Influencia del fotoperiodo y la estacionalidad del parto sobre la salud posparto y los trastornos metabólicos en vacas lecheras de alta producción
MONICA PANDO JAEN PANDO JAEN1, ANGELA MARTINEZ ALFARO2, MONICA LLOBERA BALCELLS2, IRINA GASRCIA ISPIERTO3
(1)-JMD Allué S.L, Universidad de Lleida-Dpto Salud Animal
(2)-Universidad de Lleida-Dpto Salud Animal (3)-Agrotecnio Centro- Universidad de Lleida, Universidad de Lleida-Dpto Salud Animal
Objetivo
Evaluar la influencia del fotoperiodo y de la época estacional del parto sobre la salud posparto y la aparición de trastornos metabólicos en vacas lecheras de alta producción.
Material y métodos
Se realizó un estudio observacional retrospectivo en una explotación comercial de vacuno lechero Holstein-Friesian situada en la provincia de Lleida. La granja cuenta con un censo medio de 1.530 vacas en lactación y dispone de un área específica para el manejo del posparto inmediato. En esta zona, los animales reciben una ración menos energética y de mayor contenido en fibra (menor cantidad de pienso y mayor proporción de forraje como silo de maíz, ray-grass y paja picada, con acceso libre a ray-grass o festuca), para favorecer el llenado ruminal y reducir el riesgo de alteraciones metabólicas. Además, durante los primeros 8–10 días posparto se administra propilenglicol como fuente de energía adicional.
Se incluyeron en el estudio un total de 1.002 vacas que parieron a lo largo de un periodo de 18 meses. Se recopilaron datos productivos y sanitarios registrados en el programa de gestión de la explotación (AFIFarm 5.3).
Se analizaron los principales trastornos metabólicos y alteraciones de la salud posparto diagnosticados hasta los 50 días tras el parto. Las variables metabólicas evaluadas fueron: cetosis subclínica (tiras reactivas de orina Ketostix-Bayer con valores >0,5 mmol/L o tiras de sangre FreeStyle Optium β-ketone >1 mmol/L), hipocalcemia clínica, retención de placenta (no expulsión de membranas fetales >24 horas) y desplazamiento de cuajar. Todas estas variables se consideraron de naturaleza dicotómica (presencia/ausencia).
La salud uterina se evaluó mediante ecografía transrectal realizada a los días 20 y 30 posparto, registrándose la presencia o ausencia de contenido uterino como indicador indirecto de involución uterina. Adicionalmente, a los 30 días posparto se valoró la posición uterina mediante palpación rectal, clasificándose en tres categorías:
1 (útero y cuernos uterinos en cavidad pélvica),
2 (cérvix en cavidad pélvica y cuernos en cavidad abdominal) y
3 (cérvix y cuernos en cavidad abdominal).
Para su análisis como variable dicotómica, se agruparon las categorías 2 y 3 como “posición abdominal”, y la categoría 1 como “posición pélvica”.
El fotoperiodo se definió como variable binaria: fotoperiodo decreciente (del 22 de junio al 20 de diciembre) y fotoperiodo creciente (del 21 de diciembre al 21 de junio). De igual modo, la estacionalidad se clasificó como verano/calor (mayo–septiembre) e invierno/frío (octubre–abril).
El análisis estadístico se realizó mediante regresión logística binaria para evaluar la asociación entre fotoperiodo, estacionalidad del parto y las diferentes variables de salud posparto. Los resultados se expresaron como odds ratio (OR) con intervalos de confianza del 95%. El análisis de la posición uterina como variable categórica se efectuó mediante la prueba de chi-cuadrado. Todos los análisis se llevaron a cabo con el software SPSS versión 11.5, estableciéndose un nivel de significación estadística de p < 0,05.
Resultados
La prevalencia global de los trastornos metabólicos en la población estudiada fue del 14,1% para cetosis, 1,1% para hipocalcemia clínica, 5,7% para retención de placenta y 0,3% para desplazamiento de cuajar. En relación con los indicadores de salud uterina, el 8,4% de las vacas presentaron contenido uterino detectable mediante ecografía a los 20 días posparto, reduciéndose al 2,9% a los 30 días posparto.
No se observaron asociaciones significativas entre el fotoperiodo y la mayoría de las variables de salud posparto evaluadas. Sin embargo, sí se detectó una asociación significativa entre fotoperiodo y aparición de cetosis. En comparación con el fotoperiodo creciente (categoría de referencia), el fotoperiodo decreciente se asoció con una menor probabilidad de presentar cetosis (OR = 0,67; IC 95%: 0,46–0,95; p = 0,032). La prevalencia observada de cetosis fue del 16,3% (85/520) durante el fotoperiodo creciente y del 11,6% (56/482) durante el fotoperiodo decreciente.
La época del año del parto no mostró asociación significativa con la aparición de trastornos metabólicos ni con la presencia de contenido uterino a los días 20 y 30 posparto. No obstante, sí se observó una asociación significativa entre la estacionalidad y la posición uterina evaluada a los 30 días posparto. En comparación con el invierno (categoría de referencia), los partos ocurridos en verano se asociaron con una mayor probabilidad de presentar posiciones uterinas abdominales (categorías 2 y 3) (OR = 1,60; IC 95%: 1,18–2,18; p = 0,003). La prevalencia de posiciones uterinas abdominales fue del 71,8% (450/627) en invierno y del 80,3% (301/375) en verano.
El análisis de interacción entre fotoperiodo y época del parto no mostró asociaciones significativas con ninguna de las variables de salud posparto ni con los trastornos metabólicos analizados.
Conclusiones
La estacionalidad del parto no influyó en la incidencia de los trastornos metabólicos ni en la salud posparto, aunque sí se asoció con la posición uterina a los 30 días posparto, siendo más frecuente la localización uterina abdominal en vacas que parieron durante el verano.
Bajo las condiciones de manejo de la explotación estudiada, el fotoperiodo se asoció únicamente con la aparición de cetosis, observándose una menor probabilidad durante el fotoperiodo decreciente. El fotoperiodo no se relacionó con otros trastornos metabólicos ni con los indicadores de salud uterina evaluados.