Seguimiento de la vacunación frente a criptosporidiosis en vacuno de carne: impacto sobre la salud, consumo de paromomicina y crecimiento de los terneros
laura Elvira Partida1, Pablo Iglesias Santiago2, Marcos Moreno3
(1)-MSD AH (2)-Responsable de Reproducción Bovina. INSAVET- Investigacion y Sanidad Veterinaria. Salamanca (3)-Equipo Técnico Rumiantes, MSD Animal Health
Introducción
La criptosporidiosis neonatal es una causa relevante de diarrea, pérdidas económicas y uso de antimicrobianos en explotaciones de vacuno de carne (1). Tradicionalmente, el control se ha basado en tratamientos antimicrobianos terapéuticos o metafilácticos de los terneros nacidos. Recientemente, la vacunación de las vacas preparto frente a Cryptosporidium parvum se ha propuesto como una alternativa más sostenible (2). Sin embargo, aún contamos con escasos estudios de seguimiento a medio plazo en condiciones de campo.
Objetivos
El objetivo de estudio fue evaluar el impacto a medio plazo de la vacunación frente a C. parvum en una explotación de vacuno de carne sobre la salud neonatal, el uso de paromomicina y el crecimiento posterior de los terneros.
Material y métodos
El estudio se realizó en una explotación de carne de genética de la raza Limousin con 48 vacas reproductoras y un macho ubicada en Zamora que padecía una elevada prevalencia de criptosporidiosis que había sido confirmada en el laboratorio.
Para el estudio longitudinal de seguimiento, se compararon los resultados de esta explotación en dos periodos: 1) Periodo prevacunación: parideras de primavera e invierno de 2022, 2023 y primavera de 2024, durante las cuales el control de la criptosporidiosis se basaba en tratamiento terapéutico con paromomicina (50 g/día de paromomicina oral durante 5 días) a medida que iban enfermando; 2) Periodo tras vacunación: tres parideras consecutivas con vacas vacunadas frente a C. parvum: invierno de 2024 (1ª paridera vacunada), primavera e invierno de 2025.
Para el análisis comparativo, se compararon los resultados sanitarios de ambos periodos: nacimientos, tratamientos por diarrea neonatal y bajas asociadas a diarrea. Además, se evaluó el crecimiento a través de las pesadas individuales de los terneros al nacimiento, a los 120 y a los 210 días de vida, realizándose el análisis estadístico con Jasp 0.13.1.
Resultados
Durante el periodo prevacunación, la criptosporidiosis neonatal fue un problema recurrente, con diagnóstico de diarrea neonatal por criptosporidios en un elevado porcentaje de terneros, lo que conllevó el tratamiento de entre el 81-100% de los terneros nacidos en cada paridera. La explotación mostraba una dependencia alta de este antimicrobiano para el control de la enfermedad.
Posteriormente, siendo el único cambio de manejo realizado entre uno y otro periodo la ampliación del plan vacunal, incluyendo la vacunación frente a criptosporidiosis. En las tres parideras vacunadas, tan solo 2 de los 60 terneros nacidos (3,3%) necesitaron ser tratados por criptosporidiosis, y no se produjo ninguna baja. La vacunación de las vacas frente a C. parvum fue una herramienta que ayudó, por tanto, a reducir el uso de paromomicina de forma drástica y mantenida, sin comprometer el control clínico de la criptosporidiosis. Además, los terneros nacidos en las parideras vacunadas presentaron mayores pesos vivos: tanto a los 120 días como a los 210 días. El peso a 210 días (P210) fue superior en vacunados (329,6±33,9 kg) respecto a controles (312,3±38,4 kg), con una diferencia media de +17,3 kg (t de Welch: p=0,032; Mann–Whitney: p=0,028).
La mejor ganancia de peso podría deberse principalmente a que los anticuerpos frente a Gp40 de C. parvum presentes en la luz intestinal de los terneros de madres vacunadas, a fin de evitar que los terneros presenten síntomas de criptosporidiosis, van a reducir la entrada y multiplicación de los criptosporidios en los enterocitos, lo que además de mejorar la salud intestinal, se traducirá también en una menor destrucción de los mismos y un impacto positivo sobre la absorción de nutrientes en la luz intestinal (1 y 2).
Los resultados del seguimiento apuntan a que la mejora sanitaria obtenida a partir de la vacunación se acompaña también de un mejor crecimiento, lo que supone un impacto positivo en el control de la criptosporidiosis tanto en el corto como en el medio-largo plazo.
Conclusiones
Los resultados de seguimiento de esta explotación respaldan la vacunación preparto de las vacas de carne frente a C. parvum como una alternativa eficaz y sostenible al uso sistemático de paromomicina para el control de la criptosporidiosis neonatal, siendo una herramienta práctica que ayudó a mejorar la salud y el peso a destete de los terneros; al tiempo que permitió alcanzar el objetivo de reducción del uso de antimicrobianos en la explotación.
1- Shaw et al., 2020. Doi: https://doi.org/10.1016/j.ijpara.2020.03.002
2- Timmermans et al., 2024. Doi: https://doi.org/10.1016/j.vetvac.2024.100054