Experiencia en campo: primeros resultados del control de la dermatofitosis bovina mediante inmunización autógena
Cristina Baselga1, Celia Sanz1, Arola Rovira1, Silvia Anía1, Ana Pérez1, Ana Fernández1
(1)-Exopol SL
La tiña o dermatofitosis es una patología de distribución mundial que causa grandes pérdidas económicas en la ganadería bovina. Está causada principalmente por el hongo dermatofito Trichophyton verrucosum que provoca lesiones alopécicas circulares y secas de coloración blanca-grisácea, localizadas mayoritariamente en cabeza y cuello. En casos avanzados las lesiones llegan a cubrir grandes extensiones de la piel y frecuentemente hay prurito asociado, produciendo malestar en el animal. (2)
La tiña suele presentarse en animales jóvenes criados en sistemas intensivos, que favorecen la presencia de factores predisponentes de la enfermedad: estado inmunitario deficiente o poco desarrollado, alta densidad de animales o manejos inadecuados. Las temperaturas cálidas y la humedad relativa elevada también favorecen la supervivencia y crecimiento de los dermatofitos, por ello suele haber brotes en los periodos más cálidos de otoño e invierno (1). La transmisión principal es el contacto directo, aunque también se vehiculiza mediante fómites contaminados (4).
Para limitar la aparición de lesiones es necesario controlar los factores de riesgo y mejorar la inmunidad específica mediante inmunoprofilaxis. Se han descrito experiencias de vacunación exitosa en países como la Unión Soviética, donde se vacunaron todos los rebaños entre 1970 y 1985, disminuyendo significativamente la incidencia de la dermatofitosis hasta el 1% (3). En Noruega, mediante la vacunación entre 1979 y 1985, se redujo la prevalencia en los rebaños de un 70% a un 14% y la incidencia de nuevos rebaños afectados pasó de un 1,7% en los años 70 a un 0.043% en 2004 (3).
Aunque existen vacunas comercializadas en algunos países, a día de hoy en España no hay ninguna vacuna registrada para esta patología. Por esta razón, se plantea el uso de autovacunas para controlar la dermatofitosis bovina, siendo éstas medicamentos inmunológicos inactivados elaborados específicamente para un rebaño o unidad epidemiológica a partir del patógeno aislado de muestras clínicas de animales de esa unidad epidemiológica.
Material y métodos
Durante el año 2025 se seleccionaron 6 ganaderías afectadas: una de bovino de carne con dermatofitosis en casi todos animales menores de 3 años y 5 de bovino lechero con casi la totalidad de la recría afectada. De éstas últimas, 2 ganaderías mantenían la recría en el mismo espacio que las reproductoras y las otras 3 hacían la recría en instalaciones localizadas en otro lugar.
De cada rebaño se seleccionaron animales con lesiones iniciales y se recogieron muestras mediante raspados cutáneos. En el laboratorio, se confirmó la presencia de T. verrucosum mediante qPCR y se realizó el cultivo individualizado de cada muestra para obtener el aislamiento del hongo.
Tras obtener la cepa de T. verrucosum de cada ganadería, se evaluaron las características de cada rebaño para decidir el protocolo vacunal más adecuado y se elaboraron las dosis necesarias de autovacuna para cada granja.
El protocolo de aplicación recomendado fue la primovacunación con dos dosis aplicadas en un intervalo de 3-4 semanas y recuerdos cada 4-6 meses para mantener una inmunidad homogénea y estable.
En ganaderías con jóvenes y adultos afectados se recomendó aplicar esta pauta vacunal a todo el efectivo a partir de los dos meses de vida, mientras que en rebaños con terneras afectadas solo en la instalación de recría se valoraron distintos momentos de vacunación: primovacunación en sábana a todos los animales de la recría y vacunación con dos dosis a las terneras antes de entrar en esa instalación o solo vacunación de las terneras antes de llevarlas a la recría.
Resultados y discusión
Se observó que la inmunización en sábana de todo el rebaño o grupo de animales susceptibles mejoró, el cuadro clínico evitando la aparición de nuevos animales afectados y reduciendo el avance de las lesiones en animales enfermos. En el caso de las ganaderías con movimiento de terneras a otro sitio de recría, los mejores resultados se obtuvieron en las que se aplicó la vacunación a toda la recría y además las terneras más jóvenes ya entraban con dos dosis aplicadas en origen. La vacunación del grupo de animales susceptibles permitió establecer una inmunidad homogénea en todos los animales al mismo tiempo, por lo que las terneras que llegaban bien inmunizadas a ese grupo se enfrentaban a una menor presión de infección lo cual evitaba la aparición de tiña.
Conclusiones
El estudio no ha concluido todavía y por ello los resultados deben considerarse preliminares. No obstante, se ha observado una clara disminución de dermatofitosis en las ganaderías tras el uso de la autovacuna con un correcto protocolo de aplicación, lo que confirma que esta herramienta puede ser una solución a largo plazo para controlar dicha enfermedad.
Bibliografía
1. Agnetti et al. 2014 Jul. Mycoses 57(7): 400-5.
2. Cardona-Álvarez et al. 2018. Rev Inv Vet Perú 29(3): 980-986.
3. Lund et al. 2014. Vet Immunol and Immunopathol 158: 37–45.
4. Pal M. 2017. Anim Husb Dairy Vet Sci Vol. 1(1): 1-3.