones incluían ensilaje de maíz y raigrás, harina de colza y centeno. Las muestras y datos se recogieron antes, durante y después de la suplementación.

Las mediciones incluyeron : la producción de leche, grasa y proteína, analizadas mediante ANCOVA (día 0: preprueba; días 30 y 60: fase de prueba; día 90: posprueba); el tamizado de heces, realizado con el kit Obsalim®, para el cual se recogieron muestras de 20 vacas multíparas y se calculó el porcentaje de residuo retenido (días 0 y 30); la digestibilidad, evaluada mediante el análisis de nutrientes en la ración total (TMR) y en las heces, utilizando análisis químicos y marcadores internos (iNDF – indigestible Neutral Detergent Fiber) para calcular la digestibilidad aparente (días 0 y 30). Es importante especificar que no se realizó ningún análisis estadístico del tamizado de heces ni la digestibilidad, debido al bajo número de repeticiones. En consecuencia, estos últimos resultados deben interpretarse con cautela.

Resultados

Rendimiento de leche: La suplementación aumentó la producción total de leche en +0,87 kg/día, siendo significativa en el segundo período – día 60 (+1,29 kg/día – P=0,05) y numéricamente superior en el primero – día 30 (+0,44 kg/día – NS). La producción de grasa y proteína tendió a ser mayor en el grupo EEFF, con mejoras significativas en grasa durante el segundo período (P=0,048) y en proteína en el primero (P=0,038).

Composición de las heces y digestibilidad: Las heces estaban formadas principalmente por NDF (Neutral Detergent Fiber), incluido un porcentaje de dNDF (digestible Neutral Detergent Fiber) residual. Entre la preprueba (día 0) y el primer período (día 30), el contenido de NDF en heces aumentó en el grupo control (+3,2%) y disminuyó en el grupo EEFF (-5,1%). La concentración de almidón en heces fue baja y se redujo en el grupo EEFF durante la suplementación (-0,7%). Según el marcador iNDF, la digestibilidad de NDF mejoró un 2,9% en el grupo EEFF y descendió un 5,4% en el grupo control. La digestibilidad del almidón mejoró ligeramente (+1%).

Mediante el tamizado de muestras fecales, se observó una reducción de 2,2 puntos porcentuales en la proporción de partículas retenidas en el tamiz de 1 mm en las vacas que recibieron suplementación.

Conclusión

La combinación de extractos de fermentación (Trichoderma viride, Bacillus subtilis y Aspergillus oryzae), administrada a razón de 3 g/vaca/día, incrementó la producción de leche en un 1,3-3,7%, junto a efectos positivos en grasa y proteína. Se observaron mejoras en la digestibilidad, principalmente de la fracción NDF. Sería de interés evaluar el producto en animales en crecimiento, como novillas, en futuras investigaciones.

Perfil proteómico de animales tolerantes a la paratuberculosis bovina.

Eva Blanco-Costales1, Alejandra Isabel Navarro León1, Susana Belén Bravo López2, Nuria Adela Menéndez-Arias1, Tania Iglesias3, Gerard Badía-Bringé4, Patricia Vázquez4, Joseba Mirena Garrido4, Ramón Juste4, Marta Alonso-Hearn4, Rosa Casais1

(1)-Center for Animal Biotechnology, Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA), Asturias, Spain. (2)-Proteomic Unit, Instituto de Investigaciones Sanitarias de Santiago de Compostela – IDIS, Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS), Santiago de Compostela, Spain. (3)-Unidad de Consultoría Estadística, Servicios científico-técnicos, Universidad de Oviedo, Campus de Gijón, Asturias, Spain.
(4)-Department of Animal Health, NEIKER-Basque Institute for Agricultural Research and Development, Basque Research and Technology Alliance (BRTA), Derio, Spain.

Paratuberculosis (PTB) is a highly contagious chronic granulomatous enteritis caused by Mycobacterium avium subspecies paratuberculosis (MAP). Most PTB control programs are based on testing and selective culling of test-positive cows combined with the implementation of appropriate sanitary and management practices. However, conventional diagnostic tests, used to identify infected animals, show limited sensitivity for detecting subclinical infections resulting in an underestimation of the actual PTB prevalence and in the persistence of MAP in the farms, compromising disease control.

Resilient animals used three defence strategies against pathogens: avoidance, resistance, and tolerance. The avoidance strategy relies on behavioural mechanisms that limit exposure by identifying and avoiding infection risks before exposure. Resistance refers to the elimination of the pathogen by preventing its invasion through the activation of innate immune and inflammatory responses. Disease tolerance, in turn, is genetically determined and reduces host susceptibility, reduces the negative impact of an infection on host fitness through tissue damage control without directly affecting the pathogen burden. One management strategy consists of retaining resilient individuals within the herd in order to enhance disease control. Maintaining clinically healthy animals capable of surviving exposure to MAP is economically advantageous and aligns with current animal health standards and welfare regulations.

In a previous genomic study, we identified a specific immunogenetic profile associated to PTB tolerance in cattle that was naturally infected with MAP but did not show PTB-associated lesions in gut tissue. Forty single nucleotide polymorphisms (SNPs) were identified, defining nine loci (Quantitative Trait Loci, QTL) and 98 genes. Most of the genes were involved in DNA repair, chromatin packaging, and innate immune response regulation. In this context, tolerant animals are unable to completely eliminate MAP, however, they are capable of limiting tissue damage and maintaining homeostasis through mechanisms of repair and immune regulation.

The aim of the present study was: 1) To identify biomarkers of tolerance to PTB; and 2) To elucidate the molecular mechanisms and protective pathways of tolerance that help to reduce the host vulnerability to tissue damage. High-throughput and label-free quantitative proteomics (SWATH-MS) was employed to analyse the proteomic profile of serum and ileocecal valve (ICV) of: 1) infected animals without PTB-associated histological lesions that tested positive for MAP by PCR and bacteriological culture (tolerant animals); 2) Animals presenting focal lesions but negative by PCR, culture and ELISA for the detection of anti-MAP antibodies (non-tolerant animals); and 3) Animals without lesions and negative by PCR, culture and ELISA (healthy controls). Proteins were identified using ProteinPilot software (SCIEX), only peptides passing FDR < 1% were considered reliable hits. Two comparisons were performed: Tolerant versus healthy controls and tolerant versus non-tolerant animals.

In the tolerant versus healthy control comparison, 347 and 116 differentially expressed proteins (DEPs; p < 0.05) were detected in ICV and serum, respectively, with 42 proteins shared between both types of samples. In the tolerant versus non-tolerant comparison, 263 and 149 DEPs were identified in ICV and serum, respectively, with 40 overlapping proteins between the two samples. Overall, the serum proteome and the intestinal tissue proteome show markedly different profiles in both comparisons. However, there is a group of proteins shared between the samples, suggesting the existence of a small number of common and conserved proteins strongly associated with tolerance.

To obtain information about key biological processes relevant to PTB tolerance STRING analysis was performed including the list of all the DEPs (p<0.05). Functional enrichment identified identical clusters in both comparisons, suggesting a consistent pattern in the tolerant phenotype. However, fold enrichment was consistently higher in the tolerant animals versus non-tolerant animals’ comparison indicating that tolerant animals have a profile more similar to healthy control individuals. The top networks identified were: 1) Mixed network, including extracellular matrix organization and ECM receptor interaction; 2) RNA recognition motif and K homology domain type 1; 3) Mixed network, including cell–extracellular matrix interactions and the alpha-catenin/vinculin-like superfamily; 4) Collagen formation and microfibril structures; 5) Fibrinolysis and serine protease inhibitor activity and 6) chaperone tailless complex polypeptide (TCP-1). Specifically, the most relevant functions and biological processes enriched in the comparison tolerant versus healthy controls involved extracellular matrix structural constituent, protein folding and acute-phase response

whereas in the comparison of tolerant versus non-tolerant animals, included protein folding chaperones, positive regulation of DNA biosynthetic processes, and regulation of extracellular matrix organization.

Finally, five DEPs have been selected as candidate biomarkers for PTB tolerance based on their cellular location (extracellular), biological function (maintaining tissue integrity and regulating immune responses), fold change (>1.5), and reagent availability. These selected DEPs will be validated by Enzyme-Linked Immunosorbent Assays (ELISA) in serum samples in order to confirm the proteomic results.

In summary, these findings provide insight into the molecular mechanisms and biological functions associated with PTB tolerance and contribute to the identification of potential biomarkers relevant to PTB tolerance and disease control.

Comparación del rendimiento diagnóstico de la qPCR y cultivo microbiológico para la detección de Prototheca spp. en muestras de leche.

JOSE MANUEL DIAZ CAO1, Gonzalo López-Lorenzo1, María Belén Hernández-Garabal1, Laura Junquera1, Alberto Rodríguez-Lozano1, Cynthia López-Novo1, Susana Remesar-Alonso1, Néstor Martínez-Calabuig1, Ceferino Manuel López1, Gonzalo Fernández1, Alberto Prieto-Lago1

(1)-UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

En la última década, la epidemiología de la mamitis bovina ha evolucionado significativamente [1]. Patógenos clásicos com Staphylococcus aureus o Streptococcus agalactiae están bajo relativo control, la prevalencia de otros patógenos como las algas del género Prototheca han aumentado [2]. La mamitis prototecal está causada principalmente por Prototheca bovis (anteriormente P. zopfii genotipo 2), Prototheca blaschkeae y Prototheca ciferri; y puede tener un elevado impacto económico y clínico produciendo una reducción drástica de la producción lechera, un aumento sostenido de las células somáticas (RCS), y a menudo la pérdida funcional del cuartón afectado [3].

Prototheca spp. son algas unicelulares saprófitas, no fotosintéticas que colonizan nichos húmedos como suelos, camas, lodos y sistemas de efluentes [4]. Su comportamiento epidemiológico es dual: son patógenos ambientales donde el entorno es el reservorio primario, pero son contagiosos durante el ordeño. Sin tratamiento eficaz, el control se centra en la detección precoz, la vigilancia proactiva y el sacrificio selectivo. Esto hace que sea muy necesario contar con medios de diagnóstico capaces de detectar correctamente a los animales portadores.

El cultivo microbiológico es el Gold Standard, pero presenta limitaciones debidas al sobrecrecimiento bacteriano que enmascara la presencia de Prototheca spp. o por baja sensibilidad en infecciones subclínicas. En este sentido, la PCR cuantitativa (qPCR) es una alternativa diagnóstica más rápida pero pocas veces ha sido validada en condiciones de campo. Por tanto, en este estudio, nuestro objetivo fue evaluar la aplicación de una qPCR comercial en comparación con el cultivo microbiológico para la detección de Prototheca spp. en muestras de leche.

Se analizó un panel de 88 muestras de leche de cuartones individuales suministradas por el Laboratorio Interprofesional Galego de Analise de Leite (LIGAL) (60 positivas y 28 negativas; procedentes de explotaciones con historial conocido a infecciones con Prototheca spp.). Asimismo, se analizaron 29 muestras de tanques de leche negativas a Prototheca spp. en cultivo, pero procedentes de granjas con historial de infección con vacas positivas. Todas las muestras habían sido previamente identificadas mediante cultivo microbiológico e identificación mediante MALDI-TOF. Para la qPCR, se empleó un kit comercial. Se calculó la sensibilidad, especificidad y concordancia (índice Kappa de Cohen.)

En muestras individuales, la qPCR mostró una sensibilidad y especificidad del 100 % respecto a la identificación confirmada por MALDI-TOF, con un acuerdo perfecto con la qPCR (kappa = 1). En las muestras de tanque, la qPCR detectó la presencia de ADN de Prototheca spp. en el 75,86% (22/29) de ellas. Los resultados de este estudio señalan un mejor rendimiento de la qPCR frente al cultivo en muestras de leche. Pese a la concordancia absoluta en muestras individuales, la qPCR mejoró mucho la detección en tanque, detectando al patógeno en granjas con cultivo negativo al tanque. Esta discrepancia podría explicarse por la presencia de cargas genómicas bajo el umbral de detección microbiológico, situación característica de escenarios de baja prevalencia, infecciones incipientes o niveles bajos de contaminación ambiental donde el efecto de dilución en tanque enmascara la presencia del alga.

Debe considerarse que un positivo en tanque no implica necesariamente infección intramamaria en el rebaño, dada la posible presencia del alga en numerosos lugares de la explotación [2,4]. No obstante, sirve como un screening para realizar una investigación individualizada. La mayor sensibilidad de la qPCR en esta muestra facilita la detección precoz, un factor determinante para el control de la prototecosis bovina, que junto a la segregación estricta de las vacas positivas a Prototheca spp., y a cambios en el manejo higio-sanitarios, son estrategias clave para el control y erradicación [5]. En conclusión, la aplicación de la qPCR en muestras de leche para detección de Prototheca spp. es una herramienta con buen rendimiento diagóstico y con mayor capacidad para detectar positivos en tanque de leche que el cultivo microbiológico. Su aplicación en el diagnóstico de mamitis debería mejorar la capacidad de control precoz y así reducir la diseminación del patógeno, minimizando su impacto económico y evitando el sacrificio innecesario de animales, mientras garantiza que la circulación del patógeno no pase desapercibida.

[1] Fernández, G. et al., 2013. Vet Res Commun. https://doi.org/10.1007/s11259-013-9570-1

[2] Jagielski, T. et al., 2019. J Dairy Sci. https://doi.org/10.3168/jds.2018-15495

[3] Janosi, S. et al., 2000. Vet. Q. https://doi.org/10.1080/01652176.2001.9695082

[4] Marques, S. et al., 2006. J. Dairy Sci. https://doi.org/10.3168/jds.S0022-0302(06)72465-1

[5] Beinhauerová, M. et al., 2023. Animals. https://doi.org/10.3390/microbiolres14030091

Impacto del uso de un producto de fermentación de Saccharomyces cerevisiae (SCFP) en el crecimiento, uso de antibióticos y salud respiratoria en terneras de recría

Francisco Javier Saavedra López1, Guadalupe Fernández Fondevila2, Pedro Sedano Jaime2

(1)-Qualivet (2)-Veterinaria

Introducción

En la recría de terneras, la diarrea neonatal y la enfermedad respiratoria bovina (BRD) constituyen las principales causas de morbilidad y mortalidad durante la fase lactante, afectando a la ganancia media diaria (GMD), la edad al primer parto y el uso de antimicrobianos. El contexto legislativo promueve la reducción del uso de antibióticos y se requieren prácticas nutricionales capaces de mejorar la sanidad sin comprometer el rendimiento zootécnico.

Los productos de fermentación de Saccharomyces cerevisiae (SCFP) han demostrado beneficios sobre el equilibrio ruminal, la modulación inmunitaria y el estado inflamatorio en rumiantes adultos. Su potencial aplicación en terneras podría contribuir a una mayor estabilidad metabólica y defensa frente a desafíos digestivos y respiratorios. Este trabajo evalúa el efecto del SCFP sobre crecimiento, lesiones pulmonares y uso de antibióticos en condiciones comerciales.

Material y métodos

Se estudiaron 74 terneras Holstein en una ganadería pontevedresa, distribuidas en dos grupos: Control (n=34) y SCFP (n=40, añadiendo 5 g/día del producto en la leche), hasta los 80 días de vida.

Se realizaron ecografías torácicas semanales mediante Provetscan SR-2C, clasificando los hallazgos en categorías de lesión pulmonar: Sano, N1, N2, N3 y N4. Se midió la calidad del calostro (ºBrix), la transferencia pasiva (ºBrix en suero) con refractómetro ATC, consumos lácteos usando amamantadora Foster Technik y pesos seriados con barras Wintronix. También se registró el número de tratamientos antibióticos, días totales tratados, principios activos utilizados y mortalidad.

El análisis estadístico incluyó t de Welch, Mann–Whitney y χ², con significación p<0,05.

Resultados y discusión

1. Crecimiento y eficiencia

La suplementación con SCFP produjo un aumento significativo de la GMD (0,98 vs 0,86 kg/día; p<0,001) y mantuvo esta ventaja en terneras con lesiones respiratorias moderadas. En lesiones N2 y N3, las diferencias alcanzaron 190 g/día y 140 g/día respectivamente frente al grupo Control.

La conversión láctea mejoró, calculándose (sin calostro) 7,11 vs 7,95 L/kg (p<0,001).

2. Salud respiratoria

El 65 % de las terneras SCFP no presentó lesiones pulmonares, frente al 26,5 % del grupo Control (p≈0,001).

La distribución de grados N1–N4 entre los animales lesionados no mostró diferencias marcadas, pero las terneras SCFP mantuvieron sistemáticamente una mayor GMD en cualquier grado de afección.

Las correlaciones entre gravedad de lesión y GMD fueron muy bajas (Control r = –0,02; SCFP r = –0,06), lo que indica que las terneras suplementadas sostuvieron su crecimiento incluso bajo desafío respiratorio.

La mortalidad registrada fue del 8,8 % en el grupo Control y del 2,5 % en el grupo SCFP. Aunque la mortalidad fue numéricamente menor en SCFP (RR ≈ 0,28; OR ≈ 0,26), la diferencia no alcanzó significación estadística (χ², p ≈ 0,49) debido al bajo número total de muertes.

3. Antibioterapia

Se redujo de forma muy significativa:

Tratamientos por ternera: de 1,62 a 0,80 (p<0,001).

Días totales tratados: de 6,94 a 2,65 (–62 %; p≈0,00012).

El descenso afectó especialmente a florfenicol, marbofloxacino y cefquinoma. La reducción sustancial de antibióticos representa un avance clave hacia estrategias de recría sostenibles, alineadas con la reducción de resistencias antimicrobianas promovida por la legislación europea y por el enfoque One Health.

4. Calidad del calostro e inmunidad pasiva

La calidad del calostro fue adecuada en ambos grupos (≥20ºBrix), pero no se correlacionó con la GMD (r≈0,00) ni con la presencia o gravedad de lesiones pulmonares (r≈0,08).

Los grados Brix medidos en suero sanguíneo tampoco mostraron relación significativa con crecimiento ni salud respiratoria, lo que indica que las diferencias observadas no dependieron de variaciones en la transferencia pasiva de inmunidad.

El SCFP mejoró de manera consistente el crecimiento, la eficiencia alimentaria y la salud respiratoria, además de reducir drásticamente la necesidad de tratamientos antibióticos. El mantenimiento de la GMD aun en presencia de lesiones pulmonares sugiere un efecto modulador del sistema inmunitario, del balance inflamatorio y del metabolismo energético, situación descrita previamente en rumiantes sometidos a infección.

Conclusiones

El uso de SCFP se posiciona como una estrategia eficaz, sostenible y alineada con One Health para la recría de terneras:

  1. Se observa una tendencia a incrementar la GMD y mejorar la eficiencia de uso de la leche, reduciendo costes productivos.
  2. Se aumenta la proporción de terneras sin lesiones pulmonares y se mantiene el crecimiento incluso ante BRD moderada.
  3. Se reduce aproximadamente un 60 % el uso total de antibióticos, disminuyendo la exposición a antimicrobianos de categorías B y C (clasificación EMA).
  4. La calidad del calostro ingerido no explica las diferencias entre grupos, reforzando el efecto directo del SCFP.
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