Niveles de Grelina en Terneros Lactantes: Influencia de la Separación Postnatal de la Madre en Granjas de Leche
Silvia Rojo Montejo1, Cynthia López-Novo1, Nicolás Mejuto-Vázquez1, Margarita Rico1, Ruth Rodríguez-Bermúdez1, Francisco Javier Diéguez1, Ramiro Fouz1
(1)-Departamento de Anatomía, Producción Animal e Ciencias Clínicas Veterinarias. Facultad de Veterinaria, Universidade de Santiago de Compostela.
La grelina es una hormona que desempeña un papel fundamental en la regulación del apetito, el equilibrio energético y el metabolismo en mamíferos. En terneros lactantes, adquiere especial importancia en la estimulación de la ingesta, en la liberación de la hormona del crecimiento y en la regulación de las reservas energéticas (1, 2). Las recientes directrices de la EFSA recomiendan prolongar el contacto vaca-ternero tras el parto. Sin embargo, se desconoce cómo influye esta práctica en la secreción de grelina. Por ello, el objetivo de este estudio fue evaluar las concentraciones séricas de grelina en terneros lactantes manejados bajo dos sistemas diferentes: (1) separación de la madre inmediatamente después del nacimiento (CONV) y (2) contacto madre-cría durante al menos 24 horas posparto (CMC).
Se seleccionaron cuatro granjas de vacuno lechero Holstein con sistema CMC mediante muestreo dirigido por conveniencia. Cada una de estas granjas se emparejó con una granja del sistema CONV, de características similares en tamaño, producción y manejo, permitiendo comparar ambos sistemas minimizando factores de confusión. En las granjas CMC, se tomaron muestras séricas de 24 terneras Holstein en tres momentos: justo antes de separarlas de la madre (T1), dos días después de la separación (T2) y siete días después de la separación (T3). En este grupo, la edad media de las terneras en el momento de la separación fue de 3,65 días (IC 95 %: 3,32–3,99), con una mediana de 3 días (RI: 3; rango: 1–8 días). En las granjas CONV, se recogieron muestras de 24 terneras Holstein en los mismos momentos tras la separación. La ingesta de calostro en las granjas CMC fue monitorizada por el ganadero mediante observación directa. Los terneros tuvieron contacto completo con sus madres hasta el momento de la separación. En las granjas CONV, los terneros recibieron calostro durante las primeras horas de vida. Tras la separación, en ambos sistemas de manejo, a los terneros se les administró lactoreemplazante dos veces al día, y tuvieron acceso ilimitado a agua y pienso. Las concentraciones de grelina se determinaron mediante un kit ELISA comercial para grelina sérica bovina, siguiendo las instrucciones del fabricante. Para evaluar los cambios en las concentraciones de grelina a lo largo del tiempo (de T1 a T3), por separado en las granjas CMC y en las granjas CONV (comparaciones intragrupo), se utilizaron t‑tests pareados en un enfoque univariante. Además, para las comparaciones intragrupo mediante un enfoque multivariante, se emplearon modelos lineales mixtos para medidas repetidas, analizando por separado los datos procedentes de las granjas CONV y de las CMC.
Las comparaciones intragrupo no mostraron diferencias en las concentraciones de grelina tras el parto (de T1 a T3) en ninguno de los tipos de granja (CONV o CMC), tanto en los análisis univariantes. Sin embargo, las comparaciones entre grupos revelaron concentraciones de grelina significativamente menores en las granjas CMC en comparación con las granjas CONV. Estas diferencias fueron significativas en los tres momentos de muestreo (p = 0,013; 0,006; y 0,014 para T1, T2 y T3, respectivamente), según el análisis univariante ANOVA. El modelo lineal de efectos mixtos mostró un efecto principal significativo del sistema de manejo sobre las concentraciones plasmáticas de grelina (p = 0.005). Los terneros del sistema CMC presentaron niveles de grelina significativamente más bajos en comparación con los del sistema CONV, con una reducción estimada global de -59.40 pg/mL (IC 95%: -100.89 a -17.91). En este estudio, las concentraciones de grelina en los terneros del grupo CMC fueron más bajas que las observadas en los terneros del grupo CONV, y también más bajas que las descritas previamente en la literatura en terneros Holstein lactantes (60,09–70 pg/ml) (3, 4). Estas concentraciones reducidas de grelina pueden explicarse por el acceso ilimitado al calostro y a la leche que proporciona el contacto con la madre, lo que probablemente aumenta la saciedad y reduce la necesidad fisiológica de señales de hambre inducidas por la grelina. En este sentido, se sabe que los niveles de grelina aumentan durante el ayuno y disminuyen tras la ingesta de alimento (5). En la misma línea, se han observado concentraciones más altas de grelina en rumiantes mantenidos en planos nutricionales bajos o sometidos a ingestas restringidas (6, 7). Por tanto, el aumento de la ingesta de leche facilitado por la presencia materna probablemente suprime la secreción de grelina en estos terneros a lo largo de los tres momentos evaluados en el estudio, en contraste con los terneros separados inmediatamente después del nacimiento. Las implicaciones de estos hallazgos son importantes tanto para el bienestar del ternero como para la eficiencia productiva. Los niveles más bajos de grelina en los terneros con contacto materno sugieren que estos animales pueden experimentar menor estrés relacionado con el hambre y una mejor saciedad, lo que podría traducirse en mejores resultados de bienestar.
1)Alhojaily, 2014. All Graduate Theses and Dissertations, Spring 1920 to Summer 2023 4470.
2)Delhanty & Van Der Lely, 2011. Peptides 32, 2309–2318.
3)Heredia et al., 2015. Revista CES Medicina Veterinaria y Zootecnia 10, 45–56.
4)Itoh et al., 2005. Domestic Animal Endocrinology 28, 34–45.
5)Hayashi et al., 2020. Journal of Veterinary Medical Science 82, 475–478.
6)Bohan et al., 2007. Iowa State University Animal Industry Report.
7)Sugino et al., 2002. Biochemical and Biophysical Research Communications 298, 785–788.