Monitorización serológica de la respuesta inmune frente al virus de la diarrea vírica bovina (BVDV) tras la vacunación en terneros lactantes destinados a cebo
Iván Mato Iglesias1, Pere Ordis Pla1, Margarita Barreto Jiménez1, César Abruña Coomonte2, Martijn Seelie1, Wojciech Ptak1
(1)-Hipra (2)-Veterinario
Introducción.
La diarrea vírica bovina es una enfermedad infecciosa con un impacto importante sobre la producción. En los terneros, su acción inmunosupresora los predispone a padecer las enfermedades propias del ganado joven, principalmente diarreas y síndrome respiratorio.
El principal factor de riesgo para su introducción en un cebadero es la incorporación de animales con estatus sanitario desconocido, que resulta proporcional al número de orígenes de los que proceden.
El objetivo de este trabajo es evaluar el estatus serológico de los terneros en el momento de la entrada y monitorizarlo durante la lactancia: presencia de anticuerpos maternales, seroconversión por infección natural y respuesta inducida por vacunación.
Materiales y métodos.
El estudio se realizó durante 2025, en cuatro granjas del noroeste de España, que compran terneros lactantes procedentes de explotaciones lecheras. Las granjas donde se desarrolló el trabajo se identificaron como: granja A, granja B, granja C y granja D. Se incluyeron 970 animales, nacidos en más de 200 granjas de España, Portugal e Irlanda, que tenían inicialmente entre 16 y 31 días de vida.
Se seleccionaron aleatoriamente un 10% de los animales, de los que se tomó una muestra de suero sanguíneo en los cuatro primeros días de estancia y una segunda muestra entre cinco y seis semanas más tarde. Se realizaron dos pruebas serológicas: ELISA anticuerpos p80 y ELISA anticuerpos totales. El laboratorio emitió un resultado en forma de valor numérico y estableció el punto de corte para clasificarlas como positivas.
Cuando se observaron casos de síndrome respiratorio, se realizó un diagnóstico etiológico directo mediante RT-PCR múltiple, sobre hisopos nasales tomados de terneros en fase clínica.
El protocolo de vacunación prescrito por el veterinario de las granjas, incluye dos dosis de una vacuna vírica pentavalente, que incorpora las proteínas E2 del BVDV tipo 1 y del BVDV tipo 2. La primera se aplicó el día dos de estancia y la segunda entre los días 20 y 24.
En el primer muestreo, se asume que los anticuerpos son principalmente maternales. Los terneros positivos a ELISA BVD p80 serían hijos de vacas que han superado la infección y/o vacunadas con vacunas vivas. Los positivos a ELISA Ac totales y negativos a ELISA BVD p80 procederían de madres no infectadas, que podrían haber sido vacunadas con una vacuna no viva.
En el segundo muestreo, los Ac maternales se habrán reducido, aunque en algunos animales pueden mantenerse en niveles positivos. Los animales infectados desde su llegada a la granja serán positivos a ambas pruebas (BVD Ac totales y BVD Ac p80). La vacunación inducirá positividad en el ELISA Ac totales, pero no interferirá en el ELISA Ac p80.
Resultados y discusión.
Completaron el estudio 82 terneros, con las siguientes seroprevalencias:
- ELISA BVD p80: 18% en el primer muestreo y 26% en el segundo.
- ELISA Ac totales: 45% en el primer muestreo y 93% en el segundo.
En las granjas A, C y D, la prevalencia del ELISA Ac p80 en el segundo muestreo fue inferior a la del primero, confirmando la pérdida de inmunidad maternal e indicando que no se produjeron infecciones naturales. Sin embargo, la prevalencia total de esta prueba se vio incrementada, debido a la seroconversión generalizada que se produjo en la granja B.
En el segundo muestreo, la prevalencia del ELISA Ac totales supera el 93%, lo que significa que respondieron serológicamente a la vacunación. No hay diferencias en el valor del ELISA Ac totales entre los que eran positivos y lo que eran negativos en la primera analítica. Entre los positivos a ELISA Ac totales, el 68% resultaron negativos a BVD p80, indicando que no sufrieron infección natural.
Un 20% de los individuos, todos de la granja B, resultaron positivos a ambas pruebas en la segunda analítica, cuando habían sido negativos a BVD p80 en la primera. La causa de esta seroconversión es la infección por el virus de campo.
Seis terneros (7%) se mantienen negativos a ambas pruebas en el segundo análisis. No se infectaron ni mostrando respuesta serológica a la vacunación.
Los cuatro animales restantes (5%) eran positivos a ambas pruebas en la primera analítica. Tres de ellos se mantienen positivos también a las dos en la segunda, lo que imposibilita evaluar si se han infectado durante el estudio y si han respondido a la vacunación. El cuarto ternero, en la segunda muestra, resultó positivo a Ac totales, pero negativo a BVD p80, deduciéndose que no se infectó.
Se tomaron 32 muestras para RT-PCR múltiple, entre 4 y 12 en cada granja. En las granjas A, C y D, se obtuvieron únicamente resultados negativos a BVD. En la granja B, cuatro animales resultaron positivos.
Conclusiones.
Este estudio confirma el riesgo de infección por BVDV en granjas que se abastecen de terneros de procedencias múltiples.
La vacunación precoz con una vacuna vírica pentavalente estimuló una respuesta serológica uniforme frente a la enfermedad, que no se vio afectada por los niveles iniciales de anticuerpos maternales.
La aplicación de la vacuna no interfirió con la prueba ELISA Ac p80, permitiendo la monitorización serológica de los animales y la interpretación de los resultados desde el punto de vista epidemiológico.