Efecto de indicadores de estrés térmico en el día de la inseminación sobre la fertilidad y las pérdidas embrionarias en vacas lecheras de alta producción
Ángela Martínez Alfaro1, Mònica Pando Jaén1, Mònica Llobera Balcells1, Irina Garcia Ispierto1
(1)-Universidad de Lleida
Introducción: El estrés por calor representa uno de los principales factores ambientales que comprometen el rendimiento productivo y reproductivo de la vaca lechera de alta producción. La capacidad del animal para mantener la normotermia depende tanto de las condiciones ambientales como de su elevada producción metabólica de calor, especialmente durante la lactación. Cuando la temperatura y la humedad ambiental superan los límites de la zona termoneutra, se dificulta la disipación del calor corporal, generándose alteraciones fisiológicas que pueden afectar negativamente a la función reproductiva.
El índice temperatura-humedad (THI) se utiliza como indicador del grado de estrés térmico, especialmente cuando supera las 72 unidades, y valores elevados se han asociado con una disminución de la fertilidad, alteraciones de la dinámica folicular, cambios hormonales y un mayor riesgo de fallo reproductivo. Además, se ha descrito que los efectos de estrés térmico no se limitan al momento de la exposición, sino que pueden prolongarse en el tiempo y afectar al desarrollo embrionario temprano y a la supervivencia gestacional.
Objetivo: Evaluar el efecto de distintos indicadores de estrés térmico en el día de la inseminación artificial sobre la fertilidad y la pérdida embrionaria en una explotación comercial de vacuno lechero de alta producción.
Las variables climáticas se analizaron tanto como continuas como categorizadas en función de la media específica de la granja.
Material y Métodos: Se realizó un estudio observacional retrospectivo en una granja comercial, analizando un total de 2.777 inseminaciones artificiales efectuadas durante periodos de estrés por calor. Las condiciones ambientales del día de la inseminación se caracterizaron mediante el índice temperatura-humedad (THI) máximo, categorizado como <72 o ≥72, así como por el número de horas diarias con THI ≥72 y ≥80.
El diagnóstico de gestación, la presencia de gestación gemelar y la pérdida gestacional se registraron como variables binarias. La pérdida gestacional incluyó la pérdida embrionaria temprana (28 634 días de gestación) y el aborto (42 655 días), evaluándose únicamente en animales previamente diagnosticados como gestantes. La asociación entre los indicadores de estrés térmico y los resultados reproductivos se analizó mediante modelos de regresión logística univariantes, expresándose los resultados como odds ratio (OR) con intervalos de confianza del 95%.
Resultados: Ninguno de los indicadores de estrés térmico evaluados en el día de la inseminación se asoció de forma significativa con la probabilidad de diagnóstico positivo de gestación. Tampoco se observaron asociaciones significativas entre las variables climáticas y la presencia de gestación gemelar ni con la pérdida gestacional en las vacas gestantes. Los resultados fueron consistentes independientemente de que las variables ambientales se analizaran como continuas o categorizadas (p > 0,05 en todos los casos).
Conclusiones: En las condiciones de esta explotación comercial de vacuno lechero de alta producción, los indicadores de estrés térmico en el día de la inseminación no se asociaron con una reducción de la fertilidad ni con un aumento de las pérdidas embrionarias. Estos resultados sugieren que un manejo adecuado de los animales, junto con protocolos reproductivos eficaces y medidas de mitigación del estrés por calor, puede contrarrestar los efectos potencialmente adversos del estrés térmico en sistemas productivos comerciales. El estudio subraya la importancia del control ambiental y del manejo integral para mantener el rendimiento reproductivo bajo condiciones de estrés térmico.